Vida

Rubalcaba saca el fuet en Madrid; Godó y Lara se reconcilian

26 febrero, 2014 08:46

Todas las portadas de la prensa arrojan el saldo del debate del Estado de la Nación, primera parte. Entre la apariencia de objetividad y la de equidistancia, los periódicos muestran los efectos de lo previsible. Rajoy quiere hacer de España una realidad previsible y administrativa, con números, tasas, rebajas y aumentos. En Madrid, el presidente del Gobierno se impone al jefe de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba. A los puntos, según El País; por K.O. técnico en Abc y La Razón; por pasividad del contrincante en El Mundo.

En Barcelona, Rajoy es el portaestandarte de la una, grande y libre. El "relato" parte de esa objeción y fomenta el Duranismo, que asoma en fotografías y titulares como un campeón de la oratoria, Demóstenes y Cambó con un toque chic en las antiparras. Se prescribe diálogo y se censura el inmovilismo de Rajoy. En La Vanguardia eso está más entrelíneas que otras veces porque el editor ha vuelto a levantar la ceja. En El Periódico se abstienen y titulan con que "Rajoy saca pecho, Rubalcaba, el látigo". Claro, y el Tata saca a Alexis en punta. En el Ara, tres fotos (Duran, Rajoy, Rubalcaba, por este orden) y la frase "En mundos diferentes". En El Punt Avui, en cambio, se mojan a fondo y titulan con un gran "No" y una foto de Rajoy, que dice que no a todo y se ampara en el "triunfalismo económico".

La mejor portada, de largo y sin duda alguna, es la de la versión catalana de El Periódico. Un hallazgo: "Rajoy treu pit, Rubalcaba, el fuet", polisémico término víctima del contexto, del parlamentarismo a la escatología. Un "fuet" es un látigo, sí, un fusta y un "flagell". Y una reducción del cochino a esencia embutida, la jibarización de los lomos y las grasas fundentes, tripas, tendones, lomos, magras y carrilleras. Fuet, más fuet.

Una vez enterados de que Rubalcaba sacó un fuet en la tribuna de los oradores del Congreso de los Diputados, todo lo demás sabe a poco. Hasta el cabo de Hornos resulta de una insipidez bovina. En la era de los 140 caracteres, los periódicos de aquí y de allá dedican una página tras otra a glosar los múltiples aspectos del debate, como una previa de la champions en el Sport. Es imposible que los diarios supuren más política. Singularmente, el acto del Congreso cabe también en el párrafo de una columna:

"El 'rajosorayismo', que es algo parecido al porfiriato mexicano o a la tecnocracia opusdeísta del franquismo pero con más represión mediática, hizo ayer oposiciones a sucederse a sí mismo durante los próximos seis años. Y las ganó, naturalmente. No ya Rajoy, que ayer parecía instalado en un mundo de cafeína y gin gseng, sino la propia Soraya podría proclamarse emperadora sobre los escombros parlamentarios de un Rubalcaba que cada vez se parece más a Tomás Gómez, garantía de eternidad del PP de Madrid".

Es la aportación de Federico Jiménez Losantos en clave general. En la catalana, el mismo autor apunta: "El debate lo ganó ayer Rajoy cuando le dijo a Durán lo mismo que Rosa Díez en su moción contra Mas: que no privará a todos los españoles del derecho a decidir sobre el futuro de España. Y lo perderá Rubalcaba mientras vaya de la mano de la ETA a verificar Navarra y entregársela. El rajosorayismo no es muy distinto del rubalzapaterismo, pero se impondrá siempre que Rajoy, como último recurso, se acuerde de España. Luego, la devolverá al cuarto de los ratones, para que la roan. Hasta que se acabe".

Esas son las pautas generales en la capital del Estado, que dicen en TV3. Los titulares de portada abundan incluso en los aspectos económicos. En Abc, por ejemplo, se afirma: "Rajoy descoloca a Rubalcaba con una gran rebaja de las cotizaciones". La Razón es puro lirismo: "La ambición de Rajoy derrota al apocalipsis de Rubalcaba". Y la foto, Rajoy de perfil, un pelo mussoliniano el plano. En El Mundo aplican un rasero similar para enjuiciar a los dos contendientes en el titular: "Rajoy presume de datos y Rubalcaba le culpa del 'sufrimiento de la gente'".

Ya sólo quedan dos. El País parece tan partidario del presidente del Gobierno como La Razón y asegura rotundo en su titular de primera: "Rajoy da por acabada la crisis y anuncia estímulos al empleo". En la foto, Rajoy alza el pulgar. Es la apoteosis del liderazgo indiscutido, el efecto de la política mariana en los medios de comunicación. En La Vanguardia, no obstante, se nota menos. Dice el periódico de Godó que "Rajoy promete mejoría, Rubalcaba pide realismo". También saca a Duran en foto. El líder de Unió parece el verificador Malikkaningahm, ¿que no?

