Luis del Olmo es un enamorado de Cataluña, siempre lo fue. No de las grandes ciudades, ni siquiera de la Costa Brava, sino de un rincón muy particular del litoral de Tarragona: el Roc de Sant Gaietà.
Allí, frente al Mediterráneo, el periodista no solo levantó su casa. También creó un museo dedicado a la radio, su gran pasión, a la que tantas horas dedicó y desde la que durante décadas acompañó a sus oyentes.
No es una mansión ostentosa ni un chalet de diseño. Es un refugio hecho a medida, proyectado por su hermano arquitecto, donde el periodista leonés encontró su lugar en el mundo.
Rodeada de jardines cuidados, la vivienda cuenta con césped, una piscina discreta y un porche cubierto con barbacoa y mesa de madera.
Un lugar de descanso
“Ahí me siento yo a solas para reflexionar y tomar decisiones”, confesaba el propio Del Olmo a Víctor-M. Amela en La Vanguardia.
Pero hay un elemento que llama especialmente la atención en el jardín. Se trata de un auténtico hórreo gallego de los Ancares, trasladado pieza a pieza desde el Bierzo y reconstruido en la finca.
Un trozo de su aldea
La construcción tiene unos 200 años de historia y se ha convertido también en el escondite de los ocho nietos del periodista, que juegan allí ajenos al valor de la pieza.
Las paredes de la casa están decoradas con fotografías familiares y paisajes del Bierzo, su tierra natal.
Entre ellas aparecen también recuerdos de Ponferrada, donde el periodista tiene un busto conmemorativo.
Otro de los espacios que definen la vivienda se encuentra bajo tierra. Es su bodega subterránea, instalada entre muros de piedra y con una iluminación cálida.
Qué tiene en su casa
Allí reposan más de 4.000 botellas de vino, cava, champán y licores procedentes de distintos puntos de Europa. Algunas de ellas son piezas especialmente valiosas para el periodista.
La casa se encuentra en el Roc de Sant Gaietà, una urbanización construida entre 1964 y 1972 que recrea diferentes estilos arquitectónicos del Mediterráneo.
Un pueblo especial
El proyecto fue impulsado por Gaietà Bori Tallada y construido por José María Fortuny Rodríguez sobre las rocas del litoral.
El resultado es un pequeño barrio marítimo levantado sobre un acantilado y formado por edificios que incorporan referencias arquitectónicas de diferentes lugares.
Recorrer el Roc de Sant Gaietà permite encontrar edificios de estilo arabesco, un claustro románico, patios andaluces y construcciones inspiradas en los hórreos gallegos y asturianos.
Entre sus elementos más reconocibles está la Puerta Mora, de influencia mudéjar, que marca uno de los accesos a la urbanización.
Arquitecto modernista
El conjunto también alberga el Club Marítimo, que cuenta con un espacio dedicado al arquitecto modernista Josep Maria Jujol y el Museo de la Radio Luis del Olmo, inaugurado en 2012. El periodista también tiene una estatua en este peculiar rincón de Roda de Berà.
Para quienes prefieran el paisaje a la arquitectura, el entorno ofrece otro de sus elementos más conocidos: la Roca Foradada, una formación rocosa situada en la Punta Guineu cuya silueta puede contemplarse desde el mar.
Cómo llegar
El Roc de Sant Gaietà se encuentra a unos 20 minutos de Tarragona. Desde la capital tarraconense hay que tomar la AP-7 en dirección Barcelona y salir hacia Roda de Berà para continuar hasta la urbanización.
Desde Barcelona, el trayecto ronda la hora y cuarto en coche. La ruta puede hacerse por la AP-7 en dirección Tarragona o enlazando previamente con esta autopista desde la C-32.
Noticias relacionadas
- El rincón natural que parece sacado del paraíso: 3,5 kilómetros de senderos, cuevas y una fuente de agua legendaria
- Venden una aldea de 120 hectáreas y más de 2.000 m² construidos: 18 hectáreas de cultivo, más de 100 de bosque y cerca de la ciudad
- El refugio de Jordi Hurtado: más de 600 metros cuadrados, piscina, una extensa biblioteca y vistas a Collserola
