Habla el extranjero Crónica Global Barcelona
Ya son cinco los países que se han dado de baja del festival de Eurovisión. España, Irlanda, Islandia, Eslovenia y los Países Bajos han anunciado que boicotearán el 70º Festival, a celebrarse el próximo 16 de mayo en Viena.
El motivo de la renuncia de, hasta ahora, cinco televisiones nacionales a participar en el extravagante show internacional es la participación de Israel.
Piensan los gobernantes de esos cinco países que no deben participar en fiestas y festivales en los que compitan representantes de Estados genocidas. Sería demasiado frívolo celebrar una fiesta en el salón sabiendo que en el garaje se está cometiendo una matanza. El garaje es Gaza, según los gobernantes de esos cinco países.
En el fondo, el festival de Eurovisión importa bien poco, de ahí que la prensa apenas ha perdido tiempo en comentar el boicot. Pero la prensa europea sí reflexiona sobre el asunto.
En Le Soir, que es el diario francófono más popular de Bélgica, y de tendencia “progresista” y federalista, un colectivo de firmantes ha publicado un manifiesto reclamando que Bélgica se sume al boicot:
“El 4 de diciembre, la Unión Europea de Radio y Televisión (UER) anunció el mantenimiento de la participación de Israel en la edición de 2026 del Festival de Eurovisión. En reacción, una serie de radiodifusores nacionales (España, Irlanda, Países Bajos y Eslovenia) boicotearán el concurso, considerando inaceptable esta participación en el contexto de la guerra de exterminio llevada a cabo contra el pueblo palestino, en particular en Gaza. La RTBF [Radio Televisión Belga para la Comunidad Francesa], en cambio, ha confirmado su participación en el concurso televisivo.
>> Nos negamos a que el servicio público participe en el blanqueamiento de los crímenes de Israel, que ve en este tipo de grandes acontecimientos culturales la ocasión de lavar su imagen. La RTBF, en tanto que radiodifusor público belga, tiene la responsabilidad ética y moral de no implicar colectivamente a nuestro país en semejante infamia.
>> La dirección de Eurovisión afirma que la competición «debe seguir siendo un espacio neutro y no puede ser instrumentalizada». Este argumento no se sostiene. Apenas un día después de la invasión rusa de Ucrania, la UER decidió excluir a Rusia por razones claramente políticas, declarando que «teniendo en cuenta la crisis sin precedentes en Ucrania, la participación de Rusia en el concurso de este año perjudicaría la reputación del evento». Bielorrusia había sido excluida el año anterior tras la controvertida reelección del presidente Aleksandr Lukashenko. Por tanto, es legítimo preguntarse por qué esto no se aplica a Israel.
>> [...] El genocidio en Gaza se inscribe en décadas de represión colonial y de violaciones masivas de los derechos humanos. Aunque los crímenes de guerra israelíes están ampliamente documentados y denunciados, parece que, tras años de inacción política, vuelve a ser difícil trazar una línea roja clara desde el punto de vista moral.
>> [...] Al participar en un acontecimiento abierto a Israel, la RTBF contribuye a recompensar al Gobierno de Benjamín Netanyahu. Como subraya un informe de Amnistía Internacional publicado el pasado 27 de noviembre, el genocidio en Gaza, reconocido por la ONU y las principales organizaciones de defensa de los derechos humanos, no terminó con el simulacro de acuerdo de alto el fuego firmado el 9 de octubre.
>>[...] Añadamos que se impide a los periodistas cubrir la situación en Gaza y que la región es la más peligrosa del mundo para la profesión. Las Naciones Unidas acaban de anunciar que al menos 220 trabajadores de los medios han muerto en Gaza. Según la organización internacional de periodistas RSF, la libertad de prensa en Israel se encuentra en un estado alarmante (118º puesto en la clasificación mundial).
>>[…] Nuestros medios públicos no pueden, en conciencia, exponer a millones de telespectadores a la propaganda israelí. Hacemos un llamamiento al consejo de administración del ente público audiovisual francófono para que siga el ejemplo de España, Irlanda, Países Bajos y Eslovenia y se niegue a colaborar en la rehabilitación de un Estado que comete el crimen de los crímenes.
