Los vecinos y veraneantes de la Costa Daurada lo saben: hay un barrio costero con forma de pueblo que recuerda a Estados Unidos. No por su aspecto, sino por su nombre: Miami Platja.
Obviamente, el hecho de no tener que coger un avión ya da pistas de que no se ha cambiado de continente y el aspecto del municipio es claramente mediterráneo. De ahí la gracia del nombre.
Menos conocido es, en cambio, un barrio que se encuentra en el extremo sur de Cataluña con características similares. Se sitúa a orillas del delta del Ebro, en La Ràpita, y, sin embargo, su nombre es bien estadounidense: Xicago.
Escrito con "x" en su grafía tradicional, aunque en ocasiones se escribe como la ciudad norteamericana, Chicago. Se trata de uno de los barrios más antiguos del pueblo y de los que mejor conservan la huella de sus orígenes.
Dónde está
Al contrario de la ciudad estadounidense, la zona es plenamente marítima. Se sitúa junto al puerto y muy cerca del núcleo histórico de la localidad.
Su trama urbana, formada por calles estrechas y viviendas bajas, responde al crecimiento inicial de La Ràpita como asentamiento vinculado al mar y a las actividades agrícolas del entorno.
Un nombre singular
Sobre su curioso nombre, poco se sabe. Si bien Chicago da nombre a un gran lago, no hay nada en este paisaje del sur de Cataluña que recuerde al entorno de Estados Unidos. Eso sí, teorías al respecto no faltan.
Lo único que se conoce con certeza es que no existe constancia histórica que lo relacione directamente con la ciudad estadounidense más allá de la similitud fonética.
Calle de Xicago
Lo que sí está acreditado es que el barrio aparece identificado con este nombre en documentos locales y en la tradición oral desde hace generaciones.
Con el paso del tiempo, la denominación se ha consolidado y hoy forma parte del nomenclátor urbano de La Ràpita, convirtiéndose en uno de los topónimos más llamativos de Cataluña.
Un barrio antiguo
Más allá de su nombre, el Xicago es relevante por su valor histórico. Se considera el barrio más antiguo de La Ràpita, anterior incluso al desarrollo urbanístico impulsado en el siglo XVIII con el proyecto ilustrado del puerto de los Alfacs.
Durante décadas fue el lugar de residencia de pescadores, marineros y campesinos, que vivían cerca del mar y de las zonas de cultivo del delta.
Cómo es Xicago
La proximidad al puerto marcó su actividad económica y social, convirtiendo al barrio en uno de los núcleos más activos del municipio en sus primeros años de crecimiento.
Las viviendas del Xicago reflejan ese pasado: casas sencillas, de una o dos plantas, pensadas para la vida familiar y el trabajo ligado al entorno marítimo y agrícola.
En la actualidad, el barrio mantiene su estructura original y sigue siendo un punto de referencia para entender la evolución histórica de La Ràpita.
Sus calles conservan el trazado tradicional y continúan albergando actividad vecinal, aunque el municipio ha crecido notablemente más allá de este núcleo inicial.
Memoria local
Uno de los momentos en los que el Xicago cobra mayor protagonismo es durante la celebración de la fiesta Orígens, un evento anual que recrea escenas de la vida tradicional del municipio.
Durante varios días, el barrio se convierte en escenario de representaciones de antiguos oficios, actividades vinculadas a la pesca, el cultivo del arroz y la vida cotidiana de generaciones pasadas.
Una fiesta popular
Este evento tiene un carácter divulgativo y permite contextualizar el papel que el Xicago tuvo en la configuración social y económica de La Ràpita.
Más allá de las fiestas, hoy es un lugar cargado de memoria e identidad local y uno de los barrios con más historia del municipio.
Calle del barrio de Xicago (La Ràpita)
Pero La Ràpita tiene mucho más. Es uno de los puertos pesqueros más importantes del litoral catalán, además de contar con un paseo marítimo que conecta con las playas del Garbí y de les Delícies.
Otro punto destacado es el Parque Natural del Delta del Ebro, accesible desde el propio municipio, que ofrece rutas a pie y en bicicleta entre arrozales, lagunas y miradores de aves. El entorno natural es uno de los principales atractivos de la zona.
Qué más ver en La Ràpita
En el centro urbano también se encuentra el Museo de la Mar de l’Ebre, que contextualiza la relación histórica entre el municipio y el mar, así como varios mercados y espacios gastronómicos vinculados al producto local, especialmente el pescado y el arroz.
Pero, claro, sabiendo que hay un barrio que se llama Xicago, donde mucha gente quiere ir es allí. La experiencia vale la pena, aunque no sea Estados Unidos.
Cómo llegar
Hasta allí se llega en coche. Desde Barcelona, el viaje es largo, de unas dos horas y cuarto o incluso dos horas y media. Desde Tarragona, en cambio, se tarda alrededor de una hora o, como mucho, una hora y cuarto.
El trayecto en ambos casos es el mismo: se circula por la AP-7 en dirección sur y se toma la salida Amposta–Sant Carles de la Ràpita para enlazar con la N-340. El desvío por la TV-3408 conduce directamente al municipio.
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