Cabría atender a la posibilidad de que el proceso se autodestruya por saturación. Es tal la confianza que demuestra el bloque soberanista que induce a sospechar en una cierta tendencia a la inflamación del ego y la confianza ciega en el triunfo de la voluntad riefenstahliano. Hoy es un día grande, fiesta mayor, una fecha solemne, un punto y aparte de efeméride. 8 de abril, San Dionisio de Corinto. "Es decir, todos sabemos que hoy dirán no a las aspiraciones catalanas, pero también sabemos que no es el final de nada, sino el inicio de todo", afirma Pilar Rahola en su columna de La Vanguardia. Y afirma más: "Lo primero, constatar la tristeza del acto. Hoy, una de las democracias más antiguas del mundo necesitará pedir permiso para poder ejercer la democracia, y un Estado se lo negará en nombre de la democracia". Con "una de las democracias más antiguas del mundo" se refiere a Cataluña, cosa que la autora aclara cuatro líneas más abajo: "A través de Jordi Turull, Marta Rovira y Joan Herrera, una nación con mil años de historia volverá a ser ninguneada por un Estado que no la reconoce".

Rahola abandera la narrativa independentista, a la que Jordi Barbeta da perspectiva: "La previsión es que hoy se ponga en evidencia en el Congreso de los Diputados el conflicto entre la voluntad democráticamente expresada de los catalanes y la ley española tal como la interpretan los que mandan ahora y los que quizá algún día vuelvan a mandar". La sutileza, por decirlo de algún modo, está en la contraposición de la voluntad de los catalanes y la ley española. Y el problema, concluye Barbeta, "no es de Cataluña sino de España, de Rajoy y no de Mas: La crisis durará más o menos tiempo, pero la historia no juzgará a Mariano Rajoy por su gestión económica, sino por su audacia en encontrar la salida de este callejón".

Dados estos condicionantes y este contexto, los representantes de la milenaria nación serían tres héroes trágicos comisionados para el sacrificio, encarnaciones sagradas de la voluntad unánime de los catalanes, la santísima trinidad, los tres puntos que unen la "v" de la victoria y del víctor franquista, Diagonal, Glorias y Gran Vía. Nada ni nadie puede parar la oleada, concluye Rahola: "Hoy, pues, nada acaba y todo empieza, porque los caminos de la consulta son tan diversos como sólidos. Y, aunque todos estamos metidos en un lío considerable, el que tiene la peor carta es el que dice no a la democracia. Puede que no lo sepan en las cuevas de la FAES, o en los despachos danzarines del viejo psoeismo, pero no es Cataluña quien pierde con este no. Es España. Al tiempo". Dos velas negras de la vidente Rahola, inagotable fuente de fluido editorial del diario de Godó.

Tal es la confianza en las filas indepes que según cuenta El País, en una crónica firmada por Fernando Garea y Miquel Noguer, la Generalidad ha enviado una carta a las embajadas europeas en Madrid para anunciarles que hará caso omiso del resultado de la votación del Congreso, que hay cuatro vías para convocar una consulta ("no vinculante" se dice en la misiva) y que el 9 de noviembre habrá "plebiscito" a no ser que se acabe el mundo tal como lo conocemos.

Total, que lo de hoy en Madrid ya está escrito y lo de ayer son las fotografías de Turull, Herrera y Rovira en el AVE. El primero fue solo y más tarde. Joan Herrera y Marta Rovira viajaron juntos. Parecen escenas de La ciudad no es para mí de Paco Martínez Soria. El revuelo del viaje a Madrid es comparable al de las expediciones polares o el París-Dakar, como si Madrid fuera una síntesis de Kabul y Caracas, un destino peligroso, exótico, remoto más que lejano. Y a solo dos horas y media en tren. ¡Qué aventura! Madrid, Las Ventas y la Carrera de San Jerónimo.

Todo adquiere visos históricos según la prensa de Barcelona. Para la de Madrid la situación no es para tanto. En Abc, Juan Carlos Girauta se empeña en razonar el no. Se trata de un texto que le puede resultar algo arduo a Francesc Homs. Son cinco causas que comienzan con las matemáticas y acaban en habas contadas:

"Porque las formaciones políticas de los tres diputados autonómicos que Mas ha enviado en su lugar a la Carrera de San Jerónimo no alcanzarían, sumando sus escaños en el Parlamento [autonómico] catalán, para proponer en el Congreso una reforma del Estatuto de Autonomía. Quien no puede lo menos, no puede lo más. En efecto, 50 diputados por Turull (CiU), 21 por Rovira (ERC) y 13 por Herrera (ICV) suman 84 diputados. En Cataluña les faltarían seis para los dos tercios. (...) Porque lo que hoy se dirime en el Congreso es un simple trámite, de resultado descontado, dentro de una estrategia que quiere vestir de legalidad un plan basado en la política de hechos consumados. Se trata de decorar la declaración de independencia de Cataluña, prevista para el 23 de abril de 2015".

