El refugio de Úrsula Corberó CRÓNICA GLOBAL
El refugio de Úrsula Corberó: pasado romano, poco más de 600 habitantes y casas modernistas
El núcleo antiguo del pueblo, conocido como La Força, es uno de los espacios más emblemáticos del lugar
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Úrsula Corberó ha vuelto a aparecer tras anunciar su embarazo. Ha sido en la caseta de Bad Bunny, durante uno de sus conciertos en España, pero ese no es su refugio.
Tampoco lo es Barcelona, donde ahora ha formado su familia junto al Chino Darín. Por aquí se la ha visto en más de una ocasión, pero muchos saben que ella no es de aquí. Su verdadero refugio está en el lugar donde nació: Sant Pere de Vilamajor.
No está muy lejos de la capital catalana tampoco. Está en su provincia, pero en la montaña, en el Montseny, una zona que se llena de familias en otoño para recoger castañas y contemplar los colores del bosque. Seguramente, una excursión que Corberó pudo hacer cuando era niña.
Esta proximidad al bosque hace que a día de hoy este siga siendo su refugio. La tranquilidad es aquí la gran protagonista. Y es que, a pesar de ser uno de los municipios más extensos de la comarca, su baja densidad de población le permite conservar una atmósfera rural y sosegada.
Un pequeño pueblo
El municipio ronda los 4.800 habitantes, pero el núcleo urbano que conforma Sant Pere apenas supera los 600 vecinos. Uno de ellos, en su día, fue la actriz, quien además se educó en una escuela concertada del lugar.
Pero Sant Pere de Vilamajor es mucho más que la actriz. Su historia se remonta a tiempos prerromanos. Los hallazgos arqueológicos de época ibérica y romana evidencian la existencia de asentamientos antiguos que, con el paso de los siglos, acabarían configurando el núcleo histórico de la localidad.
La primera transformación
Sin embargo, es a partir del siglo IX cuando comienza a consolidarse una población estable alrededor de una pequeña iglesia, dando origen a la identidad histórica del municipio. A partir de entonces empezó su crecimiento.
Durante la Edad Media, Sant Pere de Vilamajor adquirió una notable relevancia como residencia vinculada a la nobleza catalana. En el lugar donde hoy se levanta la iglesia se encontraba el antiguo Palacio Condal, utilizado en diversas ocasiones por figuras como Ramón Berenguer IV y Petronila de Aragón, condes de Barcelona.
Iglesia de Sant Pere de Vilamajor WIKIPEDIA
Con el paso de los siglos, Vilamajor fue perdiendo protagonismo. Los condes dejaron de frecuentar el palacio y, además, el terremoto que sacudió la zona en 1448 provocó importantes daños en numerosos edificios, afectando especialmente al antiguo complejo condal, que ya se encontraba en mal estado de conservación.
A lo largo de la época medieval y moderna, la población dispersa del territorio impulsó la construcción de ermitas y capillas, como la ermita prerrománica de Can Nadal, considerada la más antigua del municipio, o la ermita de Sant Elies, levantada en el siglo XV.
Pérdida de población
Pese a ello, el municipio fue perdiendo población. No fue hasta el siglo XX cuando esta tendencia comenzó a revertirse gracias a la construcción de residencias de veraneo de estilo modernista y diversas urbanizaciones que atrajeron nuevos habitantes.
De toda esa historia todavía quedan importantes vestigios. El núcleo antiguo del pueblo, conocido como La Força, es uno de los espacios más emblemáticos de Sant Pere de Vilamajor.
Un Bien de Interés Cultural
Este antiguo recinto fortificado conserva algunos de los elementos patrimoniales más destacados del municipio, entre ellos la Torre Roja, restaurada en 1929 y considerada su principal símbolo. Este campanario románico de planta cuadrada alcanza los 25 metros de altura y ha sido declarado Bien Cultural de Interés Nacional.
Construido siguiendo los cánones del románico lombardo, presenta tres niveles diferenciados: el primero cuenta con pequeñas aberturas que iluminan la escalera interior; el segundo incorpora ventanas geminadas; y el tercero fue adaptado en el siglo XVIII para albergar las campanas.
Sant Pere de Vilamajor
Dentro del antiguo recinto amurallado también se encontraba la Torre Negra, una construcción de planta circular realizada con piedra oscura procedente del cauce de los ríos. En la actualidad solo se conserva parte de su base.
Las murallas protegían no solo las torres, sino también el castillo y diversas dependencias, entre ellas el patio de armas, una herrería y la antigua iglesia románica. Con el paso de los siglos, estas defensas fueron ampliadas y modificadas, aunque buena parte de las estructuras originales acabaron desapareciendo.
Cómo llegar
Quien tenga curiosidad por visitar el pueblo de Úrsula Corberó debe saber que se encuentra a unos 45 kilómetros de Barcelona. En coche, el trayecto suele durar entre 35 y 45 minutos, dependiendo del tráfico.
La ruta más habitual consiste en tomar la AP-7 en dirección a Girona y salir en Cardedeu. Desde allí se continúa por la C-35 en dirección a Llinars del Vallès y, posteriormente, se enlaza con la BV-5108, que conduce directamente hasta Sant Pere de Vilamajor.