En España, hay una triste realidad en el sector de conductores y es la escasez la cual también la sufre Europa. Este sector es una oportunidad para quienes buscan un empleo estable y bien remunerado.
La falta de relevo generacional en el transporte de pasajeros es un problema que está afectando y sufriendo muchas empresas locales, que no pueden cubrir las vacantes que dejan los conductores que se jubilan.
Según la patronal, se calcula que hay 20.000 vacantes de conductores de camión y 4.000 plazas de conductor de autobús. Estos trabajadores son piezas clave de una cadena que sigue rodando gracias a trabajadores que llegan de fuera.
Este es el caso del conductor Mario, un joven de 23 años de Moncada que, tras una etapa de incertidumbre al finalizar la ESO y probar con estudios deportivos, decidió seguir la tradición familiar y dedicarse a la conducción.
Con apenas cinco meses de experiencia en el sector del autobús, actualmente se encarga de realizar servicios escolares y traslados para empresas. Su transición desde el transporte de mercancías en camiones al de pasajeros ha sido fluida, gracias a que ya contaba con experiencia previa en logística y manejo de vehículos grandes.
Para llegar a su posición actual, Mario realizó una inversión de 7.500 euros para obtener los carnets necesarios (C, C+E y D). A pesar de ser una cifra que asusta a muchos jóvenes, él sostiene que es un dinero que se recupera rápidamente debido a la alta demanda de chóferes.
No se ha detenido ahí; actualmente invierte otros 4.600 euros en un grado superior de movilidad segura y sostenible para titularse como profesor de autoescuela, buscando así una formación integral en el transporte.
En cuanto a sus ingresos, Mario destaca que la flexibilidad horaria es la clave de su nómina. Mientras que el salario base por convenio se sitúa en unos 1.500 euros, asegura que "haciendo bastantes horas en el bus puedes llegar a los 3.000 euros tranquilamente".
Esta remuneración es significativamente superior a los 1.800 euros que percibía anteriormente como camionero novato en el sector logístico, donde se sentía estancado al no poder realizar más horas de las estipuladas.
En definitiva, Mario defiende que en España "el que quiere trabajar, trabaja" y anima a otros jóvenes a no temer a los oficios. Considera que su situación económica le otorga una ventaja competitiva frente a compañeros de su edad que aún están estudiando carreras universitarias sin haber generado ahorros ni estabilidad laboral.
Su objetivo a corto plazo es seguir acumulando capital para, quizás en el futuro, cumplir su deseo de emprender y gestionar su propio negocio.
