Ramón Flecha, fundador de CREA, con la Universidad de Barcelona (UB) en el fondo

Ramón Flecha, fundador de CREA, con la Universidad de Barcelona (UB) en el fondo Crónica Global

Vida

CREA lo intentó captar y conoció de cerca sus entresijos: "Había algo turbio en torno a Ramón Flecha"

Ramón Pacheco, investigador y antropólogo, describe cómo detectó dinámicas de abuso de poder en torno al liderazgo del entonces catedrático

Contenido relacionado: ‘Caso CREA’: la Fiscalía de Barcelona investigará al catedrático Ramón Flecha por abuso y maltrato

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Un nuevo testimonio se suma al 'caso CREA'Se trata del relato de Ramón Pacheco, doctor especializado en género y educación.

A preguntas de Crónica Global, el doctor ha asegurado haber detectado dinámicas internas que le resultaron preocupantes en el grupo vinculado a la Universidad de Barcelona (UB) en el período previo a un intento de captación profesional.

Un relato que emerge ahora, en pleno colapso del grupo, tras la denuncia de al menos 16 mujeres contra su fundador, el catedrático Ramón Flecha, y después de que la Fiscalía Provincial de Barcelona haya confirmado la apertura de una investigación por abusos y malos tratos

Una crisis sin precedentes 

Durante años, el grupo de investigación CREA —siglas de Community of Research on Excellence for All— ha gozado de prestigio académico, influencia institucional y proyección internacional en el ámbito de la educación y el género.

Hoy, ese capital simbólico se encuentra profundamente erosionado por la acumulación de denuncias, testimonios y decisiones institucionales que han colocado al grupo en el centro de una crisis sin precedentes.

Imagen de archivo de Ramón Flecha, fundador de CREA

Imagen de archivo de Ramón Flecha, fundador de CREA UB

Una crisis que culminó esta semana con la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía de Barcelona, que confirmó que investigará a Ramón Flecha por presuntos abusos y malos tratos.

La decisión llegó el pasado lunes, 29 de diciembre, poco después de que la red anunciara su disolución oficial.

Lo anunciaron a través de un comunicado difundido en su perfil de X (antes Twitter), en el que se justificaba el cierre “con el objetivo prioritario de evitar más perjuicios profesionales a nuestros integrantes y proteger su integridad personal”, y se anunciaba “la decisión de finalizar la red CREA con efecto inmediato”.

Años de advertencias

Esta decisión no llegó de forma súbita. Según varios testigos, más de 40 personas han abandonado CREA en el último año: las últimas fueron dos investigadoras que anunciaron su dimisión hace escasas semanas, anticipando una fractura interna que hoy aparece como irreversible. 

Y aún antes, distintas voces externas llevan años alertando sobre el funcionamiento interno del grupo, sin que esas advertencias tuvieran entonces consecuencias visibles.

Entre ellas, la asociación RedUNE (Red de Prevención del Sectarismo y el Abuso de Debilidad), que llegó a publicar en su web —todavía accesible— una alerta en la que advertía de posibles dinámicas de riesgo en torno a CREA y a su liderazgo.

Testimonio

A ese conjunto de advertencias se suma ahora el testimonio de Ramón Pacheco, que no procede de una víctima directa, sino de alguien que observó el funcionamiento del grupo desde fuera, cuando fue objeto de un intento de captación profesional.

Una posición que, según sostiene, le permitió analizar con distancia lo que ocurría en su interior.

Ramón Flecha, catedrático emérito de la UB, ahora investigado por acoso

Ramón Flecha, catedrático emérito de la UB, ahora investigado por acoso YouTube

Ramón explica que nunca llegó a integrarse en CREA, pero que el proceso previo a la captación fue precisamente lo que activó sus alarmas profesionales. A partir de ahí, decidió investigar por su cuenta.

"Tiré del hilo —porque estas cosas son mi especialidad—, y empecé a relacionar mi experiencia pasada con testimonios públicos de dinámicas que, a mi juicio, no encajaban con un funcionamiento académico normal", explica.

"Esos testimonios, muchos de ellos publicados todavía en el blog afectadoscrea.org, de 2016, u otros comentarios registrados en el foro de Indymedia, de 2004, parecían claramente ir más allá de lo que pueda representar un grupo de manipulación psicológica, incluso más allá de lo que ya han cubierto los medios en 2025", añade el investigador. 

Comportamientos "automatizados"

Según relata Ramón, desde sus primeros contactos con CREA, en el año 2009, le llamó la atención la falta de espontaneidad y la felicidad impostada que parecían tratar de transmitir. 

