Paisaje del Vall de Boí

Paisaje del Vall de Boí VALL DE BOÍ

Viajes

El pueblo medieval que busca potenciar el turismo en el Pirineo con un coworking: declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

El espacio está equipado con mobiliario ergonómico, salas de reuniones y conexiones de alta velocidad, adaptadas para autónomos, nómadas digitales y pequeñas empresas

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Con menos de una decena de pueblos y nueve iglesias románicas, la Vall de Boí está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y, aun así, parece necesitar promoción.

Este rincón de Cataluña es conocido de sobra por los catalanes por la belleza de sus pueblos, sus ermitas y el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.

A pesar de su atractivo, la Vall de Boí tiene un hándicap: no está muy bien comunicada. Se encuentra a cerca de tres horas de Barcelona y a dos de Lleida. Eso ha hecho que cada vez se impulsen más iniciativas para atraer residentes y frenar la despoblación.

Es por ello que allí se ha instalado un espacio de coworking denominado Espai Conecta Rural - Centre d’Activació Econòmica Rural, pensado no tanto para promocionar el turismo como para fomentar la residencia permanente.

Población

Tradicionalmente, el turismo ha sido el principal eje económico de la zona, pero, según el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat), en todo el conjunto de pueblos viven apenas 1.129 habitantes.

La población se distribuye en 10 núcleos: Boí (capital, 200 habitantes), Taüll (150), Barruera (300) y otros como Durro o Erill la Vall.

Coworking

El coworking busca revertir esa situación. Quiere que, más allá de turistas y visitantes esporádicos, la gente se quede. ¿Cómo? Ofreciendo infraestructuras para el teletrabajo y para emprendedores.

De esta manera, disponer de vivienda digna y de un espacio de trabajo facilita el asentamiento de población activa sin necesidad de desplazamientos diarios. Al menos, así lo creen los responsables de este Espai Conecta Rural.

Iglesia Sant Joan de Boí

Iglesia Sant Joan de Boí

La iniciativa se ubica en una sala municipal de dimensiones reducidas y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento local, entidades privadas y plataformas especializadas en dinamización rural.

El espacio está equipado con mobiliario ergonómico, salas de reuniones y conexiones de alta velocidad, adaptadas para autónomos, nómadas digitales y pequeñas empresas.

Cómo es

Ikea ha contribuido con 14.000 euros en diseño interior y equipamiento, tras recibir 3.807 votos en la votación popular de su programa Ikea Family.

La plataforma Holapueblo participa también en la gestión, aportando experiencia en proyectos contra la despoblación en zonas rurales españolas. Una colaboración público-privada que ha permitido habilitar el centro sin grandes obras estructurales.

Ayuda del Ayuntamiento

El Ayuntamiento complementa la iniciativa con acuerdos para alquilar viviendas vacías y rehabilitaciones energéticas financiadas por fondos LEADER y NextGenerationEU.

Con estas medidas esperan retener a los 150 jóvenes menores de 30 años y atraer a familias con perfiles laborales remotos.

Imagen de la Vall de Boí, en Lleida

Imagen de la Vall de Boí, en Lleida Cedida

¿Qué ofrece el lugar? Patrimonio, naturaleza y aire limpio. El Vall de Boí integra nueve iglesias románicas del siglo XII inscritas en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco como “Conjuntos románicos catalanes de la Vall de Boí”.

Estas construcciones, erigidas en un radio de 15 kilómetros, responden al modelo lombardo: planta basilical, ábsides semicirculares policromados y campanarios de planta cuadrada o espadaña.

Iglesias y pueblos

La iglesia de Sant Climent de Taüll destaca por su ábside, de 4,5 metros de altura, presidido por un Cristo en Majestad o Pantocrátor datado en 1123 y trasladado al MNAC de Barcelona para su conservación.

Sant Feliu de Barruera presenta un campanario octogonal único en el románico catalán, mientras que Santa Maria de Taüll conserva frescos del taller del Maestro de Taüll. Erill la Vall, la Nativitat de la Mare de Déu y las iglesias de Durro, Boí y Coll guardan portadas historiadas y retablos góticos posteriores.

Arquitectura románica

El reconocimiento de la Unesco impulsó una restauración sistemática desde el año 2000, con el Centre d’Interpretació del Romànic como eje expositivo en Erill la Vall.

El conjunto recibe más de 100.000 visitantes anuales, concentrados sobre todo en verano, y genera empleo en guías, hostelería y transporte, una oportunidad para desarrollar nuevos negocios.

Sant Climent de Taüll.jpg

Sant Climent de Taüll.jpg

Además, la Vall de Boí organiza rutas guiadas que enlazan las iglesias con senderos del parque nacional, accesibles desde núcleos como Boí, Barruera y Taüll.

A ello se suma el Parque Nacional de Aigüestortes, con 40.500 hectáreas y 200 lagos glaciares, circos montañosos como el de Besiberri y picos que superan los 3.000 metros.

Entorno protegido y economía

El Estany de Sant Maurici, a 10 kilómetros de Taüll, forma parte de este espacio protegido. Se alcanza por senderos como el del Mirador de la Monesma o la ruta de Els Encantats.

La ganadería ovina y caprina también forma parte de la esencia del valle. Aquí aún existen rebaños trashumantes, base de quesos artesanales como los de la Alta Ribagorça.

Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici

Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici CATALUNYA TURISME

El turismo genera unos 300 puestos estacionales en hoteles familiares y casas rurales de piedra y pizarra, típicas del románico rural.

En este sentido, el coworking se alinea con estas dinámicas al ofrecer flexibilidad laboral en un radio de 20 minutos del parque.

Cómo llegar

El único hándicap es el clima —en invierno son frecuentes las nevadas— y las distancias. El Vall de Boí está a unas dos horas de Lleida. Se suele ir por la C-13 hasta Tremp y, desde allí, enlazar con la N-260 en dirección al Pont de Suert antes de tomar la L-500 hacia el valle.

Desde Barcelona son unas tres horas de viaje. Lo más habitual es tomar la C-16 o la A-2 hasta enlazar con la C-13 en dirección a Tremp. Después se continúa por la N-260 y la L-500 hasta llegar a Barruera, Boí o Taüll.