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La costa catalana ultima los preparativos para los desfiles de lentejuelas y samba, pero en el interior de la provincia de Lleida existe una celebración que desafía toda lógica convencional.

El Carnaval de Solsona se ha consolidado, lejos del glamour playero, como una de las fiestas más singulares, irreverentes y populares de toda Cataluña.

Fiesta Nacional

Esta celebración ostenta el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1978 y recuperó la fiesta en la calle en 1971, convirtiéndose en un símbolo de resistencia cultural.

La capital del Solsonès se transforma este año 2026 a partir del Jueves Lardero, 12 de febrero, para dar rienda suelta a una semana de desenfreno controlado hasta el Miércoles de Ceniza.

La leyenda

El eje central de la fiesta gira en torno a una leyenda local que ha dado a los habitantes de Solsona el apodo irónico de mata-rucs (mataburros).

La historia cuenta que los vecinos decidieron subir un burro al campanario para que se comiera unas hierbas, pero lo hicieron atándolo por el cuello con un desenlace fatal.

Burro de cartón

El carnaval no esconde este episodio, sino que lo ha convertido en su acto estrella: la Penjada del Ruc (Colgada del Burro), programada para la noche del sábado 14 de febrero en la Torre de las Horas.

El animal es una figura de cartón piedra de grandes dimensiones —jamás un animal vivo—, articulada y con un mecanismo hidráulico en su interior.

Lluvia inesperada

El ascenso del asno se realiza bajo los acordes de la canción A Solsona bona gent, momento en el que la figura 'orina' una gran cantidad de agua sobre la multitud.

Este acto simboliza, entre la catarsis colectiva y el humor absurdo, el espíritu autocrítico de una ciudad que ha sabido reírse de su propia historia.

Gigantes locos

Los gigantes de Solsona suponen otro elemento distintivo al ser totalmente opuestos a las figuras solemnes y regias de la imaginería tradicional catalana.

Los Gegants Bojos (Gigantes Locos), obra del maestro Manel Casserras, presentan formas grotescas, brazos articulados y rostros deformados que bailan al ritmo frenético del Bufi.

Porras al aire

Estos gigantes se distinguen de los convencionales porcontar con porras o elementos contundentes en sus manos giratorias para repartir golpes amistosos al público.

El Gegant Boig, la Geganta Boja, el Mocós o la Xut son algunos de los personajes más queridos y temidos por los asistentes que llenan las plazas.

Uniforme oficial

La integración en la fiesta no requiere un disfraz elaborado, ya que el Carnaval de Solsona tiene su propio código de vestimenta basado en las batas de trabajo de colores (bates).

Las diferentes comparsas se distinguen por el color y diseño de sus batas, creando una marea cromática uniforme y popular que elimina distinciones sociales.

Sátira política

El domingo de Carnaval acoge el Sermó (Sermón), un discurso satírico que repasa la actualidad política y social del último año sin dejar títere con cabeza.

El Carnestoltes (Rey del Carnaval) utiliza el balcón del ayuntamiento para criticar con agudeza a las autoridades, cumpliendo la función social de fiscalización pública.

Gastronomía local

La celebración incluye una vertiente gastronómica imprescindible, pensada para combatir el frío de febrero en el Prepirineo mediante productos calóricos de la tierra.

La tradición dicta el consumo de coca de chicharrones y butifarra de huevo estos días, además de la participación en las comidas populares organizadas por las comparsas.

Recuperación histórica

La fuerza del Carnaval de Solsona reside en su capacidad para haber reinventado tradiciones antiguas, adaptándolas a la modernidad sin perder su esencia rural y burlona.

La Asociación de Fiestas del Carnaval de Solsona trabaja todo el año para mantener viva esta maquinaria cultural que atrae a miles de visitantes.

Visita obligada

Solsona ofrece una experiencia inmersiva a quien busque una alternativa al turismo de masas, donde el espectador no solo mira, sino que participa activamente.

Esta fiesta demuestra, entre gigantes que golpean, burros que vuelan y una sátira feroz, que el humor es probablemente la cosa más seria del mundo.

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