En las conversaciones mantenidas con una miembro de la cúpula del grupo, percibió —según explica— un comportamiento que le resultó llamativamente automatizado, como si siguiera un dictado, que además coincidía en cuanto estilo y contenido con lo que había leído en las publicaciones de Flecha.

Además, le sorprendió que, sin apenas existir confianza previa, se le formularan preguntas de carácter íntimo sobre su vida personal, acompañadas —siempre según su percepción— de comentarios envueltos en un marcado tono clasista.

Tono que le sorprendió, porque chocaba con la pertenencia a un grupo que supuestamente combatía las desigualdades.

Mismo patrón

Posteriormente, recibió un correo electrónico de otra integrante del grupo en el que, afirma, se reproducía prácticamente el mismo discurso, lo que reforzó en él la sensación de que aquellas interacciones respondían a un patrón previamente establecido.

Finalmente, optó por irse a otra universidad extranjera, pero asegura que durante años mantuvo una sensación de inquietud persistente sobre lo que podía esconderse tras el funcionamiento interno del grupo.

"Algo turbio alrededor de Flecha"

Esa inquietud reapareció cuando, tiempo después, localizó un blog de personas que se identificaban como afectadas por su paso por CREA, en el que investigadores, becarios y exalumnos relataban experiencias personales vinculadas al grupo.

En ese espacio, afirma haber leído en tercera persona relatos que serían compatibles con las percepciones que él había tenido años atrás: referencias a un presunto abuso de poder fuertemente centralizado en la figura de Ramón Flecha y, sobre todo, un claro culto a su personalidad.

Ramon Flecha, fundador de CREA

Ramon Flecha, fundador de CREA @r_flecha

Pacheco, que también es antropólogo, subraya que no puede acreditar por sí mismo los hechos descritos en ese portal, pero él, que está especializado en análisis del discurso de género, encontró un claro paralelismo narrativo entre esos relatos y lo que él había percibido desde su primer contacto con CREA, en el año 2009.

"Pronto me di cuenta de que había algo turbio alrededor de Flecha. Algo que se situaba más allá de una supuesta coerción psicológica", concluye. 

Patrón sistemático de abusos

Unas dinámicas que ahora, bajo la lupa de la Fiscalía, las denunciantes y la comisión de investigación de la Universidad de Barcelona describen en términos de control emocional y aislamiento profesional.

Según el mismo informe interno --que fue trasladado a Fiscalía--, ese contexto habría podido facilitar que los presuntos abusos se perpetuaran durante años sin que los mecanismos de control internos se activaran.

Los peritajes psicológicos incorporados al expediente de la UB destacan, además, la “fiabilidad y persistencia” de los relatos de las denunciantes, que describen un patrón de conducta que va desde el acoso laboral hasta agresiones sexuales, siempre presuntamente amparadas por la posición jerárquica que Flecha ocupaba en el ámbito académico.

Las denuncias de 2004 y 2016

Sin embargo, esta no es la primera vez que CREA aparece vinculada a presuntas irregularidades y denuncias internas

En 2004 y en 2016, varios investigadores ligados al grupo ya habían presentado escritos alertando de dinámicas de funcionamiento que consideraban problemáticas.

Ambos episodios fueron objeto de investigaciones que acabaron siendo archivadas —la más reciente, llevada a cabo por la Guardia Civil—, al concluirse entonces que no existían indicios suficientes de delito.

La diferencia ahora es sustancial. La denuncia presentada en julio de 2025 no solo reúne un volumen mucho mayor de testimonios, sino que por primera vez tipifica formalmente los hechos como posibles conductas propias de un grupo coercitivo de alto control.

Primeras consecuencias 

Las primeras consecuencias no tardaron en llegar. Tras la denuncia de 16 mujeres que señalaron a Ramón Flecha por presunto acoso sexual, la UB acordó su suspensión como catedrático emérito e inició la correspondiente investigación interna.

Paralelamente, la conselleria de Investigación y Universidades de la Generalitat suspendió de forma cautelar el reconocimiento “Trayectoria de excelencia” concedido a la ya exdirectora del grupo CREA, la profesora de la UB Marta Soler.

Además, el Institut d’Estudis Catalans (IEC) acordó recientemente la suspensión cautelar de la junta directiva y de las actividades de la Associació Catalana de Sociologia (ACS), como sociedad filial, debido a su vinculación con el grupo CREA.