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Primeras planas

Prensa que justifica la violencia y culpa a la Policía

Medios y columnistas afectos a la causa independentista cargan las tintas contra las cargas policiales. El partido de Colau también culpa a la respuesta policial. Drogas y niños pijos

20.10.2019 10:11 h.
13 min

Perder un ojo o perder la vida. El coste de un ojo de la cara o costar la vida. Dos personas han perdido sendos ojos (estallido de globo ocular según la retórica de las emergencias) como consecuencia de heridas compatibles con el impacto de pelotas de goma o balas de foam. Un policía nacional venido desde Galicia se debate entre la vida y la muerte. Tiene una fractura en la base del cráneo, dos vértebras aplastadas, un pulmón encharcado y graves complicaciones respiratorias. Fue alcanzado por un rodamiento lanzado por un tirachinas que atravesó el casco que portaba. Els carrers seran sempre nostres.

Que la culpa de lo que está ocurriendo en Cataluña es de la policía, sean Mossos o Policía Nacional, es una tesis muy extendida en el independentismo escrito. Agustí Colomines se expresa así en El Nacional: "La tensió als carrers ha derivat en violència per la desproporcionada resposta policial. Cap govern demòcrata hauria de permetre que la policia tingués la connivència que ha tingut amb el feixisme o que busqués atropellar manifestants simplement per fer-los mal. En el món de la societat de la informació, negar les imatges és com defensar que la Terra és plana. Una extravagància. En política, cinisme criminal. El Govern s’ha equivocat d’estratègia quan ha intentat parar el cop de la intervenció camuflada posant-se al costat de la repressió apel·lant als infiltrats. Ha caigut en el parany que li ha plantat Grande-Marlaska".

También abona esa teoría el partido de Ada Colau, según nota en La Vanguardia que firma Maite Gutiérrez: "“La brutalidad policial es la principal gasolina del conflicto que se vive en las calles de Barcelona. Las agresiones de la Policía Nacional y los Mossos contra manifestantes, vecinos y periodistas son intolerables”, afirmaba BComú a través de las redes sociales".

Parecida es la perspectiva de Vicent Partal en Vilaweb: "El fet preocupant de debò, en aquest moment, és la campanya de criminalització de la nova generació de joves, dels nostres xiquets, les vostres nétes, els nebots i nebodes, els fills i les filles dels vostres amics, que fa dies que planten cara sense defallir a l’autoritarisme i a la inenarrable violència policíaca de què som objecte als carrers de les nostres ciutats. A una violència policíaca que tothom pot veure que ha arribat a extrems més acostats als excessos habituals d’una dictadura que no pas a allò que és justificable en cap democràcia per a controlar l’ordre públic".

De vuelta en El Nacional, Bernat Dedéu se solaza con el "ejemplo" de "nuestros" jóvenes y la plástica de los contenedores en llamas: "Contra allò que diuen els cursis, la violència funciona i té tota la legitimitat del món quan defensa una idea gran, bella i per la qual valgui la pena trencar-se la cara. Si les flames que poblaven Barcelona aquesta mateixa nit són un simple reflex de l’absurd i de la manca de sentit i projecció de futur que el sistema autonòmic regala als nostres joves la cosa no passarà d’una mera bullanga que erdgoanitzarà Espanya i provocarà un altre 155; però si la lluita passa d’aquí i serveix per fer-nos veure a tots que els sistemes autonòmics de representació política han mort, tot aquest estrès ens regalarà satisfaccions".

Otro artículo en el que la culpa es de los otros es el que firma John Carlin en La Vanguardia: "Los defensores del Reino de España no han regalado ningún muerto a los fenianos catalanes aún, pero se empeñan en entregarles mártires. A las grotescamente desproporcionadas sentencias para los nueve por “sedición” (término apropiadamente medieval), se suma la incluso más escandalosa decisión de los jueces, si cabe, de haberles mantenido un par de años en prisión antes de condenarlos. Eso es lo que Amnistía Internacional llama “cárcel sin juicio”".

Sigue Carlin: "Y ahora se escandalizan de que haya violencia en las calles de Barcelona. Como el jefe de policía en la película Casablanca cuando le informan de que la gente juega en el casino por dinero. “I’m shocked, sho­cked!”, exclama el capitán Renault, burlón e hipócrita a la vez. La violencia genera violencia, señores y señoras, y si encarcelar a los líderes independentistas con y sin juicio no es violencia, habrá que reinterpretar el significado de la palabra. Los chicos de Barcelona ponen las cerillas, pero los adultos de Madrid suministran la gasolina".

