Mientras Barcelona celebra la fiesta de la Mercè, el mundo sigue girando. ¡Hasta Cataluña sigue girando! Los barceloneses también, pero por el territorio.
Algunos vecinos de la capital catalana que pueden hacer puente ya han abandonado la ciudad, otros descansan y otros buscan planes sin aglomeraciones.
Para estos últimos hay un plan perfecto: irse a un mercadillo cercano. Se celebra todos los jueves, tiene menos de 20 paradas, pero un trato muy familiar.
La Palma de Cervelló arranca con su mercado semanal a las 8:30 de la mañana y hasta las 13:30 h todos los vecinos del pueblo y alrededores pueden acercarse a comprar buen producto de proximidad.
Qué venden en el mercadillo de La Palma
Para los que piensen que menos de 20 paradas es poco, mejor poner un poco de contexto. El municipio tiene poco más de 3.000 habitantes, por tanto, no es tan pequeño el mercadillo.
Puestos de flores y plantas, frutas y verduras y ropa de hombre y de mujer ocupan cada jueves la confluencia de Carrer Pirineu con Carrer Cadí, en el llamado Petit Mercat.
Un mercado pequeño pero próximo
Este tamaño permite, además, que los comerciantes y los clientes se conozcan. Así, no solo el producto que se vende es de proximidad, el trato también lo es.
El mercadillo de los jueves es el momento de encontrarse en las calles, con los vecinos y los comerciantes. Y, de paso, comprar producto fresco.
Si algún barcelonés tiene pensado ir, puede aprovechar la jornada de compras para visitar La Palma de Cervelló. Se va a sorprender.
Este municipio, que se organiza alrededor de la riera de Rafamans y está unido a Ca n'Iglésies, acoge en su interior más de 120 elementos patrimoniales.
Un pueblo que nació con siete casas
Y es que la historia de La Palma de Cervelló se remonta al siglo XVI y guarda muchas sorpresas.
El núcleo se fundó en 1553 con el nombre de Sant Pere de la Palma y estaba formado entonces por únicamente siete casas donde vivían unas 35 personas.
Una división conflictiva
Todo empieza un poco antes, por eso, en 1324. Ese año, el obispo de Barcelona, Ponç de Gualba, había dividido los términos de las parroquias de Cervelló y La Palma, estableciendo un rector para cada una.
La separación administrativa del territorio no evitó, sin embargo, los conflictos entre ambas parroquias por los derechos sobre el territorio y las rentas eclesiásticas.
La relación administrativa con Cervelló se prolongó durante siglos. La Palma consiguió convertirse en municipio independiente durante la Segunda República: la Generalitat decretó la segregación en 1937.
Aquella primera etapa terminó después de la Guerra Civil, cuando el municipio volvió a integrarse en Cervelló.
La independencia de La Palma de Cervelló
Esa batalla por la independencia no finalizaría hasta finales del siglo. En 1998, La Palma de Cervelló consiguió de nuevo declararse independiente.
Desde entonces, ellos mismos pueden responsabilizarse de su inventario patrimonial, que es muy extenso. El Mapa de Patrimonio Cultural contabiliza 127 bienes, distribuidos entre patrimonio inmueble, mueble, documental, inmaterial y natural.
El patrimonio del pueblo
Entre ellos destaca la ermita de Sant Joan del Pla, una construcción románica situada en el Pla de Sant Joan.
Su origen se sitúa en el siglo XI y está relacionada con los bienes que las monjas de Sant Pere de les Puelles tenían en este territorio.
El edificio conserva elementos propios del románico, entre ellos las bandas y arcuaciones de tradición lombarda.
El entorno de Sant Joan del Pla reúne, además, otros elementos patrimoniales, como construcciones de piedra seca, antiguos caminos, masías, fuentes, minas de agua y diferentes elementos vinculados a la actividad agrícola y a la transformación histórica del territorio.
Espacio natural
Este llano es una de las zonas naturales más importantes de La Palma. Supera las 100 hectáreas y reúne valores naturales, históricos y paisajísticos.
Por este espacio discurren caminos tradicionales y se conservan construcciones de piedra seca, mientras que la riera y las zonas boscosas forman parte de un corredor natural que conecta distintos espacios del entorno.
Rutas por hacer
También existen itinerarios sencillos alrededor del núcleo urbano, algunos de ellos junto a la riera de Rafamans y por zonas de bosque.
El entorno de Can Via, por ejemplo, cuenta con caminos que recorren pinares, robledales y encinares y siguen tramos próximos al curso de agua.
Estas son solo algunas de las sorpresas que esconde La Palma de Cervelló, sin contar con lo que aportan cada jueves los paradistas del mercadillo.
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