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Uno tiene sus refugios particulares: la casa, el pueblo de la infancia, el lugar de veraneo. Pero también están esos refugios gastronómicos, esos restaurantes y bares que son una apuesta segura.

Cada uno tiene el suyo, no cabe duda, y los famosos no son menos. Sin ir más lejos, Pedro Ruiz hablaba hace poco de uno de sus restaurantes de cabecera cuando va a Madrid.

El catalán no es muy original en su decisión, el local lo conoce todo el mundo, al menos de oídas: Casa Lucio.

Esta tasca, cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII, es de esos restaurantes que forman parte de la historia de una ciudad.

Quién come allí

Por sus mesas han pasado políticos, artistas, empresarios, actores y personajes conocidos, pero también vecinos de Madrid que siguen acercándose a la Cava Baja para sentarse ante algunos de los platos más reconocibles de la cocina tradicional madrileña.

"No hay nadie que no haya comido aquí y, da igual el día que sea, se llena siempre", señala el presentador catalán a las cámaras de Telemadrid para hablar de su refugio gastronómico.

La figura de Lucio Blázquez

Además, el artista y comunicador mantiene una estrecha amistad con su dueño, Lucio Blázquez. De él destaca su capacidad para mantener lleno el restaurante y sus recetas tradicionales.

El chef también mantiene la historia viva del local, que comenzó mucho antes de que Blázquez se hiciera con el establecimiento.

El local de la Cava Baja ocupa el espacio de la antigua Posada de San Pedro, conocida también como Mesón del Segoviano, cuya actividad está documentada desde 1720.

Lucio llegó allí siendo un niño. Con solo 12 años comenzó a trabajar en el establecimiento y fue pasando por diferentes tareas hasta convertirse en una de las figuras más conocidas de la hostelería madrileña.

Cuándo empieza su historia

En 1974 dio el paso definitivo. El 4 de noviembre de aquel año abrió Casa Lucio después de hacerse con el local y reformarlo.

Desde entonces, el restaurante ha mantenido una decoración vinculada a la antigua taberna madrileña, con el bar en la entrada y diferentes salones distribuidos en sus dos plantas.

Comida de reyes

La dirección es la misma que entonces: Cava Baja, 35, en pleno Madrid de los Austrias, pero él le ha dado la importancia que tiene desde hace cerca de 50 años. Hasta el rey Juan Carlos I pasó por aquí.

Lo curioso es que no es un rincón de alta cocina. No hay esferificaciones y emulsiones rebuscadas; su plato estrella son los huevos rotos.

La receta parte de tres productos sencillos: huevos, patatas y jamón. Las patatas se sirven como base y sobre ellas llegan los huevos fritos, que se rompen antes de comer para mezclar la yema con el resto de ingredientes.

La combinación terminó convirtiéndose en una de las señas de identidad de la casa y en uno de los platos más conocidos de la cocina madrileña. Su fama ha llevado a que los huevos rotos sean prácticamente inseparables del nombre de Lucio.

Qué se come allí

Pero la carta no se limita a esta especialidad. La cocina de Casa Lucio mantiene una importante presencia de recetas tradicionales y platos de cuchara.

Entre las propuestas de la casa aparecen guisos como el cocido madrileño, los callos con garbanzos, las lentejas, la fabada y las judías con perdiz.

Comida típica

Tampoco falta un plato muy asociado a la meseta central, el rabo de toro. Sin olvidar el pollo de corral en pepitoria.

La carta incorpora además pescados y carnes. Entre las elaboraciones que han formado parte de la propuesta del restaurante están las cocochas, la merluza, el bacalao, el cochinillo asado y las chuletitas de cordero.

Entrada de Casa Lucio

También hay espacio para otros platos que han adquirido su propia personalidad dentro de la casa, como la tortilla de patata con pisto, las patatas Lucio o el arroz con leche.

En cualquier caso, la cocina de Casa Lucio se basa en recetas reconocibles y productos habituales de la gastronomía española, sin necesidad de convertir cada plato en una elaboración complicada.

Una mesa frecuentada por personajes conocidos

La fama de Casa Lucio también se ha construido alrededor de las personas que han ocupado sus mesas.

Gente como Jordi Évole, Fernando y David Trueba, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Enrique Cerezo, Mariano Rajoy y otros políticos, artistas, deportistas, empresarios y actores han convertido el restaurante en uno de los lugares habituales para comer en el centro de Madrid. Y, entre ellos, Pedro Ruiz, que lo ha convertido en su particular refugio gastronómico.

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