Nunca una casa completamente adaptada había recibido este reconocimiento. Por eso, la catalogación de la Casa Marquès es noticia.
Se trata de una masía del siglo XVIII ubicada en Cunit (Tarragona) que se ha convertido en la primera edificación de su tipo en España catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) y adaptada al modelo residencial de coliving.
La masía, construida en 1776, conserva elementos arquitectónicos típicos de las construcciones rurales catalanas de la época.
Sus muros de piedra, patios interiores y distribución espacial reflejan la función agrícola y residencial que tuvo durante siglos.
Nueva vida
El proceso de rehabilitación ha respetado estas características esenciales, que justificaron su catalogación como BIC por parte de la Generalitat de Cataluña.
Esta declaración protege la estructura frente a intervenciones que alteren su esencia histórica, pero permite adaptaciones compatibles con usos contemporáneos, como el que le ha dado la ginecóloga Marisa López-Teijón, especialista en medicina reproductiva con más de tres décadas de experiencia y promotora de esta rehabilitación.
De la medicina al coliving
La doctora, que anteriormente centraba su labor profesional en ayudar a las personas a formar familias, explica ahora que su nuevo proyecto busca “darles un lugar donde vivir”.
La iniciativa surge bajo el paraguas de Embryobuildings S.L., una empresa creada específicamente para desarrollar proyectos inmobiliarios con impacto social.
La compañía se enfoca en transformar bienes patrimoniales en espacios habitables y funcionales. Según sus impulsores, este enfoque responde a uno de los grandes retos actuales: compatibilizar la conservación del patrimonio con las necesidades habitacionales del siglo XXI.
La Casa Marquès representa el primer paso de esta estrategia, combinando recuperación histórica con un modelo de vivienda compartida orientado a profesionales y trabajadores remotos.
Rehabilitación
El doble objetivo del proyecto queda claro en su planteamiento. Por un lado, se recupera un elemento clave del patrimonio rural del Baix Penedès, una zona donde las masías señoriales documentan la historia económica y social de Cataluña entre los siglos XVII y XIX.
Por otro, se genera un espacio habitable que contribuye a la dinamización territorial. Los promotores destacan que esta fórmula puede atraer talento joven y profesional a áreas rurales, combatiendo la despoblación y fomentando la economía local.
Cómo es la Casa Marquès
La rehabilitación se ha diseñado específicamente para el coliving internacional. Las habitaciones privadas cuentan con baño incorporado, garantizando intimidad individual. Las zonas comunes, por su parte, priorizan la convivencia y el trabajo colaborativo.
Cada residente dispone de 153 metros cuadrados, una cifra que incluye tanto el espacio personal como las áreas compartidas. Cocinas amplias, salas de reuniones, espacios de coworking y zonas de ocio se distribuyen en el conjunto, adaptándose a las necesidades de quienes trabajan a distancia o en movilidad.
Quién es López-Teijón
Marisa López-Teijón aporta a este proyecto una trayectoria profesional singular. En un comunicado reciente, ha relacionado ambos campos: “Antes ayudaba a que nacieran niños, ahora intento ayudar a que tengan dónde vivir”.
Esta transición refleja una preocupación creciente por la crisis de vivienda en España, especialmente entre jóvenes profesionales. La Casa Marquès funciona como prototipo de su filosofía.
Retos de la refoma
Está dirigida a un perfil concreto: profesionales internacionales, nómadas digitales y trabajadores remotos que buscan entornos tranquilos pero bien conectados. Siempre con respeto a la arquitectura original.
La catalogación como BIC impone restricciones precisas y se han cumplido. La Generalitat exigió que cualquier intervención respetara los valores históricos identificados: la volumetría general, los materiales originales, las carpinterías de madera y las proporciones interiores.
Los trabajos han mantenido los muros portantes de piedra, los techos de madera y los patios que organizaban la vida agrícola tradicional.
Las adaptaciones modernas —sistemas de climatización eficientes, aislamiento térmico y redes de alta velocidad— se han integrado de forma discreta, sin alterar la apariencia exterior.
Reconocimiento pionero
Esta rehabilitación sigue el modelo de otros proyectos europeos que combinan patrimonio y usos contemporáneos.
En Cataluña, las masías rehabilitadas como alojamientos rurales o espacios culturales son habituales, pero la Casa Marquès es la primera masía catalogada como BIC tras su adaptación.
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