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Primeras planas

Motín en C's: Inés y Rivera, en la picota

Sectores de la magistratura proponer reformar el Estatut para zanjar el proceso, según Abadillo. Évole elogia los valores del tiranosaurio Castro. Fillon, el "radical" de 'La Vanguardia'

10 min

Problemas en Camelot. Ciudadanos se ha hecho mayor y afronta una crisis de crecimiento en forma de sector disidente con Carolina Punset como punta de lanza, alternativa y recambio para la dirección. Acusan a Albert Rivera de no hacer caso a nadie, de manejar la formación a su antojo, de desvirtuar el espíritu original del partido. El giro en Cataluña de Inés Arrimadas, que pretende ocupar el espacio del nacionalismo moderado (si es que existe tal cosa) y el encastillamiento del líder, cada vez más inaccesible, pertrechado tras su guardia personal, están entre las razones de fondo para el conato de motín a bordo.

Dos digitales coinciden en sus aperturas. Paloma Esteban suscribe la información en El Confidencial sobre la aparición de un sector entre crítico y críptico: "Se definen como un grupo de trabajo, aunque ya lo forman casi 400 personas, tienen presencia en 12 comunidades autónomas y calculan contar con 1.200 simpatizantes aproximadamente entre los afiliados de Ciudadanos. 'Hay muchos más, pero no es fácil decirlo', explican algunos de los integrantes y fundadores de la iniciativa que pertenecen a agrupaciones de Madrid. El nombre del grupo habla por sí solo: TransC'parencia, y reclama una verdadera regeneración para el partido y la aplicación efectiva de los mecanismos de transparencia interna. El fin último es promover una candidatura para el congreso extraordinario del próximo febrero que rivalizaría con la anunciada por Albert Rivera".

En Ok Diario es Luz Sela quien analiza en su texto el sesgo anaranjado: "Las últimas declaraciones de Arrimadas admitiendo que emitiría su voto en una consulta legal y con validez han levantado críticas dentro del partido por la supuesta tibieza de la líder catalana para frenar cualquier tentativa de los independentistas".

Continúa: “'Mi interés no es el de trabajar para una herramienta para declarar la independencia porque al final las consecuencias son las mismas, salir de España, salir de la UE y vivir peor, en definitiva, y perder oportunidades. Por lo tanto, nosotros lo que no haremos es trabajar para hacer un referéndum porque trabajar para reformar Cataluña es trabajar para reformar España', dice Arrimadas, este fin de semana, en una entrevista en el programa El Suplement, de Cataluña Radio, y añade: 'si se hace, el único escenario en el que yo podría participar es si fuese absolutamente legal y que tuviera validez, pero evidentemente este no es el planteamiento ni del presidente Puigdemont ni de su gobierno de la Generalitat'. Pese a los matices, las palabras han provocado el asombro tanto en las filas del partido de centro, como en el Partido Popular, desde donde han pedido a Albert Rivera que aclare si está de acuerdo con ellas".

Aviso a navegantes insumisos: No es la primera vez que Ciudadanos y Albert Rivera se enfrentan a una bronca interna y el líder elegido por orden alfabético (Rivera versus Robles, Antonio) ha salido siempre bien parado y reforzado, igual que cuando se pegó la tremenda castaña de las europeas con Durán el de la Once. Su capacidad para eliminar enemigos sin mover una ceja es ya antológica y no muestra signos de desgaste. Que no se repitieran las elecciones generales ha sido su gran éxito y es su coartada.

En cuanto a los apaños, aproximaciones y tanteos entre el Gobierno y el Govern, el director de El Independiente, Casimiro García Abadillo, firma una crónica sobre la posición de diversos sectores capitalinos al respecto: "Algunos miembros de la magistratura creen que la desactivación del conflicto podría venir de la mano de la reforma del actual Estatuto, que debería tener encaje en una reforma constitucional, una de las asignaturas pendientes de esta legislatura. El derecho a decidir quedaría así satisfecho con el referéndum sobre ese nuevo Estatuto, que no cuestionaría la unidad de España, pero en el que se podría reconocer a Cataluña como una nación, 'aunque fuera desde el punto de vista cultural', añade un miembro del Gobierno".

Hay vida, y muerte, más allá de Cataluña y el resto de España. En Francia, Fillon ha ganado las primarias de la derecha. En La Vanguardia le llaman "radical" en lo alto de la portada. Más tibio es El País, que se alivia de calificativos estruendosos. Así arranca la crónica de portada de Carlos Yárnoz en el diario cebrianita: "El liberal y católico François Fillon, de 62 años, diputado por París, se proclamó ayer ganador de la segunda vuelta de las elecciones primarias que la derecha francesa celebró para elegir a su candidato al Elíseo. Fillon se impuso con gran ventaja (en torno al 67% de los votos) al también ex primer ministro Alain Juppé, de 71 años, alcalde de Burdeos y más cercano al centro. Ambos habían dejado por el camino al expresidente Nicolas Sarkozy. Fillon tiene muchas opciones de convertirse el próximo mayo en el siguiente presidente de Francia, según coinciden encuestas y analistas. Tendrá que vencer para ello a la ultraderechista Marine Le Pen, la candidata del Frente Nacional, a quien todos sitúan en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales".

La muerte en la cama del tiranosaurio Fidel Castro, amigo y paisano de Franco, provoca amazonas de lágrimas entre los monederistas. En cambio, el exilio de Miami celebra el óbito, fruto del imperativo biológico, pero no parece que el gran hermano Raúl vaya a aprovechar el luto para sacar a los presos políticos de la cárcel y dejar de joder con la represión, los chivatos de escalera y la dictadura en general.

En España son muchos los admiradores del castrismo que no se cortan en defender el legado de la revolución. Es el caso de Jordi Évole, que pare un sentido artículo en El Periódico: "Lo que sí que me encontré en los tres viajes fue una gente con unos valores que ya me gustaría que los tuviésemos aquí. Valores que se podrían resumir en lo que pude leer en un póster que decoraba la pared de un modesto apartamento de La Habana Vieja: 'Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas'. Son palabras extraídas de un discurso de Fidel Castro del año 2000, convertidas luego en póster. No sé si él predicó con el ejemplo. No lo tengo nada claro. Pero si eso es revolución, muchos querríamos ser revolucionarios. Y si ese espíritu ha calado en su gente no me parece una mala herencia".

Que se lo digan a Fariñas, a Rivero, a los balseros, a los refugiados, a las mujeres de blanco apaleadas y a quienes se van a tener que comer (por decir) un luto de nueve días con cines y cabarés cerrados a cal y canto, según las detalladas normas de la portada del Granma. Ni la Semana Santa en la España de los años cuarenta era más rígida.

28 de noviembre, santoral: Andrés Tran Van Trông, Basilio, Catalina Labouré, Crescenciano, Eustaquio, Félix, Florenciano, Honesto, Hortelano, Rufo, Sóstenes y Teodora.