Tanta atención al debate que lo del señor Millet es un puro relato forense en páginas interiores. Dice la jueza que en quince días se presente en la Audiencia, ni que sea con el fémur en la mano. ¿Se puede fingir una rotura de fémur? Es el caso Palau, el triángulo de las Bermudas de la justicia, un culebrón que a estas alturas sólo muestra a un par de señores mayores comiéndose un marrón de Convergència.

Otrosí. El conde de Godó, Javier Godó, recibió anoche al príncipe Felipe en casa, en la cena del Foro Puente Aéreo, como la discoteca de Terrassa. Ahí estaban los cuarenta principales, los empresarios y tal, con José Manuel Lara, que anda en más cordiales relaciones con Godó después de algunos episodios de cierta tensión entre editores, los banqueros, los telefónicos, Cuatrecasas et altri. Un contubernio. Se supone que palmotearían a Cuatrecasas, por lo del Salón de los Espejos del Liceo (eso de sentirse español delante de Mas) y del indepe que le negó la mano a Felipe y corrió a contarlo. Pero todo muy contenido. La Razón fija posición. Los empresarios le sugirieron al príncipe que reme para un pacto de Estado sobre Cataluña, según la crónica de A. G. Mateache. Bueno.

De todo lo escrito sobre Cataluña en todas sus vertientes destaca el artículo de Francesc de Carreras en la edición catalana de El País, que es una refutación de la capacidad jurídica de los 35 jueces firmantes de un manifiesto a favor de la consulta. El fiasco de la iniciativa ha sido monumental y el profesor esgrime unas cuantas razones:

"Treinta y cinco jueces de Cataluña han hecho público un manifiesto en el que consideran que ejercer el "derecho a decidir", en los términos que ha planteado el Gobierno de la Generalidad, tiene cabida en nuestro ordenamiento jurídico. No entro en el problema de si estos jueces, debido a su condición de tales, pueden opinar públicamente sobre esta cuestión, aunque imagino que sí. En todo caso, los mecanismos procesales de abstención y recusación aseguran su necesaria imparcialidad. Mi problema es otro: ¿saben Derecho los firmantes del manifiesto? Desde luego su escrito no lo demuestra sino que hace creer lo contrario. Podría alegarse que expresan una opinión política o ideológica, bien o mal fundamentada, pero legítima. Pero no es el caso. Ellos sostienen que se trata de una opinión jurídica, es decir, el resultado de la interpretación de las leyes vigentes. (...) ¿Qué entienden por nación y realidad nacional? Lo dicen a renglón seguido: aquella realidad "determinada por una historia, una cultura, una lengua propia y —por encima de todo— una reiterada y perseverante voluntad de ser reconocida como sociedad nacional diferenciada". En fin, se trata del concepto de nación identitaria en la que coinciden personajes tan distintos como Prat de la Riba o Stalin. Pues bien, tras estos dogmas "tan indiscutibles que no admiten discusión", según ellos Cataluña es una nación".

La consecuencia es demoledora:

"Bien, eso no sería problema, muchos lo consideran así y tienen derecho a pensarlo en el libre ejercicio de la libertad ideológica. Pero "en su condición de juristas", precisamente en esa condición, no pueden mantenerlo a pesar de que sostienen que ello está implícito en la Constitución y en los dos estatutos de autonomía de 1979 y 2006. Fíjense que mantienen que está implícito y no explícito —ya que lo explícito en estas leyes es algo muy distinto— debido a las condiciones en las que se llevó a cabo la transición. O sea que estos jueces creen que la ley está en normas implícitas aun siendo contrarias a las explícitas".

Otros mundos. El dinero virtual, el bitcoin. Que no hay o no queda o se lo han llevado, "corralito" virtual. Puto dinero. Es incomprensible. "Bitcoin". Los grandes beneficiarios de la virtualidad están de fiesta en Barcelona. Zurckerberg y los del guasap. Lo cuentan Anna Cabeza y Àlex Gubern en la contra del Abc bajo el título "Juerga 2.0 en Barcelona". De un restaurante secreto se fueron a un local de la calle Tuset:

"Ambos gurús coincidieron en la fiesta oficial de WhatsApp, que se celebró en Boujìs, un glamouroso local estrenado a finales del año pasado en la barcelonesa calle Tuset, con sedes también en Hong Kong y Londres y que frecuentan futbolistas del Barça. Se desconoce cómo acabó la noche Zuckerberg; sí se sabe que Kuom, al día siguiente en el MWC y tras llegar tarde a una conferencia, gastaba cara de resaca. En definitiva, «juerga 2.0», pero resaca nada virtual. (...) Algunas voces aseguraron que el creador de Facebook había reservado el exitoso Tickets, regentado por Albert Adrià, aunque de hecho quien degustó sus tapas de culto fue la firma china Huawei. La rumorología se disparó hasta el punto de formarse una manifestación espontánea frente al local, que protegieron los Mossos".

Tremebundo. 26 de febrero. San Alejandro y San Porfirio.