Habla el Extranjero
Para auscultar el pálpito del corazón del Imperio, conviene leer de vez en cuando la prensa anglosajona, especialmente The New York Times y The Wall Street Journal. El problema es que esos diarios son tan gordos que no te los acabas nunca.
En cambio, la prensa española (no offence intended!) es más bien delgadita, con peligro incluso de incurrir en anorexia, la acabas en seguida, y suele dar (siempre hay, claro, firmas que son honrosas excepciones) cierta decepcionante impresión de sesgo ideológico. Sus columnistas parece que estén más interesados en hablar de sus emociones y de sus deseos que en el análisis de los hechos.
El tema del día, de la semana y del mes es la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, y sus preocupantes consecuencias para el baqueteado pueblo iraní y para la economía mundial. ¿Cuándo y cómo acabará? ¡No lo sé!
Walter Russell Mead tampoco lo sabe. Pero este profesor en Yale, analista en política internacional y columnista habitual en TWSJ publicaba el pasado martes en el mencionado periódico un artículo que, bajo el título Cómo terminará la guerra de Irán, plantea, con sequedad, sin sentimientos ni ideología, los tres escenarios más probables. Y apuesta, con precaución, por uno de ellos. Resumimos sus ideas fundamentales:
El ministro de Defensa de Irán, el general de brigada Mohammad-Reza Ashtiani, camina junto a un misil iraní durante una ceremonia de presentación en Teherán, el 17 de febrero de 2024 Reuters
“La guerra es la maestra de los reyes. Como está descubriendo el presidente Trump, también es una examinadora implacable. Hasta ahora, la superioridad aérea, incluso la supremacía, no ha impedido que Irán ejerza una enorme presión política y económica sobre Washington estrangulando el flujo de petróleo de Oriente Medio hacia el resto del mundo. Aún no hay indicios de una rebelión popular capaz de derrocar al régimen (…)
>> A medida que el aumento de los precios de la energía y la caída de las bolsas en todo el mundo provocaban un cambio de clima, muchos analistas y dirigentes extranjeros llegaron a la conclusión de que las estrategias de Irán estaban dando resultado y que EEUU tendría que elegir entre terminar la guerra muy por debajo de la victoria o enviar un gran número de tropas terrestres a otro atolladero en Oriente Medio (...)
>> (…) La lección hasta ahora es que la amenaza que Irán representa para Estados Unidos es mayor de lo que muchos «palomas» respecto a Irán habían entendido, y más difícil de contrarrestar de lo que muchos «halcones» respecto a Irán esperaban.
>> Con ataques de misiles y drones, Teherán ha logrado al menos bloquear temporalmente casi todo el tráfico de entrada y salida del estrecho de Ormuz y ha obligado a algunos países del Golfo a reducir su producción de petróleo y gas. Si la vía marítima permanece en gran medida cerrada, cabe esperar lo que los analistas califican como la mayor crisis energética desde la década de 1970.
>> El Golfo es más que combustibles fósiles. A medida que los países del Consejo de Cooperación del Golfo han tratado de reducir su dependencia de las exportaciones de petróleo y gas, han desarrollado industrias de alto consumo energético como los centros de datos y las fundiciones de aluminio, vulnerables a los ataques iraníes con misiles y drones. Además, se han bloqueado las exportaciones de helio —vital para la producción surcoreana de semiconductores—. El Golfo es también un importante centro de producción de fertilizantes. La Casa Blanca y el Congreso pueden esperar llamadas de agricultores desesperados a medida que los costes se disparen, y los países pobres pueden quedar excluidos del mercado de fertilizantes.
>> Desde la Segunda Guerra Mundial, los presidentes estadounidenses de ambos partidos han considerado que impedir que cualquier país hostil chantajeara al resto del mundo bloqueando las exportaciones desde el Golfo era un interés nacional vital. Esta realidad, y no el lobby israelí, ha sido la fuerza motriz de la política estadounidense en Oriente Medio (…)”
El presidente de EEUU, Donald Trump / EP
“Si Irán presiona a EEUU para que ponga fin a la guerra antes de que pueda romper el bloqueo e inutilizar la capacidad de Teherán de imponer nuevos bloqueos en el futuro, los mulás dispondrán de un poder de veto reconocido sobre la capacidad de sus vecinos del Golfo para comerciar con el mundo. El régimen iraní podría entonces amenazar con una crisis económica global a voluntad, e iría acumulando las armas y los recursos que harían inexpugnable su posición.
>> La guerra actual encierra otra lección. El programa de armas nucleares de Teherán es un elemento importante de la amenaza para la región, pero las armas nucleares son solo una de las herramientas que Irán podría utilizar para bloquear el comercio allí. Los misiles y drones iraníes ya han bloqueado el Golfo, al menos temporalmente; esta capacidad no haría sino crecer con el tiempo, a medida que los mulás repongan sus arsenales. Si no se les frena, Irán pronto podría disuadir los ataques contra su programa nuclear amenazando con cerrar el Golfo".
Campo de extracción de petróleo
Para cerrar el bien documentado artículo, Russell pasa a exponer los tres posibles finales de la guerra: el primero sería “una clara y grave derrota estadounidense. Si una combinación de presión global y oposición interna obliga al gobierno de Trump a terminar el conflicto antes de restablecer plenamente el comercio a través del Golfo, una Irán maltrecha saldrá de la guerra habiendo demostrado su capacidad para cerrar el Golfo frente a todo lo que la mayor potencia militar del mundo pueda lanzarle. El poder y el prestigio de Estados Unidos, por no hablar de los del señor Trump, tendrían grandes dificultades para recuperarse de semejante fiasco”.
El segundo posible final: “Los estadounidenses podrían reabrir el Golfo al tiempo que surge en Irán un nuevo gobierno más centrado en desarrollar el país que en dominar a sus vecinos. Esto sería una gran victoria para el gobierno de Trump”.
Y el tercero y más probable “es un escenario intermedio en el que EEUU despeje en gran medida el Golfo pero el régimen actual sobreviva. En ese caso, la Operación Furia Épica sería recordada como la Madre de Todos los Cortacéspedes, que no resuelve nada fundamental, pero preserva un frágil equilibrio de poder en una zona vital del mundo.
>> El señor Trump nunca fue un buen estudiante, pero la escuela de la guerra le ha planteado un examen que no puede permitirse suspender. Confiemos en que logre aprobar”.
Quizá tras leer el plausible triple escenario que con tanta claridad dibuja míster Walter Russell Mead, el lector se pregunte por qué no dice nada de derrocar la tiranía de los ayatolás, de los derechos de las mujeres iraníes, de libertad y democracia…
Bien, quizá es porque ninguno de estos asuntos han sido los que han llevado a Israel y Estados Unidos a lanzar la guerra.