Marisol, auxiliar de enfermería en una residencia de ancianos y víctima de la crisis de Rodalíes

Marisol, auxiliar de enfermería en una residencia de ancianos y víctima de la crisis de Rodalíes SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

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Marisol, 'víctima' de Rodalies: "Llego tarde a la residencia y mis pacientes no pueden esperar"

La ciudadanía se encuentra perdida tras la eliminación de los trenes, lo que les "provoca ansiedad" y genera problemas laborales, académicos y personales

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Segundo día consecutivo sin servicio de Rodalies, la red de ferrocarril de proximidad en Cataluña. Segunda jornada seguida de miles de ciudadanos desamparados ante la ausencia de trenes. Segundo día de caos, ansiedad, desinformación y nerviosismo. Personas como Marisol, sanitaria que se desplaza diariamente de El Prat de Llobregat a Barcelona ciudad para trabajar en una residencia de mayores.

El choque de Gelida, dos días después del descarrilamiento ocurrido en Adamuz (Córdoba), ha hecho saltar por los aires esa misma movilidad ferroviaria. El mejorable estado de la infraestructura deja en una posición negativa a Adif, que no solo lucha contrarreloj por recuperar las instalaciones.

También debe convencer a los maquinistas de que vuelvan al trabajo.

Fabra i Puig

Los autobuses se presentan como la mejor opción para aquellas personas que necesitan desplazarse con transporte público. La estación de Fabra i Puig es un centro neurálgico en Barcelona. Los autocares van y vienen a rebosar de usuarios, de los habituales y de los afectados por las circunstancias.

Estación de autobuses en Fabra i Puig debido a las afectaciones de Rodalies

Estación de autobuses en Fabra i Puig debido a las afectaciones de Rodalies SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Crónica Global se ha desplazado a esta ubicación para conocer la realidad. La lluvia genera un caldo de cultivo adverso para el caos. Además, el paso en falso de Adif al avisar de que Rodalies estaba de vuelta ha confundido más a los ciudadanos.

El drama de Marisol

Barcelona recibe una gran cantidad de población flotante al día. Trabajadores y estudiantes son una gran parte de ellos. Se mueven desde ubicaciones cercanas hasta la gran metrópoli. Los trenes, mucho más cómodos, así como impuntuales; que los autobuses, acostumbran a ser su nexo entre el hogar y las responsabilidades.

Estación de autobuses en Fabra i Puig debido a las afectaciones de Rodalies (2)

Estación de autobuses en Fabra i Puig debido a las afectaciones de Rodalies (2) SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

No obstante, las diferencias horarias generan problemas de retrasos. Es el caso, por ejemplo, de la citada Marisol, auxiliar de enfermería que trabaja en un geriátrico. "Uso Rodalies porque vivo en El Prat. Estos días han sido fatales, tengo que cambiar mi ruta y los metros van sumamente llenos. No lo llevo bien, uno va angustiado, sin saber si llegará a tiempo al trabajo. Espero que se solucione rápido, porque provoca ansiedad y angustia", asevera.

"Llego al trabajo tarde cada día. Por mucho que madrugue, pasa una cosa u otra. Genera incomodidad. Soy auxiliar de enfermería y trabajo en la residencia, hay que cumplir con el horario porque ellos [los pacientes] no pueden esperar", zanja la mujer.

El festivo improvisado de Eder

El problema no solo es la ausencia de servicio, sino la poca claridad de la información. Adif ha sugerido por carta una vuelta al servicio, pero los maquinistas piden más garantías de seguridad.

Si ni las instituciones dan directrices claras, los ciudadanos no saben ni cómo moverse. Es el caso de Eder, que se ha visto en el centro de la vorágine.

"Salí a las 9 de casa. Recién me enteré de la suspensión del servicio y tuve que venir aquí [estación de autobuses de Fabra i Puig]. Soy bartender y en mi trabajo me están diciendo que no vaya, que me tome el día libre, y esto me afecta personalmente. Esto me causa problemas con la empresa", afirma el usuario, contrariado por la falta de indicaciones.

"No poder ir a clase"

Ángela es una estudiante que va desde Les Franqueses hasta El Clot. Afirma que esta situación "le está fastidiando muchísimo". Asevera que le supone retrasos: "Desde llegar tarde a los sitios hasta no poder ir a clase a estudiar porque no hay trenes y el autobús me pilla muy lejos".

Estación de autobuses en Fabra i Puig debido a las afectaciones de Rodalies (3)

Estación de autobuses en Fabra i Puig debido a las afectaciones de Rodalies (3) SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Por otra parte, Aitor, acostumbrado a los problemas de movilidad desde las reformas de la línea R3, se lo toma con más calma. "Tuve que adaptarme y ya está. Los autobuses son cómodos, tienen un horario rígido". Centrando el tiro en la suspensión de Rodalies, explica: "Antes salía de casa a la una y media, ahora lo hago a la una".

Esta situación no permite ir a Ángela a clase. Aitor, por su parte, tiene su propio método. A la pregunta de si ha tenido que cancelar o retrasar algún compromiso, se sincera: "Si hubiese ido a la universidad, sí, pero como me lo he saltado, no".

Caos

El clima en Fabra i Puig no era cómodo. Caras largas, preocupación, angustia y gente corriendo para tomar el autobús. Los hay que se acercan a la estación contigua, la de tren, para preguntar por el servicio. No obstante, algunas voces deslizan que, "no tiene pinta de que el servicio vaya a recuperarse este jueves".

Una fuente contactada ha sido muy concreta: "Las vías están muy mal, llenas de socavones. Te pongo un ejemplo: si en un año hay que hacer seis revisiones, no se ha hecho ninguna".

Trabajadores y ciudadanos sufren las consecuencias, con el traspaso de Rodalies a la Generalitat de Cataluña como telón de fondo.