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Con la llegada de octubre, las tradiciones gastronómicas de tierra adentro se convierten en la excusa perfecta para organizar una escapada rural.

En pleno corazón del Urgell, el municipio de Tornabous ya lo tiene todo a punto para celebrar su esperada Festa Major del Roser, que tendrá lugar del 2 al 4 de octubre. Una cita donde el ambiente de pueblo, la cultura popular y la buena mesa van de la mano.

Aunque la programación llena el fin de semana de música y propuestas para todas las edades, hay un momento marcado en rojo en la agenda del vecindario y de quien viene de visita: su tradicional esmorzar popular, que se celebrará la mañana del domingo 4 de octubre.

El 'esmorzar de forquilla'

Para quienes entienden el desayuno como un ritual sin prisas, esta cita es todo un homenaje a la cocina tradicional catalana.

La mañana arranca con un auténtico esmorzar de forquilla donde la brasa se convierte en la gran protagonista.

Aquí se viene a comer bien y coger fuerzas para el resto del día: el menú lo encabeza la clásica butifarra a la brasa acompañada de mongetes (judías blancas) o jugosas tiras de panceta recién hecha.

Para apuntarse a este desayuno popular solo hace falta comprar el tiquet previo allí mismo en el recinto a un precio muy accesible, lo que lo convierte en un planazo para probar la gastronomía comarcal en el mejor ambiente.

Una huella histórica

La personalidad de Tornabous se comprende mejor al mirar a su alrededor, ligado al llano del Urgell y a sus núcleos de La Guàrdia d'Urgell y El Tarròs.

Su entorno es un mosaico vivo de tonos verdes repleto de frutales, maíz y alfalfa, fruto de la gran transformación agrícola que supuso la llegada del Canal d'Urgell allá por el siglo XIX.

A este paisaje de huerta se le suma un patrimonio histórico de primer orden. En su término municipal se ubica la célebre ciudad ibérica del Molí d'Espígol, un yacimiento clave para entender los orígenes de la zona.

Además, esta tierra presume de ser la cuna de figuras como Salvador Seguí, el Noi del Sucre, y el expresidente Lluís Companys, recordado en el centro de interpretación Espai Companys en El Tarròs.

Cultura y ambiente de pueblo

Toda esta riqueza monumental y paisajística cobra un brillo especial durante sus días de fiesta.

Acercarse a la localidad durante el primer fin de semana de octubre permite contagiarse de ese ritmo tranquilo y acogedor tan característico de los pueblos de Lleida.

Salvo la comida popular, el recinto festivo y todas las actividades programadas son de acceso totalmente libre y gratuito, lo que invita a pasear sin rumbo, charlar con la gente y disfrutar del ambiente.

Además, la ubicación del pueblo lo convierte en una base perfecta para arrancar rutas a pie o en bici entre campos y descubrir los rincones patrimoniales que salpican la zona.

Cómo llegar

Llegar en coche desde Lleida apenas lleva 30 minutos siguiendo la C-13 y enlazando con la C-53. Si sales desde Barcelona, el trayecto ronda 1 hora y 20 minutos por la A-2 hasta Tàrrega, para tomar luego la C-14 y la C-53 directamente hacia el municipio.

Escaparse a Tornabous a principios de octubre es la oportunidad perfecta para regalarse un buen esmorzar de forquilla a la brasa, hacer comunidad y vivir las fiestas de siempre desde dentro.

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