España empezará a administrar la vacuna de Pfizer contra el Covid-19  entre el 27 y el 29 de noviembre, una vez reciba el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento y quede aprobada por la Comisión Europea.

El Plan de Vacunación estipulado por el Gobierno establece que, en la primera etapa, serán residentes y personal sanitario de residencias y centros de grandes dependientes, así como el resto del personal sanitario y grandes dependientes no institucionalizados.

Reparto autonómico

Una vez el laboratorio haga la distribución de las dosis éstas se repartirán entre las comunidades autónomas. Los criterios serán en función de la población de riesgo de cada territorio con la voluntad de cubrir esos grupos. Se calcula que puedan ser 2,5 millones de españoles.

Todas las autonomías recibirán la vacuna a la vez, lo que se desconoce es si todas ellas empezarán a administrarla el mismo día, dependerá de cada gobierno autonómico y de su gestión. Pfizer es el encargado de transportar las vacunas a 50 puntos de todo el país, no revelados por motivo de seguridad. Por el momento, los territorios trabajan para poder mantener las dosis en las condiciones necesarias.

Provisiones

La vacuna de Pfizer debe mantenerse a una temperatura de 80 grados bajo cero y tienen un tiempo de descongelación concreto y un periodo de aplicación. Todas estas características implican formar al personal sanitario e incluso requerirá la contratación de trabajadores para llevarlo a cabo, según fuentes del Ministerio de Sanidad.

Sobre dónde se van a administrar las vacunas, será como hasta ahora, en los centros de salud y en las residencias en caso de que sus usuarios no puedan desplazarse a los ambulatorios. Será en dos dosis, como establece el laboratorio, administradas con un intervalo de 21 días aproximadamente --puede haber un margen de entre dos o tres días arriba y abajo--.

Efectos secundarios

La Administración desconoce todavía cuando podrá darse por cerrada esta primera fase de vacunación, pero esperan que sea en el primer trimestre del año. El objetivo es que en agosto ya esté vacunada el 60% de la población, siempre y cuando los laboratorios cumplan con los plazos de entrega.

Al respecto de los efectos secundarios, fuentes de Sanidad apuntan que va a tener reacciones adversas como todas las vacunas y todos los medicamentos, pero están contemplados y conocidos por los ensayos clínicos y registrada en la ficha técnica. Éstos ocurren entre las seis y ocho semanas tras la vacunación. En todo caso, aseveran que va a haber una farmacovigilancia estricta y que no se esperan casos que no estén contemplados.