Reivindicar a Anna Wintour
"En el imaginario empresarial, el hombre exigente es brillante. La mujer exigente es distante. No se trata de victimismo. A Jobs se le perdona su temperamento. A Wintour se le cuestiona su carácter"
"En el imaginario empresarial, el hombre exigente es brillante. La mujer exigente es distante. No se trata de victimismo. A Jobs se le perdona su temperamento. A Wintour se le cuestiona su carácter"