En La Razón, la aritmética está en la crónica de Toni Bolaño, que titula "El Plan de Mas recibirá el rechazo de los diputados catalanes: 25 contra 22". Es la correlación de fuerzas internas del tercio catalán, la suma de representantes del PPC y del PSC frente a los de CiU, ICV y ERC en el Congreso de los Diputados. En cambio, Raúl del Pozo, en El Mundo, sostiene una visión menos optimista: "Al grito de 'No hi ha retorn, vencerem', ya está la alucinación en marcha contra Madrid, a la que llamaron 'cafrería', 'ciudad sin gótico'. Ahora la ven como una meseta asiática dominada por tertulianos casposos y gobiernos que roban a Cataluña. Que el guión de esa campaña no responda a la verdad es lo de menos. La certeza estorba a la propaganda donde tiene tanta fuerza la verdad como la calumnia. (...) 'Esto no hay quien lo pare', le digo a un jurista cercano a Mas. 'Sí se puede -contesta-, con un cambio constitucional que no sólo entusiasme a Cataluña sino a España entera'. '¿Y la consulta?', pregunto. 'La consulta no se va a hacer. La alternativa es una reforma global'. Los que están en la onda dan el referéndum por perdido. Hoy se celebra en el Parlamento el debate y Arturo no viene a defender su propuesta". Ni se le espera.

En El Periódico, el tono general es menos solemne que el impuesto por Rahola en La Vanguardia. aunque Joan Tapia también cree que "hoy será un día triste porque se volverá a demostrar que España y Cataluña están atrapadas en un error". Sin embargo, la apuesta es por el diálogo, reflejo de una encuesta entre líderes sociales y políticos en la previa de la sesión parlamentaria. Destaca el trato que el diario del grupo Zeta dispensa a la presentación del manifiesto de "Societat Civil Catalana", la SCC, entidad de la que los lectores de CRÓNICA GLOBAL son los primeros en tener detalles y novedades. Es una apertura en la página 7 titulada "Societat Civil explicará su tesis antisoberanista a PP, PSOE y UPyD". Hoy mismo asistirán a la sesión en el Congreso y esperan reunirse allí con representantes de los citados partidos. En La Razón, Montse Espanyol apunta a la web de la plataforma, societatcivilcatalana.com, como vía para adherirse al manifiesto. En Abc, María Jesús Cañizares precisa que la presentación oficial será el próximo 23 de abril, Diada de Sant Jordi, en el Teatro Victoria, de menor aforo que la Diagonal pero no con menos ínfulas victoriosas, al menos de entrada.

Es tan pesada la carga simbólica del día que deja en nada la imagen del Príncipe brindando con Artur Mas en la fábrica de perfumes y colonias Puig. Don Felipe y el "president" no hacen más que coincidir en actos, lo que no puede responder a la simple casualidad, en plan, tú otra vez. Se harán colegas a base de dirimir a quién le perjudica más la foto. "El Príncipe brinda con Mas 'por Cataluña y por España'", afirma La Vanguardia. Mucha noticia no hay, así que no es ni la imagen más grande de la portada del periódico, reservada a la terna catalana. Es lo que les faltaba a Turull, Rovira y Herrera, que los confundan con tres toreros, pero dados los ditirambos que les dedican en la prensa aliada pueden terminar convencidos de que son Manolete, Belmonte y Chicuelo ante la corrida de la Beneficencia.

Han imputado al presidente de la Diputación de Tarragona, lo que un teletipo de Efe resume así: "El juzgado número 3 de Reus ha imputado este lunes al presidente de la Diputación de Tarragona y alcalde de Vila-seca, Josep Poblet (CiU), por los presuntos delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, omisión del deber de perseguir delitos, blanqueo de capitales y falsedad documental en el 'caso Innova'". Casi pasa de rositas lo de Poblet, que ha ingresado en la categoría de los sospechosos habituales sin inmutarse, como si la ley no hiciera al caso para dos días que nos quedan en España.

Tampoco destaca lo del socialista municipal de Barcelona Jordi Martí, que entregará su acta de concejal en el pleno de mayo. Se va para volver, estrategia que seguramente se denomine durante algún tiempo "hacer un Martí", darle al "reset" y subirse al carro. Collboni ya le ha tendido la mano, que no es lo mismo que reservarle una plaza en la futura lista. El alcalde Trias, aún de gira por Hispanoamérica, le ha prometido una regalía cultural a Martí, lo que explica mejor que nada la incapacidad del dimisionario para ser oposición en el Ayuntamiento.