Miguel Ángel Muñoz, en una fotografía de archivo. Europa Press

Miguel Ángel Muñoz, en una fotografía de archivo. Europa Press

Vida

El refugio favorito de descanso de Miguel Ángel Muñoz: está en Cataluña y es ideal para desconectar lejos de la fama

Este rincón del litoral catalán, salvaje y elegante a partes iguales, se ha convertido en su refugio predilecto para bajar el ritmo, respirar hondo y reconectar con lo esencial

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Encontrar un lugar donde conectar y desconectar de la rutina ajetreada a veces es misión casi imposible. Más aún cuando eres un personaje público, donde eres una cara conocida y pueden interrumpir tus días de descanso.

Sin embargo, hay famosos que sí encuentran la paz en ciertos lugares, los que consideran su refugio para reencontrarse con la calma. Es el caso del actor Miguel Ángel Muñoz, que sabe cuál es su lugar favorito y este se ubica en Cataluña. Concretamente, se trata de la Costa Brava.

Este rincón del litoral catalán, salvaje y elegante a partes iguales, se ha convertido en su refugio predilecto para bajar el ritmo, respirar hondo y reconectar con lo esencial. Lejos del ruido mediático y de las prisas, aquí el tiempo parece moverse a otro compás.

La Costa Brava es sinónimo de calas escondidas, caminos de ronda que serpentean junto al mar y pueblos que conservan una autenticidad difícil de encontrar. Para alguien acostumbrado a viajar y a vivir entre rodajes, este paisaje ofrece un equilibrio perfecto entre naturaleza y discreción.

Desde calas escondidas de aguas cristalinas, pueblos medievales, parques naturales y una rica oferta cultural y gastronómica, la convierten en un lugar único para unas vacaciones o una escapada de fin de semana de ensueño, no muy lejos de Barcelona ciudad.

Qué hacer en la Costa Brava

Hacer ruta por playas y calas es uno de los planes más populares de la Costa Brava: aguas cristalinas, acantilados de roca, pinares que acarician la orilla y chiringuitos junto al mar te esperan donde menos lo esperas.

Entre las más conocidas destacan la Cala Montjoi, vinculada a la historia de El Bulli; la recogida Cala Sa Tuna en Begur; o la icónica Cala Aiguablava, con sus aguas turquesas imposibles de olvidar. También merecen mención las playas amplias y con más servicios, como la playa de Platja d’Aro o la Platja de Sant Pol, con gran ambiente, todo tipo de comodidades y actividades familiares.

Otra opción es explorar los parques naturales, es una de las mejores formas de completar tu escapada a la Costa Brava y vivir su lado más auténtico. En el Cap de Creus puedes recorrer senderos que bordean acantilados y calas secretas, fotografiar formaciones rocosas únicas y visitar el faro con panorámicas infinitas del Mediterráneo.

Los Aiguamolls de l’Empordà, en cambio, invitan a caminar por pasarelas de madera y hacer rutas de observación de aves, especialmente en primavera y otoño, cuando llegan flamencos y especies migratorias. Y si buscas tranquilidad, el Parque Natural de Les Gavarres ofrece excursiones entre bosques mediterráneos y ermitas históricas.

O si te gusta más el turismo, puedes descubrir los pueblos con más encanto de la Costa Brava. Subir al castillo de Begur para disfrutar de las vistas, perderse entre las callejuelas empedradas de Pals, enamorarse del encanto de Peratallada o revivir escenas de Ocho apellidos catalanes en Monells son experiencias imprescindibles en cualquier viaje a la Costa Brava. También hay otros pueblos medievales menos conocidos que merece la pena descubrir, como Cruïlles, Madremanya, Vulpellac, Púbol, La Pera o Palau-Sator, entre otros.