Una persona se tira en tirolina CANVA
La tirolina doble más grande de Cataluña ya está en marcha: 1,2 kilómetros de recorrido a más de 2.000 metros de altitud con vistas al Aneto
La instalación salva un desnivel de 102 metros y cuenta con dos líneas paralelas, lo que permite realizar el descenso individual y en tándem
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Los amantes de la aventura están de enhorabuena. Cataluña ha estrenado este verano la tirolina más larga del territorio.
Lo ha hecho en un lugar increíble y muy querido, especialmente en invierno. En cambio, esta atracción está pensada para el verano.
Está en la estación de esquí de Boí Taüll, a más de 2.000 metros de altura. La pista ha decidido desestacionalizar su actividad y ha instalado la nueva T-1000, el segundo tramo de una gran tirolina que ya tenía en marcha, la T-200.
Con esta novedad, Boí Taüll puede presumir de tener la tirolina doble más larga de Cataluña. Alcanza una longitud total de 1.220 metros y nace para ser uno de los grandes reclamos turísticos de la temporada estival.
El recorrido
La salida se sitúa en la cota 2.037 de la estación y el recorrido finaliza en en los 1.935 metros, tras un descenso de más de un kilómetro sobre el paisaje de alta montaña de la Alta Ribagorça.
Su longitud no es el único dato llamativo. La instalación salva un desnivel de 102 metros y cuenta con dos líneas paralelas, lo que permite realizar el descenso individual, pero también en pareja, en tándem.
Quién puede subir
Todo está en marcha y se ha publicitado por todos lados. La tirolina está pensada para todos los valientes cuyos pesos estén comprendidos entre los 50 y los 120 kilos.
Por ahora, está diseñada para realizar el descenso sentado, en una posición similar a la de un parapente. Más adelante está previsto incorporar también la modalidad horizontal, conocida popularmente como vuelo Superman.
Si uno va con pequeños puede estar tranquilo. Los niños también pueden sumarse. Precisamente, en la modalidad tándem.
Los responsables han pensado que, en estos casos, pueden participar a partir de los seis años y siempre acompañados de un adulto. Eso sí, siempre que el peso conjunto no supere los límites establecidos por la instalación.
Qué se busca
La estrategia de Boí Taüll es clara. La intención es consolidarse como destino de montaña durante todo el año.
Cada vez son más las personas que apuestan por huir de la playa cuando llega el calor, pero la estación solo se concibe como pista de esquí en la mente de muchos catalanes. Aun así, la estación ha ampliado progresivamente su oferta estival.
Otras propuestas
De un tiempo a esta parte, la empresa responsable ha ampliado su oferta con actividades dirigidas tanto a familias como a aficionados a la aventura. La tirolina doble es solo un aliciente más.
Otro de los principales complementos de la tirolina es el telesilla Vaques. Este remonte permanece operativo durante la temporada de verano y permite ascender cómodamente hasta el mirador del Cap de Ginebrell, situado a 2.310 metros de altitud.
En este caso, la atracción dura más que el descenso. El trayecto de subida dura cerca de veinte minutos y ofrece una panorámica privilegiada sobre algunas de las cumbres más elevadas del Pirineo.
Los que se atreven a subir hasta aquí disfrutan de vistas privilegiadas a los Besiberris, la Punta Alta de Comalesbienes y, en los días más despejados, incluso el Aneto, la montaña más alta de toda la cordillera.
Dos nuevos atractivos
A esto se le añaden dos nuevos atractivos. Por un lado, la tirolina, y en segundo lugar, la otra novedad de este verano: un telescopio panorámico que permite identificar las principales montañas visibles desde el mirador.
La iniciativa se ha desarrollado en colaboración con el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y busca acercar el paisaje pirenaico a los visitantes.
Cómo llegar
Quien quiera acercarse a ver cómo es la tirolina y Boí Taüll en verano, tiene que armarse de paciencia, sobre todo, si no es mucho de coche. Solo desde Lleida son dos horas y media. Se toma la N-230 y, en el desvío correspondiente a Taüll, se coge la carretera L-500 hasta la estación.
Desde Barcelona el viaje ya se alarga hasta las tres horas y media. Hay que tener en cuenta que hay que llegar hasta la capital del Segrià por la A-2 antes de agarrar la N-230. Para muchos vale la pena.