Cuando se habla de los problemas del transporte público en Cataluña, muchos piensan en Rodalies. Pero no todo se acaba aquí.
Hay una línea de autobús que no circula con retraso, pero sí lo hace con menos frecuencia de paso que algunos trenes de Renfe.
El trayecto no es muy complicado. Sobre el papel, es una conexión directa entre dos capitales comarcales próximas. En la práctica, es uno de los servicios más insólitos del transporte público catalán.
Lo hace la línea 720, que une las localidades barcelonesas de Artés (Bages) y Vic (Osona), atravesando varias poblaciones del interior catalán. Un trayecto de unos 40 kilómetros que solo se realiza dos veces al año, al menos en lo que respecta a este servicio.
Con ruta y sin servicio diario
A pesar de su escasa frecuencia, figura oficialmente en el listado de rutas interurbanas y tiene asignados un recorrido, paradas y operador.
Sin embargo, no presta servicio diario, ni semanal, ni siquiera mensual. El autobús solo circula dos días concretos, normalmente coincidiendo con fechas muy determinadas del calendario.
Que días pasa
En concreto, el servicio se activa el sábado anterior a Navidad y el sábado previo al Domingo de Ramos. Fuera de esas dos jornadas, la línea no funciona.
Este hecho la ha convertido en una rareza que despierta la curiosidad de usuarios, expertos en movilidad y aficionados a las curiosidades del territorio. Prueba de ello es que existen varios vídeos al respecto en redes sociales.
Casas de Vic
A simple vista, no hay mucha complicación. Tal y como indican las webs oficiales, el trayecto de la línea 720 conecta Artés con Vic pasando por municipios como Avinyó, Santa Maria d’Oló o Santa Eulàlia de Riuprimer, siguiendo un itinerario histórico entre el Bages y Osona.
La distancia entre origen y destino ronda los 40 kilómetros; eso sí, el recorrido se completa en unas dos horas debido a las paradas que realiza.
Quién la gestiona
La línea 720 está gestionada por la empresa Sagalés, dentro del sistema de concesiones del transporte interurbano catalán. Para mantener la concesión activa, el operador debe cumplir un número mínimo de circulaciones anuales.
En lugar de ofrecer un servicio regular con baja demanda, la empresa concentra esas circulaciones obligatorias en dos días concretos. De este modo, la línea sigue existiendo legalmente, aunque su utilidad práctica sea mínima para la mayoría de usuarios.
Vista de Artès
Este tipo de situaciones no es habitual, pero tampoco es única. Otras concesiones antiguas del transporte interurbano catalán han mantenido servicios testimoniales para no perder derechos administrativos.
A pesar de ser oficial, la línea 720 no aparece claramente en muchas aplicaciones de movilidad, ni suele estar integrada en buscadores de rutas habituales. Tampoco forma parte de los trayectos habituales cubiertos por sistemas como la T-Mobilitat para desplazamientos cotidianos.
Transbordo obligado
Esto provoca que muchos vecinos de Artés, Vic o de los municipios intermedios desconozcan por completo su existencia, salvo quienes siguen de cerca las curiosidades del transporte público o se topan con el autobús de forma excepcional en uno de esos dos días al año.
El carácter simbólico de la línea 720 contrasta con la realidad del territorio. Entre Artés y Vic no existe una conexión directa diaria en autobús, lo que obliga a los usuarios a realizar transbordos, normalmente pasando por Manresa.
Imagen de un autobús de Sagalés
¿Y por qué circula? La concesión existe y hay una licitación de por medio. Aun así, el debate sobre la coherencia del mapa de transporte interurbano se reaviva cada año. La línea 720 es un símbolo de las disfunciones del sistema de concesiones heredado de décadas anteriores.
Aunque la Generalitat ha iniciado procesos de revisión y reordenación del transporte interurbano, algunas rutas históricas siguen operando bajo criterios pensados para otro contexto demográfico y de movilidad.
Un autobús que ya es leyenda
Cada vez que el autobús vuelve a circular, lo hace rodeado de cierta expectación. Para algunos es una anécdota; para otros, una curiosidad que pone de relieve los límites del sistema actual.
Lo cierto es que, en plena Cataluña del siglo XXI, existe un autobús que conecta dos ciudades separadas por 40 kilómetros… y solo pasa dos veces al año.
Noticias relacionadas
- Adiós a una multinacional francesa en el Passeig de Gràcia: liquidación por cierre de una de sus tres tiendas
- Francisco Padilla, jefe de obra con más de 20 años de experiencia, sobre su sueldo: “Gano 1.300 euros y aparte 2 pagas dobles al año”
- Adiós a bazares, tiendas de estética, souvenirs y fundas de móvil: este pueblo de la Costa Brava suspende las licencias