Melody durante su actuación en la semifinal de Eurovisión 2025.
The Irish Times, el diario liberal y conservador, considera el boicot de algunos países al festival mega-kitsch como un síntoma de la creciente desunión europea:
“Estas controversias muestran claramente que los eventos culturales o deportivos no están en absoluto ‘por encima de la política’. La historia del Festival de la Canción de Eurovisión siempre ha estado marcada por rivalidades y tensiones nacionales que han influido tanto en el espectáculo como, a veces, en su resultado. Hoy, la competición está marcada por dos guerras. Primero, Rusia y Bielorrusia fueron excluidas tras la invasión de Ucrania. Ahora, otros cuatro países se han sumado al rechazo de la participación de Israel. En este sentido, el moderno Festival de la Canción refleja un continente convulso y cada vez más dividido”.
Actuación de Austria, ganadora de Eurovisión 2025
Por último, recogemos algunas frases de Nikolas Busse en el Frankfurter Allgemeine, el gran diario alemán. Ya sabe el lector que Alemania es el país más sionista del mundo (se reprime y castiga allí severamente cualquier simpatía palestina), acaso para aliviar el peso de la culpa nacional por el Genocidio durante la Segunda Guerra Mundial.
“La idea de que se pueden mantener las grandes manifestaciones culturales libres de política ya se ha demostrado en muchas ocasiones como ajena a la realidad. En un festival musical como el Festival de la Canción de Eurovisión, concebido como una competición entre naciones, la cuestión de quién puede participar va desde el principio más allá del artista individual. También tuvo que resolverse para el próximo año, y la decisión a favor de Israel es correcta.
>> Si se observan los países que ahora quieren boicotear el ESC en Viena, llaman la atención dos cosas. Por un lado, se trata esencialmente de Estados cuyos gobiernos también adoptan en la UE una postura crítica con Israel. Por lo tanto, difícilmente puede hablarse de la independencia de estas radiodifusoras públicas. Siguen la línea política de sus sociedades.
>> Sin embargo, lo hacen con argumentos endebles, que es la otra característica llamativa. La cadena española aduce “la instrumentalización del concurso con fines políticos por parte de Israel”. ¿Y qué hace ella misma? La emisora irlandesa habla de la “horrible pérdida de vidas humanas en Gaza y de la crisis humanitaria allí”. ¿Se han enterado estas personas de que la guerra ha terminado en gran medida y de que se han reanudado las entregas de ayuda? Según esta visión, ¿cuándo podría Israel participar?
>> Es difícil no sospechar que la situación actual se utiliza como pretexto y que aquí se manifiesta un rechazo más profundo hacia Israel, posiblemente también hacia el judaísmo, como ocurre con demasiada frecuencia en Europa desde el 7 de octubre de 2023.
>> Sobre todo, se trataba aquí de una cuestión puramente simbólica. Si Israel hubiera sido excluido, ello no habría tenido el más mínimo efecto sobre el conflicto de Oriente Próximo, insuperable en complejidad. Habría sido una señal de que las radiodifusoras públicas europeas ponen a la única democracia de Oriente Próximo al mismo nivel que Rusia, que desde la invasión de Ucrania ya no puede participar en el ESC.
>> Se puede criticar en detalle la actuación de Israel en Gaza y en otros lugares, pero el país se defiende de ataques que apuntan a su destrucción; sus ciudadanos pueden decidir en elecciones libres cómo hacerlo. Que en Europa existan radiodifusoras públicas a las que esta diferencia no les resulte evidente o les sea indiferente es el verdadero problema”.
Loreen, cuando venció en Eurovision 2023
Algo de razón tiene todo el mundo. Algo de razón tiene Herr Busse también. ¡Pero muy poquita! En fin, si “la guerra ha terminado en gran medida” y “se han reanudado las entregas de ayuda”… pues ¡aquí no ha pasado nada, vamos todos a cantar alegremente a la vida y al amor!