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Dulceida es una de las influencers más importantes de España y del mundo latino en general. La catalana se ha labrado un lugar y se ha ganado una reputación y hasta un espacio en la televisión.

Aida Domènech, este es su nombre real, presenta programas en TV3 y se ha ganado el respeto y el cariño de muchos catalanes que antes la ninguneaban.

A ella no le ha importado. Sigue con su vida y la disfruta como la que más con su pareja, Alba Paul, su hija, familiares y amigos.

Este verano lo ha hecho en un refugio muy popular entre los famosos. Ibiza. Allí ha pasado unos días de vacaciones junto al mar y los suyos.

Las palabras de Dulceida

Esto ha dado que hablar, como siempre. Pero eso no le ha quitado el gusto y el privilegio de huir del bullicio y disfrutar de las aguas de las Pitiusas. "Qué agua, qué paz, qué silencio, qué felicidad", se le ha escuchado decir en un vídeo.

Domènech sabe de lo que habla. Desde 2021, la catalana acude a la isla para disfrutar de sus vacaciones de verano. Siempre acompañada de amigos y de su hermano Álex Doménech, durante la crisis que atravesaba entonces su relación con Alba Paul.

Una isla de calas y pueblos blancos

Ibiza es el lugar para que todas las penas se pasen. Sus playas, sus pueblos de arquitectura tradicional, sus mercadillos, sus puestas de sol y su patrimonio hacen posible olvidarse de todos los males.

Uno de esos lugares que lo favorecen es Dalt Vila, el casco histórico de Eivissa. Sus calles estrechas y empedradas quedan protegidas por una muralla del siglo XVI y forman parte del conjunto declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

A los pies de las murallas se encuentra La Marina, el antiguo barrio de pescadores y astilleros, mientras que la ciudad conserva otros espacios históricos como la necrópolis púnica de Puig des Molins.

Pero el litoral es uno de los grandes reclamos de la isla. Platges de Comte, Cala Salada, Cala Saladeta, Cala Benirràs o Es Bol Nou son algunos de los lugares que concentran buena parte de la imagen mediterránea asociada a Ibiza.

Es Vedrà y los atardeceres

Entre los paisajes más reconocibles se encuentra Es Vedrà, un islote de 382 metros de altura situado frente a la costa y dentro de un espacio natural protegido.

La silueta de este islote se puede contemplar desde diferentes puntos de la costa, especialmente desde Cala d'Hort. Al atardecer, la zona se convierte en uno de los lugares más conocidos de Ibiza para contemplar cómo cae el sol sobre el Mediterráneo.

Las playas de Ibiza

También al norte de la isla se encuentra Cala Benirràs, una playa de unos 150 metros de longitud que tiene frente a ella el pequeño islote de Cap Bernat, de 27 metros de altura.

La Ibiza que atrae a Dulceida también tiene una importante tradición vinculada al movimiento hippie.

El mercadillo de Las Dalias, en Sant Carles, reúne más de 200 puestos de artesanía, ropa, decoración y otros productos.

Otro espacio destacado es el Parque Natural de Ses Salines, que se extiende entre Ibiza y Formentera. El espacio protegido alcanza unas 16.000 hectáreas, de las que alrededor de 13.000 corresponden a superficie marina.

Cuevas

En el norte, la Cova de Can Marçà permite adentrarse en una cavidad de más de 100.000 años de antigüedad, mientras que el Faro des Moscarter, cerca de Portinatx, alcanza los 52 metros de altura.

A todo ello se suman los pueblos del interior, como Santa Gertrudis de Fruitera, Santa Agnès de Corona o Santa Eulària des Riu, además de pequeñas calas y otros rincones repartidos por la isla. ¿Cómo no convertir Ibiza en un refugio, como hace Dulceida?

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