Habla el extranjero

Habla el extranjero Crónica Global Crónica Global

Habla el extranjero

'Le Monde' describe “la cólera social en Europa”

Leer en Castellano
Publicada

Las imágenes de los disturbios en Francia, saqueos, incendios, 2.000 policías heridos, han dado la vuelta al mundo, dado qué pensar a los observadores, y provocado diagnósticos y malos presagios en las columnas de mil comentaristas.

Los manifestantes de extrema izquierda incluso han hecho arder el Ayuntamiento de Limoges (ciudad del centro-sur de Francia), un precioso edificio del siglo XVIII. Hay un detenido, un joven ecologista con antecedentes por violencia pública, y casualmente hijo de un pirómano de coches; pero, como dice el alcalde, reclamando más detenciones, “un edificio así no lo incendia solo un joven con una caja de cerillas.”

La misma Comisión Europea, de ordinario silenciosa sobre los temas de política interior de los Estados miembros, ha emitido un comunicado sobre la violencia “inaceptable” de los manifestantes. En el Parlamento Europeo, el Partido Popular Europeo y la extrema derecha han organizado en Estrasburgo un debate bajo el título (polémico, según el veterano rotativo francés) “Francia, Italia, Bélgica: violencias antidemocráticas y destrucciones perpetradas por los grupos de extrema izquierda”.

Disturbios en París

Disturbios en París Europa Press

Ayer Le Monde advertía (también lo han hecho otros medios, pero hoy nos atenemos al análisis del veterano y antaño prestigioso rotativo de izquierdas) de que “la cólera social”, cuyo detonador es probablemente la falta de expectativas de futuro de la juventud, y que de forma tan virulenta se ha manifestado estos días en Francia, no tiene una dimensión solamente local; al contrario, “gana terreno en Europa”. Y pone los ejemplos de Italia, Bélgica, Portugal y… España.

No cabe duda de que la “toma” u “okupación” de la puerta del Sol en Madrid por manifestantes izquierdistas es solo el aperitivo de lo que sucederá cuando, como es probable, los partidos de derechas ganen las próximas elecciones legislativas e intenten aplicar sus programas. Para las juventudes izquierdistas, en contubernio con los nacionalistas de diferentes cantones, cualquier iniciativa será denunciada como “fascista” y servirá de cerilla y mecha para un gran incendio. Se viene el cumplimiento de una maldición: “Que vivas tiempos interesantes”.

Pero volvamos a Le Monde. Que señala, para empezar su reportaje de ayer: “De hecho, el coste de la vida y la preocupación por las consecuencias del encarecimiento de la energía no movilizan solo en Francia, ya que en los próximos meses elecciones de alto riesgo político, sobre un fondo de ascenso de la extrema derecha, están previstas en España, en Francia, en Italia, en Polonia y en Grecia”.

Una gran hoguera con vistas a la Torre Eiffel

Una gran hoguera con vistas a la Torre Eiffel Europa Press

En Italia se producen continuos enfrentamientos, el bloqueo de carreteras, las manifestaciones y el saqueo de los comercios. La presidenta Georgia Meloni celebró el lunes por la tarde un consejo de seguridad extraordinario para hacer balance del desastroso fin de semana provocado por “bandas de gamberros” que prenden fuego a las ciudades, como Turín, Bolonia o Milán, donde fueron detenidos 271 alborotadores.

Se produjeron escenas de “guerrilla urbana”, según la RAI, la radiotelevisión pública. Los comerciantes de la ciudad comunican que las fuerzas del orden les “han avisado de nuevas movilizaciones para el fin de semana próximo”, y les han “aconsejado el cierre, o cerrar más temprano”.

“El clima de cólera también es fuerte en el sur, donde trasnportistas, pero también pescadores y agricultores bloquean, desde hace cuatro días, ejes de comunicación y peajes de autopistas en Campania y en Calabria (…) Se ha convocado una huelga general para el 20 de noviembre”.

En Bélgica, concentraciones salpicadas de actos de violencia en Bruselas y en Lieja. Barricadas en la capital, lanzamiento de proyectiles, incendio de coches, bicicletas y patinetes en la estación del Midi…

En Portugal, manifestaciones (mayoritariamente pacíficas) en favor de una subida de las pensiones y de los salarios y reducción del precio de la vivienda. El domingo pasado, en Lisboa, una asamblea popular ha llamado a una “huelga general ibérica” para el 11 de noviembre, “en coordinación con el movimiento español”.

Como en la Puerta del Sol de Madrid, se han instalado campamentos con tiendas de campaña en la plaza del Rossio (en el corazón de Lisboa), y en la plaza Dom-Joao-I, de Porto, culminando una semana de movilizaciones y manifestaciones. “La crisis de la vivienda es el fermento de la movilización”.

Finalmente, en España, dice Le Monde, “la protesta se desarrolla, en general, de manera pacífica. Instalados en la Puerta del Sol desde el 26 de septiembre, los manifestantes reclaman medidas contra el incendio de los alquileres y las dificultades de acceso a una vivienda, que se han convertido en uno de los principales nodos de las legislativas anticipadas del próximo 29 de noviembre”.

El diario recoge las palabras de la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, contra “la izquierda antidemocrática de este país, que no acepta someterse al veredicto de las urnas”.

“La movilización podría tomar amplitud el próximo 11 de noviembre”, dice Le Monde, “día en que, por primera vez en 14 años, los principales sindicatos españoles han convocado a una huelga general”.

El malestar crece por doquier, la rabia sube. Mal rollo. Tiempos interesantes.