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Primeras planas

Rajoy, Sánchez, un bidé con pirañas y la España ingobernada

Aznar sobrevuela Génova, Susana veta el pacto PSOE/Podemos y Mas se felicita por los resultados en plena debacle convergente. Día español de tapar agujeros. Suerte

Pablo Planas
8 min

ABC: Rajoy se fija como prioridad formar gobierno y pospone la renovación del PP

El Mundo: Rajoy ofrece un pacto constitucional frente a Podemos y los separatistas

El País: Los partidos toman posiciones

La Razón: Sánchez urde un "pacto social" con Podemos al margen de Susana Díaz

Ara: Pressió al PSOE

El Punt Avui: Marcant posicions

El Periódico: Todos miran al PSOE

La Vanguardia: Sánchez cierra la puerta a una gran coalición con el PP

Cinco Días: La empresa quiere pacto

El Economista: El PSOE cierra la puerta a pactar por la izquierda con Podemos

Expansión: Alerta empresarial

22 de diciembre. Día español de tapar agujeros. ¡Lotería, hay lotería, oigan!. A la espera de los nuevos millonarios, el cava en los bares, la juerga en las administraciones y las típicas anécdotas, los periódicos barajan las opciones para desatascar el 20-D. Está todo ensayado. En el bingo de la política, España ha varado en el domingo pasado, un escollo que será difícil de superar. Rajoy descansará en Navidad y a la vuelta del turrón se arremangará para ver qué. Calma. Sánchez no parece muy por la labor de facilitar la investidura en segunda vuelta. Los mercados presionan, la Bolsa cae y la prima de riesgo repunta hasta los 124 puntos. Humo, indicio de fuego. Pablo Iglesias quiere un referéndum para Cataluña, la reforma de la Constitución y dos huevos duros en el refrigerio mañanero.

Aznar, desaparecido en campaña, se acercó ayer por la sede de su partido. Gran espectáculo. Lo sentaron en un esquinazo y Rajoy advirtió de entrada que primero es formar Gobierno y luego renovar, refundar o rehacer la formación. En cambio, Susana Díaz, la reina del Sur, no necesita materializarse en Ferraz para dar instrucciones. Le sirve el teléfono y esa mirada de supermamá a las ocho de la mañana. Nen, arriba, levántate y calla.

La noticia es que no hay noticia. La sensatez apuntaría hacia la gran coalición, pero hasta los más fervientes partidarios de la razón práctica no lo ven. Es el caso, en El Periódico, del historiador Joaquim Coll: "Escribo esto sabiendo que no va a ocurrir. Temo que el vuelo bajo en el que se ha instalado la política española desde hace décadas nos va a conducir al peor escenario. No hay alternativa a una gran coalición que no pase por nuevas elecciones antes o después. A corto plazo solo se evitaría si el PSOE se abstuviera en la segunda votación de investidura a cambio de algunas condiciones, particularmente el veto a Mariano Rajoy. Tras el «usted no es un político decente» los socialistas no pueden facilitar su reelección. Para el PP sería una exigencia aceptable ya que igualmente, en caso de nuevas elecciones, el recambio sería obligado. Y Soraya Sáenz de Santamaría aparece como la sucesora óptima de los populares. Pero para el PSOE esta fórmula intermedia sería igualmente mala. Tiene a Podemos demasiado enganchado y le caería la acusación de haber posibilitado que mande de nuevo la derecha".

En la misma línea se expresa el director de La Vanguardia, Màrius Carol, que otea el ambiente europeo: "En Bruselas hay preocupación por los resultados del 20-D, porque el continente no desea un nuevo foco de inestabilidad entre los países del sur. La bolsa española cayó ayer un 3,6% y la prima de riesgo se estiró hasta los 124 puntos. Y el PSOE se reafirmó por la mañana en que votará no a la investidura de Rajoy. No hay demasiado margen para la esperanza, pero el país debe encontrar una salida relativamente rápida. Es cierto que los presupuestos están aprobados y que la economía parece encarrilada. Pero la provisionalidad es siempre un mal negocio".

Malo, malo. No hay más que apreciar lo que ocurre en Cataluña. Xavier Vidal-Folch, en El País, felicita a su excelencia en funciones: "Felicidades, Artur Mas, por ser quien más triunfos ha cosechado este 20-D. Bravo porque eras el líder de la primera fuerza catalana (en 2011 y el 27-S) y ya has logrado colocar a tu partido en cuarta posición. Justo ese cuarto idílico y enmascarado puesto al que te encaramabas en la lista-batiburrillo de Junts pel Sí para el plebiscito circense de septiembre. Felicidades, es la mejor cosecha de tu partido desde 1982. Nunca bajó de 774.317 votos y ahora logras algo más selectivo y refinado, solo 565.501, pero muy fieles.Felicidades por tu rápida progresión, porque de 1.015.691 votos en 2011, el 29,35% del total catalán y 16 diputados, has conseguido como la mitad, el 15,08% y 8 de los anteriores 16 diputados. Y ni sumando al exsocio centrifugado de Unió subes de los ocho. Tu éxito es tan grandioso que ni da para grupo parlamentario —al no superar la barrera del 15% en Barcelona—, lo que evitará que a tu pasante Quico Homs le tiente el rol de Brutus".

Brutus, en versión gran danés, terror de los vecinos, nuestra mascota preferida.

En El Mundo oficia Arcadi Espada, que pide una segunda vuelta, como en Francia. Escribe Espada: "Tras los resultados electorales a los votantes socialistas se les plantea una elección crucial entre el mantenimiento o la destrucción del sistema de derechos y libertades que la Constitución protege. Para que Pedro Sánchez pudiera gobernar no sólo necesitaría el apoyo del partido Podemos, que ya ha planteado el cambio del sujeto de soberanía constitucional, sino de partidos independentistas, como Esquerra Republicana o Democràcia i Llibertat. Es una dura, y seguro que muy hiriente paradoja para algunos socialistas, pero el precio del mantenimiento de Estado de Derecho es que Mariano Rajoy sea de nuevo presidente. Hay otra posibilidad, que es la de repetir elecciones en tres meses. Pero habría que pedirles a los votantes socialistas que cambiaran su voto. No creo que estuvieran muy dispuestos. Ni los socialistas ni el resto de votantes. Porque no hay un pueblo inteligente que decide, sino ciudadanos, uno a uno, cada cual con su inteligencia y su afición. De ahí, y acaso como melancolía de esa inteligencia imposible, que en las democracias se practique la segunda vuelta. A veces con el parlamento por constituir, como en Francia. A veces con el parlamento constituido, como debe pasar en España".

Un carajal, un bidé lleno de pirañas, un tiroteo dentro de un ascensor. La España ingobernada. En Bélgica estuvieron un año y medio sin Ejecutivo y la economía fue mejor. Suerte a los loteros.

Santoral: Helena, Honorato, Flaviano, Zenón y Demetrio.