El cantante Miki Núñez es, tal vez, una de las caras más queridas de Cataluña. Tras su salida de Operación Triunfo, no solo se dedicó a la música, también probó suerte en la televisión.
Ahora, el catalán tiene dos facetas: la de cantante y la de presentador de TV3, la cadena pública de Cataluña. Y no para. Allí presenta desde el talent musical Eufòria hasta las campanadas de fin de año.
Por eso, cada tanto, necesita conectar un poco con la realidad, con sus raíces, y estas están en Terrassa, su lugar de nacimiento y la ciudad que lo ha visto crecer.
Aquí tiene él su refugio: su familia, sus amigos, su gente… En 2024, durante una entrevista con El País, reconocía que le gusta hacer vida de ciudad y que le encanta Terrassa.
Su refugio, una ciudad
Eso sí, la ciudad ha cambiado desde la infancia del artista, pero también desde su fundación como asentamiento romano. Ahora, con sus 236.101 habitantes, es mucho más que una ciudad de la periferia de Barcelona.
Gracias a su pasado industrial, se hizo un hueco como motor económico del país. Todo gracias a la industria textil que, durante los siglos XIX y XX, impulsó la economía de la ciudad.
Una urbe industrial
El crecimiento de las fábricas transformó el paisaje urbano y dejó edificios, chimeneas y antiguas instalaciones industriales que todavía forman parte del patrimonio local.
Uno de los ejemplos más conocidos es el antiguo Vapor Aymerich, Amat i Jover, construido a comienzos del siglo XX. De aquella fábrica aún se mantiene el edificio, convertido hoy en la sede del Museu Nacional de la Ciència i la Tècnica de Catalunya (MNACTEC).
Otras fábricas de entonces no han corrido la misma suerte y han desaparecido por completo. Aunque algunas han dejado algún rastro.
Es el caso de la chimenea de la Bòbila Almirall, levantada en 1956 por el maestro de obras Marià Masana i Ribas, como parte de una fábrica de ladrillos.
Una chimenea récord
Tiene 63 metros de altura, un diámetro de 5,5 metros en la base y una escalera exterior que originalmente contaba con 234 peldaños.
Este tamaño ha hecho que la chimenea de Terrassa haya entrado en el Libro Guinness de los Récords por ser la escalera de caracol exterior más alta del mundo. Hoy, por eso, tiene 217.
Los orígenes de Terrasa
Pero Terrassa no nació con la revolución industrial. Los orígenes del lugar se remontan mucho más atrás.
En la ciudad se han encontrado asentamientos humanos del Neolítico y restos de un poblado ibérico del siglo IV antes de Cristo.
Posteriormente, el espacio quedó integrado en el municipio romano de Egara y, entre los siglos V y VIII, adquirió una especial relevancia como sede episcopal.
De aquella época también se conservan algunas ruinas repartidas por la ciudad. Aunque, si algo destaca de tiempos pasados, es lo relacionado con la época medieval.
Tres iglesias medievales
Tres iglesias forman un conjunto arqueológico y artístico que reúne elementos de diferentes épocas: la Seu d'Ègara, el conjunto formado por Sant Pere, Sant Miquel y Santa Maria.
Los edificios conservan pinturas murales altomedievales y románicas, retablos góticos y diferentes elementos arquitectónicos correspondientes a sus distintas etapas históricas.
Patrimonio de la Unesco
El conjunto episcopal de los siglos V y VI es precisamente uno de los elementos que han llevado a impulsar su candidatura a Patrimonio Mundial de la Unesco.
El patrimonio histórico de la ciudad continúa en el entorno de Vallparadís, uno de los grandes espacios verdes de Terrassa.
Allí se encuentra el Castell Cartoixa de Vallparadís, un edificio cuyos orígenes se remontan a la Edad Media y que posteriormente fue convertido en cartuja.
La fortaleza forma parte del Museu de Terrassa y se encuentra integrada en el parque, lo que permite combinar en un mismo recorrido el patrimonio arquitectónico con uno de los principales espacios verdes de la ciudad.
Terrassa, más allá del medievo
También en el centro histórico se conserva la Torre del Palau, uno de los últimos vestigios del antiguo castillo-palacio de Terrassa.
La torre medieval constituye otro de los puntos que permiten reconstruir cómo era la ciudad antes de su transformación industrial.
La ciudad modernista
El desarrollo económico dejó también una importante colección de edificios modernistas. Entre los nombres asociados a esta transformación destaca el arquitecto Lluís Muncunill, responsable de algunas de las construcciones más características de la ciudad.
Uno de los ejemplos más conocidos es la Masia Freixa, situada en el parque de Sant Jordi.
El edificio, con sus formas curvas y sus arcos parabólicos, es uno de los iconos arquitectónicos de Terrassa y está estrechamente relacionado con la etapa de expansión de la ciudad industrial.
Otro de los edificios destacados es la Casa Alegre de Sagrera, una antigua residencia burguesa que actualmente forma parte del Museu de Terrassa.
El refugio de Miki
En este escenario creció Miki Núñez, antes de llegar a Operación Triunfo y convertirse en representante de España en Eurovisión en 2019.
Durante su adolescencia formó grupos con amigos y llegó a actuar en Terrassa mucho antes de alcanzar popularidad en televisión. Y hoy todavía lo sigue considerando su refugio.
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