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Se acerca el día del eclipse total de sol que tiene a España en vilo. Precios disparados, gafas preparadas, pero ¿y el lugar? Es la gran pregunta de esta semana: ¿dónde verás tú el eclipse?

Posibilidades hay muchísimas, porque si bien solo en una franja muy concreta se verá al 100 %, en prácticamente toda Cataluña se va a ver al 99 %, y eso tampoco pasa todos los días, ni siquiera en años.

Una posibilidad es ir a verlo a un lugar especial. ¿Y qué hay más especial que un pueblo medieval que tiene un castillo templario, siempre lleno de leyendas, de más de 800 años de historia?

Estas características son las que cumple Vallfogona de Riucorb, una localidad de la provincia de Tarragona que, en cambio, está a medio camino entre Barcelona y Lleida.

Cómo se verá el eclipse

Más allá de que aquí el eclipse de sol será del 99,98 %, el municipio tiene muchas oportunidades. Se eleva sobre una pequeña colina y sus encantos se cuentan por decenas.

Para empezar, no habrá mucha gente. El pueblo cuenta con menos de 100 habitantes, por lo que el silencio y la tranquilidad este 12 de agosto (y el resto del año) están garantizados.

Un pueblo para pasear

Aquí no llegan los turistas, solo quienes conocen el lugar y los apasionados de la historia y los escenarios únicos. Por eso, más allá del día del eclipse, siempre es una buena opción para una escapada.

Vallfogona, además, no es muy grande. Son menos de 11 kilómetros cuadrados de municipio que lo hacen ideal para recorrer a pie sus calles, disfrutando de su historia y su arquitectura.

Vistas de Vallgona de Riucorb TURISME CONCA DE BARBERÀ

Lo que más destaca de este último punto es su castillo. Se trata de una fortaleza medieval de la Orden del Temple, aunque sus orígenes son anteriores, del siglo XI.

No fue hasta 1192 cuando cayó en manos de los templarios. Lo hizo gracias a Gombau d’Oluja, que cedió la propiedad a la orden.

La Orden del Temple

Esta comunidad mantuvo el castillo durante siglos, hasta la disolución de la orden en el siglo XIV. Fue entonces cuando la fortaleza pasó a depender de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén.

Durante estas diferentes etapas, el castillo experimentó diversas modificaciones para adaptarse a las necesidades defensivas y de almacenamiento. Aun así, no ha perdido atractivo.

Cómo es el castillo

Todavía hoy se conservan elementos románicos en su interior, como una sala irregular de unos 8 metros de longitud y 3,5 de anchura que pertenece a la época templaria.

En ella destacan las arcadas apuntadas sostenidas por semicolumnas cuyos capiteles, desgastados por el tiempo, muestran figuras difíciles de interpretar.

Castillo de Vallfogona TURISME CONCA DE BARBERÀ

Una de estas imágenes curiosas es la de un ángel con las alas desplegadas; otras, animales que ciertos expertos relacionan con simbolismos bíblicos como el Arca de Noé.

Y en el exterior del castillo permanecen aún bases y capiteles esculpidos con motivos vegetales, datados probablemente del siglo XIII.

La iglesia

A pocos metros del castillo se encuentra otro edificio fundamental de cualquier pueblo español: la iglesia. En este caso, el edificio data del siglo XII y está dedicado a Santa Maria de Vallfogona.

El templo fue la parroquia principal del lugar y mantuvo una estrecha relación con los señores del castillo y con las órdenes militares que lo ocuparon.

El trazado medieval

Hoy en día, la iglesia de Santa Maria presenta una nave única, muros gruesos y una estructura sobria propia del románico rural catalán.

Su campanario y su portada complementan el conjunto medieval formado por castillo, muralla y núcleo histórico.

Iglesia de Santa Maria de Vallfogona de Riucorb TURISME CONCA DE BARBERÀ

El resto de los antiguos muros de Vallfogona se puede apreciar en un paseo por su casco antiguo, donde también se observan algunos de sus accesos históricos.

El más emblemático es el Portal de la Muralla. Mantiene su estructura apuntada y permite imaginar cómo era la entrada al pueblo en época templaria y hospitalera.

El puente sobre el Riucorb

Al atravesarlo, el visitante se adentra en una red de calles estrechas, casas de piedra y fachadas que siguen el trazado original de la localidad.

Hasta llegar al límite, al puente medieval que salva el río Riucorb. Esta estructura, situada a la entrada del pueblo y reformada en diversas épocas, conserva su forma original.

El Ayuntamiento

En su día, esta infraestructura era la principal vía de comunicación entre las zonas agrícolas del valle y el núcleo urbano; hoy es la imagen más instagrameable de Vallfogona.

Menos importante parece ahora el Ayuntamiento, situado en la antigua Casa de la Vila. Aun así, el inmueble actual conserva buena parte de la estructura original del siglo XVIII e incluso trazas anteriores.

Piscina del balneario de Vallfogona de Riucorb

Se trata de un edificio sobrio, con fachada de piedra y una organización interior típica de las casas consistoriales rurales.

Pero si por algo es famoso Vallfogona es por sus termas, inauguradas en 1901 y alimentadas por aguas mineromedicinales subterráneas.

Las termas del lugar

Sus aguas son cloruradas, sódico-sulfatadas, cálcicas y magnésicas, con indicios de ácido sulfhídrico, y se emplean en tratamientos de reumatismos, artritis, afecciones respiratorias, trastornos nutricionales y problemas dermatológicos.

El balneario ofrece piscina termal, chorros, bañeras de hidromasaje, duchas a presión, vaporario y diversos tratamientos como masajes, fangoterapia o presoterapia. Por si uno quiere ir antes del eclipse.

Cómo llegar

Llegar no es muy difícil. Vallfogona está a una hora de Lleida y a otra de Tarragona, aunque la ruta es distinta en cada caso. Desde Tarragona debe tomarse la C-27 y, en Montblanc, seguir por la C-14 hasta el desvío de la L-241, que llega directamente al destino.

Desde Lleida, se va por la A-2 hasta Tàrrega y, una vez allí, se continúa por la C-14 siguiendo las indicaciones hacia Vallfogona. Es la misma ruta que se toma desde Barcelona, solo que en este caso está a una hora y 20 minutos de viaje.

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