Les Basses de Gallissà WIKIPEDIA
El municipio español con la ruta por el Pirineo ideal para los que creen en las hadas: 4 kilómetros de bosques encantados y aguas tranquilas
Dicen en los alrededores que en la zona de las balsas se encuentran las llamadas “mujeres de agua”
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No hace falta ser un niño para creer en las hadas ni en los bosques encantados; hace falta conectar con la naturaleza y descubrir las posibilidades que ofrece.
Un paseo por las montañas de La Cerdanya. Más concretamente, allí se halla uno de los paisajes más reconocibles del Pirineo catalán que, dicen, está encantado. Se trata de Les Basses de Gallissà (Lleida).
Este bosque es un espacio húmedo situado cerca del nacimiento del río Segre, a pocos kilómetros de Bellver de Cerdanya. Un lugar donde la calma y el misterio se unen, pero también la tradición oral.
Dicen en los alrededores que en la zona de las balsas se encuentran las llamadas “mujeres de agua” o lo que popularmente se conoce como hadas, unas figuras ya presentes en el imaginario pirenaico.
Lugar de calma y leyendas
Según la leyenda, quien sorprenda a estas criaturas realizando sus tareas y consiga quedarse con una de sus sábanas obtendrá fortuna para siempre.
Para eso hace falta calma, tranquilidad y conectar con el entorno, algo muy sencillo. Solo hay que observar, conectar y sentir.
Cómo es el bosque
El entorno de Les Basses de Gallissà se diferencia de los bosques de alta montaña dominados por las coníferas por sus enormes sauces, fresnos y álamos, que dan frondosidad al bosque y, con ella, mucho misterio.
A eso se le añade el murmullo del Segre, las sombras de los árboles y la humedad del ambiente. Todo propicia un microclima típico de un relato que habla de bosques encantados. Pero no lo está: todo es fruto de la naturaleza.
El paraje es tan especial que forma parte de la Reserva Natural Parcial Ribera del Alt Segre. Fue gracias a un proceso de recuperación ambiental iniciado en 2002 que ha conseguido hacer brillar de nuevo la zona.
Lo que antes eran terrenos degradados por la actividad humana fue transformado mediante un plan de renaturalización que permitió crear un hábitat útil para la fauna acuática y para las especies ligadas a los bosques de ribera.
Las balsas
Aunque si algo hace especial al bosque son las balsas que le dan nombre. Son tres y tienen nombre propio: Tirons, Encantades y Estancades, refugios ecológicos y elementos centrales del lugar.
Para llegar a ellas se han diseñado diferentes senderos bien señalizados de una dificultad muy baja. Hay para todos los gustos.
Las rutas
Uno de ellos tiene una longitud aproximada de 700 metros y el otro alcanza 1,5 kilómetros, de modo que ambos pueden completarse sin esfuerzo y en poco tiempo. Por otro lado, la caminata más larga no suele requerir más de una hora a ritmo pausado.
Los itinerarios cuentan con tramos adaptados y permiten el acceso a personas con movilidad reducida, algo que refuerza su carácter inclusivo dentro de la oferta de naturaleza del Pirineo.
Actuación en Les Basses de Gallissà
Por el camino, uno puede dejarse llevar, descubrir si el bosque está encantado y observar la fauna del lugar. ¿Hadas incluidas?
La leyenda dice que sí; lo que se sabe es de la presencia de especies como la nutria, uno de los animales más comunes de la zona.
Cómo llegar
Quien llega al observatorio del Serrat de Gallissà, una pequeña colina al oeste del recinto, puede también avistar cigüeñas y otras aves migratorias. Y, si no las ve, uno puede disfrutar de una vista amplia sobre las balsas y sobre la imponente silueta de la cara norte del Cadí-Moixeró.
Es fácil llegar. Desde Bellver de Cerdanya se ha de seguir el camino que conduce hacia Pi y tomar el desvío señalizado hasta el área de acceso. Allí hay un aparcamiento y una zona de picnic equipada con mesas y servicios básicos.