Habitación de Hotel Japones Puigpinós

Habitación de Hotel Japones Puigpinós

Viajes

Parece Japón, pero es España: la masía tradicional del siglo XII con muros de piedra que te hace sentir en Tokio

Con un estilo minimalista, se han colocado bonsáis y faroles en distintas zonas de la finca para ofrecer al huésped una experiencia de estilo ryokan sin salir del territorio

Más noticias: El monasterio español del siglo X construido en una roca: cascadas, cuevas y Bien de Interés Cultural

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Como la adivinanza, una masía parece; un hotel japonés és. No está en el país del sol naciente, sino en el interior de Girona, en Puigpinós.

De hecho, el nombre del lugar no lleva a engaño: Hotel Japonès Puigpinós, un alojamiento que es, sin duda, una de las mayores rara avis del Solsonès y, además, una propuesta singular.

Sus propietarios e ideólogos, Nuri y Tessin, lo hicieron con mucho amor y combinando lo mejor de ambos mundos. Ella es de Lladurs (Lleida), lugar donde se encuentra el hotel; él, japonés de nacimiento. Fruto de su relación han creado este hotel.

El resultado es fascinante. Si uno lo ve por fuera, no percibe nada especialmente llamativo. Su estructura y fachada corresponden a una masía catalana de toda la vida. De hecho, es originaria del siglo XII y conserva los muros de piedra, vigas de madera originales y un patio central que conecta los distintos espacios.

Una masía muy japonesa

Eso sí, su interior es otra cosa. La rehabilitación de la masía combinó la estructura histórica con elementos de diseño japonés, como suelos de madera clara, tatamis y biombos de papel tipo shoji.

Con un estilo minimalista, se han colocado bonsáis y faroles en distintas zonas de la finca para ofrecer al huésped una experiencia de estilo ryokan sin salir de Cataluña. Aunque no todo es japonés.

Cómo es

La antigua masía Puigpinós ofrece habitaciones de estilo occidental. Los pasillos y zonas comunes presentan paredes blancas y amplios ventanales que permiten la entrada de luz natural, creando espacios abiertos y diáfanos.

Los jardines y patios del hotel también mantienen la organización original de la masía, aunque incorporan caminos de piedra y elementos japoneses en la decoración exterior. Todo ello con absoluto respeto por el entorno.

Para empezar, el alojamiento no sobrecarga el espacio. Cuenta solo con ocho habitaciones, cada una con un nombre que hace referencia a la naturaleza, como Natsu, Mizu, Tsuki y Kaze.

Tres habitaciones están equipadas con tatami y futón, siguiendo la tradición japonesa de dormir sobre una superficie baja. También dispone de inodoro japonés con diversas funciones modernas: calentamiento de la tapa, chorro de agua para la higiene y mando a distancia. A la llegada, se recibe al huésped con getas (zapatillas tradicionales japonesas) y un kimono.

Las habitaciones

Las otras habitaciones disponen de camas tradicionales, aunque con elementos de diseño japonés, como biombos de papel, muebles minimalistas y luz suave. Todas, tanto las de estilo japonés como las occidentales, cuentan con baño privado, secador de pelo, calefacción y aire acondicionado, además de conexión a internet.

Algunas disponen de balcón o ventana panorámica con vistas a bosques y montañas. Asimismo, en ciertas habitaciones se incluyen kits de caligrafía, té de cortesía y cojines de meditación.

Piscina y gastronomía

Entre las instalaciones más destacadas se encuentra la piscina exterior de temporada, rodeada de madera y piedra, con vistas al valle. Las tarifas parten de 170 euros por noche.

En cuanto al apartado gastronómico, el restaurante del hotel ofrece platos inspirados en la cocina japonesa fusionados con la cocina catalana. Se proponen menús de degustación y elaboraciones con productos locales, presentadas siguiendo criterios de vajilla y disposición japonesas.

Hotel Japonés Puigpinós

Hotel Japonés Puigpinós

Qué ofrece

El bar y el salón común mantienen un mobiliario más occidental, con líneas sencillas y una iluminación suave, para evitar un contraste excesivo. Entre los servicios adicionales se incluyen talleres de caligrafía, ceremonias del té, clases de yoga y sesiones de masajes.

Todo está pensado para que reine un ambiente completamente zen, orientado a la calma e incluso a la meditación. De hecho, el hotel dispone de espacios para retiros, eventos y actividades culturales.

Cómo llegar

El hotel está a una hora y 45 minutos de Lleida. Se llega tomando la C-13 hasta Tremp y continuando por la N-260 hasta Solsona. Desde allí, se siguen las indicaciones hacia Lladurs y la Masía Puigpinós.

Desde Barcelona, el viaje dura unas dos horas y cuarto. Se puede ir por la C-33 o la AP-7 hasta Manresa, donde se toma la C-55 de nuevo hacia Solsona, punto en el que ya aparecen las señalizaciones hacia el hotel.