Vall de Boí / Ayuntamiento Vall de Boí

Vall de Boí / Ayuntamiento Vall de Boí

Viajes

El pueblo español que tiene el conjunto histórico más grande: 8 iglesias milenarias que son Patrimonio Mundial de la UNESCO

Este municipio está formado por ocho pequeños núcleos de población de entre 9 y 200 habitantes y alberga las ocho iglesias románicas más importantes de Cataluña

Noruega cambia las normas: los españoles necesitan presentar un contrato de trabajo y un lugar de residencia

Llegir en Català
Publicada

España tiene una diversidad de pueblos que te dejarán boquiabierto gracias a su cultura y tradiciones. Sin embargo, si nos desplazamos hasta Cataluña, encontramos un municipio que destaca por su conjunto histórico, uno de los más grandes e importantes de la comunidad catalana.

Concretamente, hablamos de Vall de Boí, un conjunto de valles y sierras que se asientan en la comarca de la Alta Ribagorça leridana. Este municipio está formado por ocho pequeños núcleos de población de entre 9 y 200 habitantes.

Sus paisajes de alta montaña y el clima extremo contribuyeron al aislamiento del valle durante los últimos siglos. Los principales atractivos del valle son el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, el balneario de Caldes de Boí y las pistas de esquí de Boí Taüll Resort.

Sin embargo, lo más destacado es el conjunto de iglesias románicas declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de un total de 8 iglesias y una ermita.

Patrimonio de las iglesias románicas

La iglesia de Sant Climent, localizada en la parte baja del pueblo, es la obra más emblemática del románico catalán. Datada del siglo XII y de estilo lombardo, destaca por una impresionante torre campanario de seis pisos y por la proyección del videomapping que recrea cómo estaba pintada la iglesia en el siglo XII.

Mientras que, la iglesia de Santa María se encuentra en la plaza Mayor y también es de estilo románico lombardo del siglo XII, con una torre campanario de cinco pisos. En su interior, se puede ver una reproducción de las pinturas murales del interior, los originales de las cuales están en el MNAC.

La iglesia románica de la Natividad del siglo XIII tiene una torre de cinco pisos, muy parecida a sus iglesias hermanas del valle, y destaca por su monumentalidad, que atestigua la importancia del pueblo de Durro durante la Edad Media. Destacan las grandes proporciones de la nave, el campanario, la portada esculpida y el pórtico.

Iglesia Sant Joan de Boí

Iglesia Sant Joan de Boí

Sant Joan de Boí es la iglesia que conserva más elementos arquitectónicos del primer momento constructivo que se produce en la Vall de Boí en el siglo XI. De planta basilical (como Sant Climent y Santa Maria de Taüll), en Sant Joan de Boí destaca el conjunto de pinturas murales que se encontraron decorando el interior de las naves con escenas como la Lapidación de San Esteban, los Juglares o el Bestiario.

En Santa Eulalia de Erill la Vall se encuentra uno de los mejores campanarios del Valle de Boí, una torre de planta cuadrada y seis pisos de altura con la decoración propia del románico lombardo: los arquillos ciegos y los frisos de diente de sierra. Además, está alineado con el de San Juan de Boí y el de San Clemente de Taüll, con la finalidad de la comunicación y vigilancia del territorio.

La iglesia Sant Feliu fue declarada Bien de Interés Cultural el año 1991. Esta es un tanto especial porque es una iglesia de una nave, cabecera con dos ábsides semicilíndricos, decoración escultórica exterior de arcos y bandas lombardas.

Además, el campanario está adosado al muro sur; los dos primeros pisos son de estilo románico y los superiores corresponden a reformas del s. XVI. No obstante, ha sufrido diversas transformaciones a lo largo del tiempo: porche, capillas, portada de estilo gótico.

La iglesia de Santa Maria de Cardet

La iglesia de Santa Maria de Cardet

La iglesia de Santa Maria de Cardet conserva uno de los ábsides más espectaculares del valle. El templo se construyó sobre la fuerte pendiente de la montaña, aprovechando el desnivel del terreno para construir una pequeña cripta en el interior, la única de todo el conjunto. A diferencia del resto de iglesias del valle, aquí el campanario es de espadaña, fruto de las transformaciones barrocas que tuvo el templo.

En cambio, la iglesia de la Assumpció de Cóll tiene características propias que la diferencian de las otras iglesias del valle: los materiales de construcción, el tamaño de los sillares o los elementos decorativos de la portada, la parte más interesante del templo. Destacan el crismón y los capiteles esculpidos con representaciones de luchas entre hombres y animales.

Y, por último, la única ermita del conjunto, Sant Quirc se sitúa en un marco privilegiado, en la montaña de Durro y a una altitud de 1.500 metros. Su emplazamiento no es aleatorio, sino que se trata de una marca territorial vinculada al espacio social trabajado para la comunidad y a la tradición de origen pagano de “correr fallas”. Es un edificio del siglo XII, de dimensiones reducidas y con aportaciones barrocas.