Los Estopa en su pueblo

Los Estopa en su pueblo CRÓNICA GLOBAL

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El pueblo español donde desconecta Estopa: iglesia del siglo XVI, arte rupestre y poco más de 300 habitantes

David y José Muñoz aún mantienen la conexión con el municipio de sus padres

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Estopa son de Cornellà (Barcelona) y del mundo. Su fama ya traspasa fronteras y los lleva a llenar estadios y recorrer miles de kilómetros. Sin embargo, encuentran espacio para descansar.

No lo hacen sólo en el bar de cerca de su casa, sino en un pueblito de algo más de 300 habitantes que les asegua un poco de desconexión.

Está en la comarca extremeña de La Serena (Badajoz) y es uno de esos municipios pequeños que conservan una relación muy estrecha con la memoria, el paisaje y la vida local. Su nombre: Zarza Capilla.

Bajo este particular nombre se esconde el lugar al que regresan cada verano David y José Muñoz, los hermanos de Estopa, para pasar unos días lejos del ritmo de los escenarios y de la exposición pública que acompaña a su carrera.

Conexión con las raíces

La explicación de porqué aquí y no en cualquier otra zona de Cataluña o del resto de España es sentimental. Hay una conexión familiar y afectiva que los une a esta localidad desde hace décadas.

Hijos de emigrantes extremeños que se trasladaron a territorio catalán en los años setenta, los Muñoz no han dejado de mantener el vínculo con la tierra de sus progenitores.

Cómo es el pueblo

El municipio se divide entre un núcleo nuevo y otro viejo, situado en la ladera de la sierra. Esa disposición marca buena parte de su personalidad urbana y también de su historia reciente, ya que el casco antiguo fue testigo de los efectos de la Guerra Civil.

Sus calles empinadas, las casas de piedra y la presencia de restos arquitectónicos históricos convierten ese sector en un espacio de tránsito pausado, donde aún es posible reconocer la huella de una población pequeña que ha sabido conservar su identidad.

La iglesia de Zarza Capilla

La iglesia de Zarza Capilla

Uno de los elementos más destacados del casco antiguo es la Iglesia de San Bartolomé, de origen del siglo XVI. Hoy quedan los restos de este templo, que se integran en el paisaje como uno de los símbolos patrimoniales del pueblo.

Su presencia ayuda a explicar la continuidad histórica de Zarza Capilla, donde la vida cotidiana convive con vestigios de épocas muy distintas. El visitante encuentra así un entorno que no ha sido transformado por grandes desarrollos urbanos y que mantiene una escala humana muy marcada.

Un paisaje antiguo y poco alterado

Más allá del núcleo histórico, Zarza Capilla conserva un entorno natural de gran interés. Sus alrededores, junto con la Sierra de las Zapateras, albergan muestras de arte rupestre que remiten a tiempos muy anteriores a la historia escrita.

Estas pinturas prehistóricas, situadas en abrigos rocosos, aportan una dimensión arqueológica al municipio y lo conectan con una ocupación humana de larga duración.

Historia y conservación

En pocos kilómetros conviven restos religiosos del siglo XVI, arquitectura popular, memoria de la Guerra Civil y manifestaciones rupestres de enorme antigüedad.

Para David y José Muñoz, ese contexto tiene además un peso personal evidente. En Zarza Capilla no encuentran la tensión de los grandes núcleos turísticos ni la lógica de la exposición constante.

Plaza de Zarza Capilla

Plaza de Zarza Capilla

Los hermanos han explicado en distintas ocasiones su apego a este lugar, donde la relación con los vecinos es cercana y natural. Allí son conocidos desde la infancia, cuando correteaban por las calles del pueblo, y esa familiaridad hace que su presencia se integre con normalidad en la vida local.

La estancia estival de Estopa en Zarza Capilla se mueve lejos de cualquier idea de lujo ostentoso. Sus días suelen estar marcados por costumbres sencillas, ligadas al pueblo y a su entorno.

Rutinas veraniegas y comida

El aperitivo en la plaza, los baños en el pantano, las partidas de mus a la sombra o las sobremesas familiares forman parte de una rutina que contrasta con la intensidad de su actividad profesional durante el resto del año..

A ello se suma la gastronomía, un elemento que los hermanos Muñoz han vinculado a sus raíces familiares. En Zarza Capilla tienen un papel central el queso de La Serena, los embutidos de bellota y las calderetas tradicionales, productos que forman parte de la cultura culinaria de la zona y de la memoria doméstica de la familia.