Iglesia de Barruera CENTRE DE L'ART ROMÀNIC
El pueblo medieval que busca nuevos vecinos: paisajes increíbles, más de 200 lagos, ofertas de trabajo y alquiler barato
Un conjunto declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco es uno de los principales motores de la actividad cultural y económica del lugar
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Cada cierto tiempo ocurre. Algún pueblo de Cataluña, especialmente de montaña y del interior, empieza a despoblarse y suenan las alarmas.
En los últimos meses, en cambio, la situación afecta más que a un pueblo a todo un conjunto de pueblos que, a veces, se consideran uno solo: la Vall de Boí.
Este rincón del Pirineo catalán, con poco más de 1.100 habitantes, quiere más gente. Y no en un pueblo, sino en todos los que lo conforman: desde Boí y Taüll hasta Barruera, Durro o Erill la Vall.
Quien conoce el lugar sabe de ellos o, al menos, le suena alguno. Este valle es muy conocido tanto para los amantes de la arquitectura y el arte románico como para los del senderismo.
Un lugar con posibilidades
Allí se encuentra el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, el único parque nacional de toda Cataluña y que reúne más de 200 lagos, la mayoría de ellos glaciares.
El problema es que la gente viene y se va. En invierno las temperaturas son frías y no todo el mundo quiere renunciar a la playa en verano y, desde aquí, la costa queda lejos.
En busca de vecinos
Es por eso que una pequeña empresa, con la ayuda del Ayuntamiento, ha ideado una estrategia para frenar la pérdida de población y dar continuidad a la vida en el valle: servicios y negocios locales incluidos.
Y es que la actividad del valle se apoya en gran parte en el turismo de naturaleza y en el Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco, pero hace falta quien lo habite y lo desarrolle. Ellos prometen trabajo y alquileres baratos.
Taüll WIKIPEDIA
Por atractivos no será. La Vall de Boí reúne nueve iglesias románicas del siglo XII inscritas por la Unesco como parte de los “Conjuntos románicos catalanes de la Vall de Boí”.
Las construcciones, levantadas en un radio reducido, responden al modelo lombardo y conservan planta basilical, ábsides semicirculares y campanarios de diferentes tipologías.
Conjunto arquitectónico
Sant Climent de Taüll, Sant Feliu de Barruera, Santa Maria de Taüll o la Nativitat de la Mare de Déu de Durro forman parte de este conjunto distribuido entre pueblos de piedra y pizarra.
Este conjunto románico ha sido uno de los principales motores de la actividad cultural y económica del valle. La restauración de las iglesias se intensificó a partir del año 2000 y dio lugar a un sistema de visitas y centros de interpretación que organiza parte del turismo actual.
Rincones menos conocidos
En Erill la Vall, sin ir más lejos, se encuentra el Centre d’Interpretació del Romànic, que actúa como punto de referencia para explicar el patrimonio de la zona.
El flujo de visitantes supera en algunos años las 100.000 personas, con una fuerte concentración en verano. Propuestas de negocio en torno a este patrimonio pueden desarrollarse.
Vall de Boí AYUNTAMIENTO DEL VALL DE BOÍ
A esto se suma la cercanía al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. El espacio protegido ocupa unas 40.500 hectáreas y concentra lagos de origen glaciar, circos montañosos y cumbres que superan los 3.000 metros.
Desde la Vall de Boí parten senderos hacia enclaves como el Estany de Sant Maurici, el mirador de la Muntanyeta o la ruta de Els Encantats, lo que sitúa al valle dentro de una red de excursiones de montaña muy frecuentada durante la temporada estival.
Propuestas para el valle
Todo esto ayuda a tener una economía basada en el turismo, pero el municipio busca ahora ampliar su base productiva. En el valle se han detectado cierres recientes de negocios y falta de continuidad en actividades como restauración, alimentación o algunos oficios técnicos.
No son los únicos. También existen necesidades en servicios profesionales como fontanería, albañilería, electricidad, fisioterapia o podología.
Planes de futuro
Por eso, no solo quieren vecinos, sino personas implicadas en el desarrollo del territorio, con visión de futuro y capacidad de emprendimiento para salir de lo que ya tienen y consolidar nuevos servicios.
Para atraer a estos emprendedores, el Ayuntamiento recuerda que, a pesar de estar en un valle, disponen de infraestructuras que facilitan los negocios.
Iglesia Sant Climent de Taüll Centre del Romànic
Entre ellas figuran fibra óptica, cobertura 5G, servicios sanitarios próximos, opciones educativas, espacios de coworking y una bolsa de alquiler considerada asequible en comparación con otros destinos turísticos de montaña.
De la misma manera, recuerdan que la vida económica del valle no depende solo del turismo. La ganadería ovina y caprina continúa presente en la comarca y forma parte de la identidad productiva de la Alta Ribagorça.
Vida rural
Todavía subsisten aquí rebaños trashumantes, y su actividad se vincula a la elaboración de quesos artesanales y a la gestión de pastos de montaña.
Este componente agroganadero no lo hace menos avanzado. Esta actividad tradicional convive con los alojamientos familiares, casas rurales y servicios asociados a la llegada de visitantes.
Cómo llegar
El acceso al valle se realiza principalmente por carretera. Desde Lleida, el trayecto suele durar alrededor de dos horas y pasa por la C-13 hasta Tremp, con enlace posterior a la N-260 en dirección al Pont de Suert y continuación por la L-500 hacia los núcleos de Barruera, Boí o Taüll.
Desde Barcelona, el viaje ronda las tres horas y suele hacerse por la C-16 o la A-2 hasta enlazar con la C-13, antes de continuar por la N-260 y la L-500 hasta el valle.