Cala del Illot de l’Àliga

Cala del Illot de l’Àliga

Viajes

La cala perdida del Delta del Ebro: aguas turquesas, escaleras de piedra y un refugio lejos del mundo

Unas pequeñas escaleras de piedra que parecen propias de una masía bajan a esta particular playa

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La Costa Brava supuestamente es la más exclusiva de Cataluña, pero de tanto promocionarla ya todo el mundo va allí en busca de sus calas de aguas cristalinas. Es una opción, pero el litoral de Tarragona, más allá de la Costa Daurada, tiene playas igual de paradisíacas y con mucha menos gente.

La más famosa es, tal vez, la playa del Fangar, conocida por su faro que atrajo a los mismísimos U2, que grabaron allí un videoclip. Aun así, hay más y de una belleza increíble.

Una de las más singulares es la Cala del Illot de l’Àliga, a unos 5 kilómetros al sur de l’Ametlla de Mar. Se trata de una pequeña y pintoresca playa que muchos consideran una de las mejores calas del sur de Cataluña y de las Terres de l’Ebre.

Con solo 30 metros de longitud y 30 de ancho, esta cala ofrece un entorno virgen y natural que resulta perfecto para desconectar del mundo. Su acceso es bastante sencillo: hay un aparcamiento cercano a unos 10 minutos, aunque no siempre es fácil encontrar lugar.

Dónde está

Esta caminata no supone una desventaja. La ruta de senderismo GR-92, más conocida como el Camí de Ronda, ofrece un recorrido por los acantilados de este rincón del litoral de Tarragona, con vistas espectaculares.

La Cala del Illot de l’Àliga se ve antes de llegar. A pesar de sus dimensiones, las rocas se abren aquí al Mediterráneo para formar una cala en forma de concha, rodeada de naturaleza virgen.

La playa grande

Se trata de una playa rocosa y su ambiente aislado la convierte en el lugar ideal para quienes buscan paz y tranquilidad. La pequeña isla rocosa del Illot, accesible nadando o caminando durante la marea baja, añade un toque especial a este paisaje.

A esto se le añade el agua cristalina y completamente limpia. Al estar alejada de las urbes, esta transparencia permite a los aficionados al snorkel explorar la vida submarina. Y para quienes odien la arena, no hay problema: aunque hay algo de arena, predominan las piedras planas, que permiten tumbarse sin el engorro de la arena.

Pero este no es el único secreto del Illot. Allí, en un rincón y en el lado opuesto de la roca que le da nombre, hay una cala escondida. Se accede a ella por el Camí de Ronda, pero hay que estar atento.

Al lado del camino, en lo que parece otro barranco, hay unas pequeñas escaleras de piedra que parecen propias de una masía y que llevan a una especie de cueva abierta al mar. En realidad, es un reducido espacio conformado por las rocas del lugar que permite sentarse a disfrutar del paisaje e incluso tumbarse al sol.

Una cala escondida

No es una cala para todos los gustos. Aquí no hay arena, sino alguna plataforma de hormigón y piedra donde tumbarse y pequeñas hendiduras donde el agua se queda más calma.

Merece la pena. Allí el fondo marino suele ser más limpio, aunque también bastante profundo, nada que ver con la playa grande de la Cala de l'Illot ni con otras de la Costa Daurada. Es por eso que hasta aquí se acercan aficionados al snorkel o a nadar tranquilamente. Sus aguas, claras y de tonos turquesa en días de calma, lo permiten.

Cómo llegar

En cualquier caso, llegar allí no es tan fácil como llegar a l’Ametlla de Mar. Al pueblo se llega tranquilamente por la AP-7 tomando la salida correspondiente y siguiendo las indicaciones. Está a una hora de Tarragona y a dos de Barcelona.

La cuestión es poder llegar al aparcamiento. Es fácil: en el municipio hay indicaciones de cómo llegar a la Cala de l’Illot. Está en una urbanización con espacio para aparcar. Si está muy lleno, hay otra opción: dirigirse al camping Ametlla. Eso sí, desde aquí la caminata no es de 10 minutos, sino de 50.