Castillo de Sant Ferran

Castillo de Sant Ferran

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Oportunidad única: un centro excursionista del Empordà invita a escalar la fortaleza militar más grande de Europa

Expertos y principiantes podrán trepar estas paredes históricas gratis

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El Castillo de Sant Ferran en Figueres abre sus imponentes muros el próximo fin de semana del 28 de febrero para ofrecer una experiencia inédita: la 1a Trobada de Bloc.

La actividad, organizada por el Centre Excursionista Empordanès, prevé convertir el foso de esta fortaleza abaluartada, considerada la más grande de Europa, en escenario de escalada.

La actividad, que estaba prevista para el pasado sábado 24 de enero, tuvo que ser pospuesta y este último fin de semana de febrero, aquellos que se atrevan están invitados al reto. 

Tanto da el nivel, expertos y principiantes podrán trepar estas paredes históricas en un evento gratuito que une deporte y patrimonio.

Cuándo es

La iniciativa transforma los baluartes diseñados para resistir cañones en vías de boulder accesibles a todos los niveles y edades. 

El encuentro, apto para familias y curiosos, arranca a las 9.30 h en el foso del castillo. La inscripción previa online es recomendable, aunque posible in situ, para garantizar seguridad y organización.

Qué llevar

Los participantes deben llevar pies de gato para una adherencia correcta, magnesio líquido para el agarre, respetando la roca histórica, y, de manera opcional, el crashpad para caídas. No es necesario ni cuerdas ni arneses. 

Ese día lo único que se necesita es ganas de pasarlo bien y aprovechar para descubrir esta tremenda fortaleza de una manera completamente diferente.

Con 32 hectáreas, equivalentes a 60 campos de fútbol, y un perímetro de 3.210, el castillo de Sant Ferran supera cualquier fortaleza militar abaluartada moderna de Europa. 

Construido entre 1753 y 1766 bajo las órdenes de Juan Marín Zermeño, albergaba 4.000 soldados como ciudad autosuficiente. 

Un castillo hexagonal

Su diseño hexagonal rompe moldes: el patio de armas de 10.000 m2 rodea iglesia y Estado Mayor, pero también todo lo había en ella: grandes cisternas, pasadizos cubiertos y un enorme jardín.

Protagonista de hitos españoles, el castillo custodiaba el Empordà fronterizo contra Francia. En la Guerra Civil, resguardó obras del Prado y acogió el último discurso de Juan Negrín. Conflictos dañaron hospital y polvorín, pero restauraciones mantienen su esplendor. 

Una catedral de agua

Poder subirse a sus muros es tocar unas paredes que jugaron un papel crucial en la historia de España. Aunque no hace falta esperar a ese momento para disfrutarlo. El castillo está abierto a visitas durante todo el año.

El recorrido se divide por bloques que abarcan secciones diferentes, como el Recinto Interior o los Espacios Subterráneos, llamados "la catedral del agua". 

Las cisternas de agua del Castillo de Sant Ferran

Las cisternas de agua del Castillo de Sant Ferran Empordà Turisme

Bajo este nombre se oculta un conjunto de canales subterráneos que dejan circular el agua y a los que se accede en barca. Eso sí, se trata de una visita no apta para claustrofóbicos.

¿Qué hace tanta agua allí? Es cuestión de supervivencia y adaptabilidad a periodos de guerra. La fortaleza contaba con un impresionante sistema de abastecimiento de agua para poder servir a las cerca de 4.000 personas que allí habitaban y trabajaban. 

Cómo es el castillo

Los edificios interiores recolectaban agua de lluvia en cisternas con una capacidad total de 250.000 litros, mientras que siete depósitos exteriores podían almacenar más de un millón de litros. 

La mayor capacidad la tenían cuatro grandes cisternas bajo el patio central, capaces de contener hasta 9 millones de litros de agua, permitiendo resistir un asedio de un año. Y todo eso se puede visitar e incluso navegar con una zodiac.

Así es la fortaleza militar más grande de Europa, el castillo de Sant Ferran

Así es la fortaleza militar más grande de Europa, el castillo de Sant Ferran EMPORDÀ TURISME

Más allá de esta peculiaridad, el castillo tiene un enorme puente, el baluarte de Santa Bárbara, y el hornabeque de San Zenó. A los lados, la contraguardia de San Juan y San Pedro. Y, más alejados, el revellín de San Antonio y el de San José.

Todo lo que aún queda da una idea de cuán infranqueable era esa fortaleza. Y ahora, el club excursionista empordanés permite poder subir esas paredes, cual invasor.

Cómo llegar

Quien quiera apuntarse, ya puede hacerlo de forma telemática, si uno prefiere visitarlo en otro momento, puede hacerlo cualquier otro día.

Llegar al Castillo de Sant Ferran no es difícil. Son 45 minutos desde Girona y hora y media desde Barcelona. En ambos casos, se va por la autopista AP-7 hasta la salida que enlaza con la N-260 que llega a Figueres. Una vez allí, sólo hay que seguir las señales hacia la fortaleza.