Varios jóvenes posan frente a la sede de la Fundación Secretariado Gitano de Barcelona con la bandera del Pueblo Gitano / CEDIDA

Varios jóvenes posan frente a la sede de la Fundación Secretariado Gitano de Barcelona con la bandera del Pueblo Gitano / CEDIDA

Vida

La comunidad gitana en el mundo laboral: “Si tienes un perfil muy étnico, se te cierran las puertas”

El Programa Acceder de la Fundación Secretariado Gitano, que promueve la formación y la inserción en el trabajo, cumple 20 años

17 febrero, 2022 00:00

Este 2022 se cumplen 20 años del Programa Acceder de la Fundación Secretariado Gitano (FSC), que promueve la inserción socio-laboral de la comunidad gitana. Desde que comenzó su andadura en 2002, el plan ha atendido a 109.875 personas en el ámbito estatal, de las cuales 82.091 han participado en itinerarios de formación y empleo, y 33.344 han conseguido un puesto de trabajo.

El programa atiende en Cataluña a una media de entre 300 y 500 personas al año. En el marco de Acceder, la fundación asiste a personas de la comunidad gitana en su proceso de búsqueda de empleo, explica Amparo Césaro, orientadora laboral de la FSC. El plan se centra en ayudar a los participantes, a definir su perfil profesional mediante una atención personalizada e integral, a desarrollar competencias básicas y a continuar con su formación hasta llegar al mundo laboral, “que ya de por sí es árido y lleno de competencia”.

La importancia de la formación

Las personas de la comunidad gitana no parten del mismo punto que el resto de ciudadanos, asegura Césaro, porque sufren más dificultades a la hora de acceder a un puesto de trabajo. Por eso, la fundación pone a disposición de todo aquel que quiera, a partir de los 16 años, el exitoso programa. Aunque tienen preferencia las personas gitanas, la orientadora laboral aclara que atienden a todo el mundo. “Trabajamos de forma multicultural”, asegura.  

Varias mujeres que forman parte del programa 'Acceder' / CEDIDA

Varias mujeres que forman parte del programa 'Acceder' / CEDIDA

Uno de los pilares del programa es la formación. La orientadora laboral asegura que cuando se construye el perfil profesional de los participantes ellos mismos se dan cuenta de que para alcanzar la profesión que desean tienen que desarrollar ciertas competencias de las que carecen. A través de Acceder, las personas tienen la oportunidad de continuar con sus estudios mediante formaciones ocupacionales personalizadas y adaptadas a su perfil. Además, pueden acceder a prácticas laborales para ejercitar aquellas habilidades y competencias que han adquirido durante el curso.  

Las mismas habilidades que los demás

El programa actúa como nexo entre las empresas y los perfiles que la fundación le puede ofrecer. Pero, para eso, llevan 20 años realizando una profunda labor de sensibilización. “Hablamos del colectivo más odiado a nivel estatal”, recuerda Césaro. A la hora de la búsqueda de un puesto de trabajo las barreras son evidentes. “Ya no es solo que seas gitano, sino que lo parezcas. Si tienes un perfil muy étnico, se te cierran muchas puertas. A la hora de tener sobre la mesa dos currículums con la misma formación y experiencia pesa mucho que tu aspecto sea muy étnico, que tus apellidos sean reconocidos como gitanos o que vivas en una calle como Marte”, por eso omiten algunos detalles, asegura la orientadora laboral.

Además de con las empresas, la fundación también trabaja con la propia comunidad para intentar romper ciertos mitos. Entre los valores que inculcan está la importancia de continuar con la formación académica. “No vas a ser menos gitano por estar formado. Hay una especie de crisis de identidad y existe la falsa creencia de que cuanto más te formas más te alejas de la comunidad”, incide Césaro. Pero esto solo un espejismo que hay que romper, porque la esencia se mantiene. La orientadora laboral incide en que es fundamental trabajar la autoestima y el autoconocimiento para que los gitanos confíen en sí mismos, “porque tienen las mismas habilidades y competencias que cualquier persona”.

Segregación desde el colegio

Pero todavía falta mucho camino por recorrer. El origen del problema se remonta a las escuelas. Las cifras reflejan que el absentismo escolar sigue siendo superior entre el alumnado gitano. Césaro denuncia que, aunque aparentemente las oportunidades son las mismas para todos, en realidad el sistema escolar invisibiliza a la comunidad y, en algunos casos, incluso la segrega. “No se nos reconoce siendo la comunidad más grande a nivel estatal, con más de siete siglos viviendo entre la sociedad mayoritaria. Se estudian otras culturas, pero la gitana no tiene espacio en el currículum escolar”.

Además, según la orientadora, siguen existiendo colegios segregados en los que el profesorado no tiene expectativas con respecto al alumnado, simplemente por pertenecer a la comunidad gitana. Y, por último, denuncia la responsabilidad de los medios de comunicación a la hora de romper estereotipos que todavía están muy arraigados en nuestra sociedad y que lo único que hacen es perpetuar los tópicos y la animadversión. “Se confunde cultura con marginalidad, pero tenemos una cultura muy rica, aunque ágrafa, y hemos aportado mucho a la cultura mayoritaria”, defiende Césaro. “Solo se habla de escándalos, de reyertas, de patriarcas y de flamenco pero no de la vida cotidiana, que queda invisibilizada. La comunidad gitana es heterogénea, es mucho más que eso”, mantiene.  

Un cambio de paradigma

A pesar de todas las trabas con las que se encuentran en el camino, la comunidad comienza a experimentar un cambio de paradigma. Uno de los casos de éxito es el de Tomás, que se unió al programa Acceder con 17 años y con 20 ya ha entrado en el ámbito laboral y continúa su formación con un certificado de profesionalidad en comercio con un año de contrato. “Si te lo propones puedes conseguir lo que quieras, todo es esforzarse. Es verdad que a veces estamos muy discriminados a la hora de buscar empleo, pero si te lo propones puedes hacerlo”.

Tomás anima a cualquiera de su entorno a acceder a este programa, a través del cual varios miembros de su familia han encontrado trabajo. “A mis amigos les he hablado de Acceder y les he animado a que se acerquen a la fundación”, donde asegura que siempre se ha sentido arropado. Además, no descarta continuar con su formación en el futuro. Sin embargo, y a pesar del éxito indiscutible, Amparo Césaro sueña con no celebrar muchos más aniversarios en el futuro, porque eso, dice, significará que el programa ya no será necesario.