Rio Ter en la ruta de la Mina dels Xampinyons

Rio Ter en la ruta de la Mina dels Xampinyons

Viajes

La ruta secreta de Girona que esconde una mina de champiñones: hasta 12 kilómetros de pasadizos subterráneos, cascadas y miradores espectaculares

Pasearse por aquí ayuda a descubrir los usos tradicionales del agua y del subsuelo en este sector del valle del Ter

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Girona tiene mucho por explorar. Aún quedan rincones poco conocidos que bien merecen una visita. Y no, no es la Costa Brava. O no solo.

Lejos de las playas y rutas de montaña más concurridas, existe un sendero que atraviesa espacios poco convencionales y que conservan vestigios de antiguas actividades de la región.

Uno de estos itinerarios que cruzan las montañas de Girona sorprende porque permite descubrir una antigua mina subterránea reconvertida en su día para la producción de setas. De ahí le viene el nombre: Ruta de la Mina dels Xampinyons.

Este sendero discurre por las vertientes del entorno de El Pasteral, comprendido entre los términos municipales de La Cellera de Ter y Amer, en un área geográfica adyacente al embalse de Susqueda.

Una ruta histórica

Pasearse por aquí ayuda a descubrir los usos tradicionales del agua y del subsuelo en este sector del valle del Ter.

El punto de mayor interés del recorrido está representado por la antigua infraestructura minera que da nombre a la ruta.

Una mina especial

Durante el siglo XX, estas galerías excavadas en la roca fueron adaptadas para la producción a gran escala de champiñones, aprovechando las propiedades climáticas del subsuelo.

Aquí abajo, la estabilidad térmica y los elevados índices de humedad ambiental favorecían el desarrollo óptimo de estos hongos, y no tardaron en dedicarse a ello. Aunque ya no se puede entrar.

Mina dels Xampinyons

Mina dels Xampinyons

En la actualidad, el acceso al interior de los pasadizos no está permitido debido a criterios técnicos de seguridad y conservación. Hoy solo se ve el acceso exterior a la mina, que permanece visible entre la vegetación forestal, pero vale la pena.

En la Ruta de la Mina dels Xampinyons está esta cueva, pero hay mucho más. En un circuito circular que parte del núcleo de El Pasteral, también se puede ver mucho más y sin mucho esfuerzo.

Cuánto tiempo lleva hacer el recorrido

El camino es de entre 8 y 12 kilómetros de distancia, en función de qué se quiera visitar y de los ánimos de cada uno. En total son entre tres y seis horas de caminata, en función de lo que uno quiera explorar.

Cosas por ver hay, más allá de esta mina especial. A medida que uno avanza, va apareciendo agua por doquier.

Apariciones del agua

En los primeros tramos ya se encuentra la Font del Pasteral, un punto de surgencia hídrica tradicionalmente integrado en el imaginario local como área de descanso.

Más adelante, el itinerario cruza el Pont Gorners, una obra de paso que salva las discontinuidades fluviales del terreno y ofrece perspectivas distintas de las laderas del bosque.

Salt de l'Olla

Salt de l'Olla

El patrimonio inmueble tiene otra muestra significativa en el conjunto arquitectónico de Les Oficines, es decir, las oficinas.

El nombre es claro: estos no son más que edificios que daban soporte logístico y administrativo a las explotaciones forestales e industriales que dinamizaron la economía del valle en décadas pasadas. Hoy son solo testimonio de aquella época.

La cascada

Y tras la mano del hombre, la naturaleza se vuelve a imponer con su potencia y belleza en el Salt de l'Olla, que vierte su caudal de forma directa sobre una poza natural modelada por la erosión en la estructura rocosa.

Si bien el atractivo visual de esta cascada está estrechamente condicionado por la estacionalidad y los regímenes de precipitaciones, en los periodos de lluvias intensas abruma con la fuerza del agua.

Los miradores

Y, finalmente, si uno se anima a seguir subiendo por el camino, llega a una serie de balcones y miradores naturales que ofrecen una hermosa panorámica del cauce del río Ter.

Desde estas atalayas también se ven las aguas del embalse de Susqueda, encajonado entre los relieves y riscos que definen la geomorfología de este sector de Girona. Una ruta muy completa donde el agua gana protagonismo a las setas.