Casa METT Sitges

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Viajes

Nuevo hotel en uno de los pueblos más pijos de toda Cataluña: villas novecentistas con 38 habitaciones, piscina y a solo 100 metros de la playa

El municipio empezó siendo una villa de pescadores y acabó convirtiéndose en el lugar predilecto de la burguesía catalana para establecer una segunda residencia

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Sitges lleva décadas jugando en una liga propia dentro del litoral catalán. A medio camino entre la tradición marinera y una imagen sofisticada que la ha convertido en uno de los destinos más reconocibles del Mediterráneo.

A la ciudad se la conoce como una de las localidades más pijas de Cataluña, con Sant Cugat, Matadepera y Sant Just haciéndole competencia. Pero Sitges tiene algo que el resto no tiene: el mar.

Ahora, además, la localidad marítima ha recuperado unas villas novecentistas del siglo XIX y las ha convertido de nuevo en alojamiento. Ya lo fueron en su día, pero ahora resurgen como hotel boutique.

Sunset Hospitality Group ha confirmado que el próximo 1 de julio inaugurará Casa METT Sitges, recuperando no solo estas villas, sino también parte de lo que fue el conocido Hotel Capri.

Hotel boutique

Sus responsables aseguran que la intervención ha mantenido la estructura original de estos inmuebles históricos. Eso sí, como suele ser habitual en este tipo de proyectos, también se ha tratado de realzar su historia para darle valor añadido.

En cualquier caso, el espacio se ha adaptado para convertirlo en un hotel boutique de cinco estrellas, con spa, piscina, galería de arte y otros servicios de lujo, manteniendo los elementos patrimoniales y sin alterar su presencia original.

Cómo son las habitaciones

El establecimiento juega con la ventaja de sus reducidas dimensiones. Apenas cuenta con 38 habitaciones distribuidas entre las distintas villas.

La voluntad es que el alojamiento recuerde más a una residencia fragmentada que a un gran complejo hotelero, ajustándose así al carácter de villa marinera que tuvo Sitges y a esa idea de tranquilidad que todavía vende la localidad.

Habitación del Casa METT Sitges

Habitación del Casa METT Sitges

Los interiores apuestan por materiales naturales y tonos suaves, en una línea que busca generar continuidad con el entorno costero, que está muy cerca: a solo 100 metros de la playa.

En lo que respecta a la oferta de servicios, el grupo trata de ofrecer instalaciones pensadas para el descanso y el cuidado personal. Es por eso que el huésped puede relajarse en el spa o recibir distintos tratamientos.

Instalaciones

Tampoco falta el gimnasio, cada vez más demandado por visitantes y turistas. Y, en las zonas exteriores, destacan la piscina y los jardines, concebidos como espacios de encuentro.

Por último, y como no podía ser menos, está la propuesta gastronómica, que nunca falta en este tipo de hoteles. Y aquí, lejos de limitarse a un único espacio, hay dos conceptos diferenciados.

Qué comer

Por un lado, un restaurante con referencias a la cocina mediterránea e italiana, con platos que remiten a una tradición estival y desenfadada.

Por otro, un bar centrado en tapas y productos locales, más próximo a la tradición gastronómica catalana y al papel de Sitges como punto de encuentro social, especialmente durante la temporada alta.

Lobby del hotel Casa METT Sitges

Lobby del hotel Casa METT Sitges

Aunque todo esto aún está por ver. Por ahora, el hotel todavía tiene que abrir sus puertas y en la localidad hay sentimientos encontrados.

Los vecinos de Sitges de toda la vida se muestran satisfechos por la recuperación de estas villas novecentistas y de un hotel mítico como el Capri. El problema es que un nuevo hotel de cinco estrellas solo refuerza la imagen de ciudad turística y elitista.

Ciudad de famosos

Ese sambenito le viene de lejos. Sitges empezó como pueblo de pescadores y acabó convirtiéndose en el lugar predilecto de la burguesía catalana para establecer una segunda residencia.

La dinámica se ha repetido durante décadas y, a día de hoy, este municipio del Garraf no solo atrae a familias acomodadas catalanas, sino también a algunos jugadores y entrenadores del FC Barcelona, como Hansi Flick.

Cómo afecta

¿Cómo sentará un nuevo hotel boutique? Aún no se sabe. Los amantes del cine fantástico y de terror piensan que, al menos, habrá más oferta de alojamiento durante el Festival de Sitges. La cuestión será ver quién puede permitírselo.

En cualquier caso, la recuperación de edificios históricos siempre es una buena noticia, sobre todo en un momento en el que ciudades y hoteles se parecen cada vez más.