Los medios también incluyen retratos de estos "chicos de Barcelona". Algunos van de subidón. Los agentes han requisado metanfetaminas y MDMA, según explica Andros Lozano en El Español: "Entre la treintena de detenidos esa noche, así como durante las jornadas anteriores, los agentes de los Mossos d’Esquadra y de la Policía Nacional requisaron “numerosas” dosis de metanfetaminas y de éxtasis (MDMA). Se trata de dos estupefacientes de la misma familia que generan euforia, hiperactividad y pérdida parcial del sentimiento de dolor físico. (...) Los agentes policiales hallaron las drogas dentro de mochilas, riñoneras, pequeños bolsos y en las ropas de los detenidos. Aunque “ni mucho menos” todos los arrestados portaban consigo este tipo de sustancias, sí las llevaba "un número considerable de ellos”, según explican las citadas fuentes. “Entendimos por qué siendo tan jóvenes estaban siendo tan sumamente violentos”, asegura un agente del orden que participa en el dispositivo policial que reprime las protestas violentas".

La "pasma" también flipa. Alucina con la extracción social de parte de los alborotadores. De la pieza de Laura L. Álvarez en La Razón: "Es menor de edad y pertenece a los llamados Comités de Defensa de la República (CDR). No sabe que un grupo de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional, que trabaja para identificar a los responsables de los disturbios que estos días han quemado, casi de forma literal, las calles de Barcelona en respuesta a la sentencia del procés, le sigue a él y a sus amigos cuando ya «plegaban». La sorpresa de los agentes llega cuando, en lugar de volver a un portal cualquiera, el chaval llega a Sarriá, uno de los barrios más exclusivos de la Ciudad Condal. No es el único. Los investigadores ya han detectado que gran parte de estos «comités» están formados por chavales muy jóvenes pertenecientes a familias de la alta sociedad catalana. Algunos expertos creen que no es casualidad que muchos miembros de las CUP también vengan de estos barrios «pijos»".

Portada de 'La Vanguardia' del domingo 20 de octubre
Portada de 'La Vanguardia' del domingo 20 de octubre

Política catalana. Al lado de Torra, Puigdemont no estaba tan mal. Esa es la conclusión más o menos generalizada en la prensa. Màrius Carol aprovecha su carta dominical en el diario de Godó para decirle que ha llegado el "momentum" de pirarse. Pero no es previsible que Torra vaya a hacer caso, salvo que ERC precipite su caída. También cabe la posibilidad de que los republicanos vuelvan a liarla parda, como en octubre del 17, De la pieza de Iva Anguera de Sojo en El Independiente: "Quim Torra certificó el jueves, en el Parlament, la implosión del independentismo. Por lo menos el independentismo político-partidista. Con su apuesta por un nuevo envite al Estado en forma de referéndum independentista el inquilino del Palau de la Generalitat dejó al descubierto su clamorosa soledad. Es la imagen de la implosión del independentismo, cada vez más dividido políticamente no sólo entre JxCat y ERC, sino también en diferentes corrientes dentro de ambos partidos".

Sigue Anguera: "Un escenario que podría ser leído por el PSOE y los partidos constitucionalistas como una muestra de debilidad del movimiento, pero que oculta un riesgo intrínseco al proceso independentista. El de que vuelva a imponerse en las instituciones catalanas la apuesta más alta. El Parlament dejó patente el jueves que Torra está solo, porque sus socios de PDeCat y ERC no quieren volver a incurrir en los riesgos penales asumidos en 2017. Pero entonces, Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carme Forcadell fueron profusamente advertidos por los letrados del Parlament o el Consell de Garantíes Estatutaries -el constitucional catalán-. Y acabó imponiéndose el sector más radical, empujado por los tuits de Gabriel Rufián, los llantos de Marta Rovira y los aspavientos de Jordi Turull".

Todavía dista de estar claro el efecto que todo esto tendrá en las elecciones del próximo 10 de noviembre, pero en los sondeos se reduce la ventaja que el PSOE sacaba al PP y se consolida la tercera posición de Vox. Estos son los datos de la encuesta que publica hoy El Español: PSOE, 26,1%, 118-122; PP, 21,5%, 99-104; UP, 11,8%, 32-34; Vox, 11,7%, 33-35; Cs, 9,7%, 19-21; Más País, 5,6%, 4-6; Otros, 13,6%, 32-41.

Así es que el PP ya está a solo 18 escaños del PSOE. Téngase en cuenta que en abril eran 57 los escaños de diferencia entre ambos partidos.

En El Diario, Irene Castro da cuenta de la inquietud en las filas socialistas por el panorama: "Nadie cuestiona la estrategia de Sánchez, que consiste por ahora en mantener la "moderación" frente a la sobreactuación de PP y Ciudadanos, que exigen medidas extraordinarias como la activación de la Ley de Seguridad Nacional o el artículo 155 de la Constitución. "Lo estamos haciendo bien, es lo único que puedes hacer", resume esa misma fuente, que reconoce que en el partido son conscientes en todo caso de que el conflicto catalán no beneficia al PSOE: "Nadie en el partido piensa que esto vaya a salir bien electoralmente"".

20 de octubre, santoral: Cornelio centurión, Honorio abad e Irene de Tancor.