En los buzones de las casas del Eixample hay propaganda de inmobiliarias como Berkshire Hathaway, liderada por Warren Buffett. Compran pisos para alimentar un mercado creciente. Por razones que se escapan del discernimiento del indígena, hay mucha gente que quiere vivir en Barcelona. Y tienen dinero. De la gentrificación no se libran ni L'Hospitalet ni Badalona. Barcelona es un área temática del turismo global. Pero no solo. El teletrabajo anima a muchos extranjeros a mudarse a la capital catalana y sus zonas de influencia. Parece ser que resulta cuqui trabajar y vivir en Barcelona. O al revés. La cuestión es que el paisaje humano cambia y que vivir en el centro es un lujo al alcance de muy pocos.
Ni siquiera un gobierno tan radicalmente hostil al turismo como el de Ada Colau pudo reprimir el fenómeno. No hay nada que hacer salvo confiar en la naturaleza pendular de las querencias del público. Puede que un día no muy lejano Barcelona pase de moda. De momento no es el caso. El asunto es materia de interés para El País. La periodista Clara Blanchar se ha tomado la molestia de encuestar a algunos turistas en el centro de Barcelona. La paradoja es que se quejan del turismo. Su texto comienza con un retrato general: "La masificación turística ha vuelto implacable a Barcelona. El último año antes de la pandemia la ciudad (que tiene 1,6 millones de habitantes) recibió 28 millones de visitantes y el sector coincide en que 2023 cerrará con cifras iguales o superiores. La Universidad Rovira i Virgili publicó hace unas semanas un estudio que alertaba de que más de la mitad de los cruceristas consideran que la ciudad está masificada. Incluso el fundador de las guías Lonely Planet, Tony Wheeler, citaba Barcelona entre las ciudades europeas que lo están, junto a Ámsterdam o Venecia, y animaba a visitar “otras donde haya menos gente”. La densidad media de turistas en la ciudad es de 3.854 por kilómetro cuadrado, pero en Ciutat Vella, el centro histórico, alcanza los 21.861 visitantes, cinco veces más. El sector, con todo, representa el 14% del PIB de la ciudad y emplea a 150.000 personas. Los expertos señalan sobre la masificación que es la “pulsión irresoluble” que se produce entre el deseo de visitar destinos singulares y el éxito que tienen. En un ejercicio de aproximación al fenómeno, preguntados los visitantes en los principales puntos de interés de Barcelona, responden con una paradoja: lamentan que haya tanta gente, las colas y las esperas; pero reconocen su contribución a la masificación, al tiempo que la ciudad les sigue gustando y, pese a todo, recomiendan visitarla".
Sigue la pieza: "También admiten que su presencia impacta en la vida de los barceloneses: que dificulta su movilidad, desaparece el comercio de proximidad y encarece la vivienda. Dos grupos de visitantes en puntos distintos, utilizan incluso la misma frase: “Yo no podría vivir aquí”. Primero la pronuncia en la Sagrada Familia Frank, de Florida (Estados Unidos), que viaja con su pareja y otro matrimonio y se alojan en un piso alquilado por Airbnb en La Rambla. “El otro día de vuelta a casa me perdí y el 90% de la gente que había en la calle éramos turistas. No podría vivir en el centro”, lamenta. La otra es Elga, alemana de Munich que viaja con su hijo Sebastian: “La ciudad es preciosa, pero yo no podría vivir aquí, demasiada gente”, afirma mientras admira la Casa Batlló. “Pero nosotros también somos turistas”, convienen Frank y Elga. Ella cada pocos segundos esquiva coches en el atestado espacio para el tráfico que hay frente al edificio. Él gira la cabeza cada vez que un vendedor ambulante grita para ofrecer castañuelas, abanicos, imanes de nevera o palos selfie. “Es un dilema global. La clave está en ser respetuoso con los lugares que visitas”, remacha casi estresado el visitante de los Estados Unidos".
Y: "Enfrente de La Boqueria, donde hay tanta gente que no se ven los puestos de dentro, Steve, que viaja con su familia de Texas sonríe: “It’s part of the deal [es parte del trato]. Mucha gente, pero Barcelona es una ciudad tan rica en cultura, arquitectura, comida”. Son tres generaciones. Cuarto día en la ciudad. Han visitado Italia y Francia también. “Venecia es peor, todavía hay más turismo”, señala su hija mayor. Se despiden antes de adentrarse en el mercado para comer. En la Rambla, más arriba, comen sentados al pie de una estatua Amaya y Julen. Han dado una vuelta rápida por el famoso mercado. “Demasiada gente, ya casi no queda nada del antiguo mercado”, lamentan apuntando que su ciudad, Castro-Urdiales, en Cantabria, “también es turística todo el año, pero nada que ver”. ¿Recomiendan Barcelona? “Sí”, responde Amaya: “Pero con paciencia, que vengan dispuestos a esquivar, esperar y hacer cola”".

La portada de El País del 2 de julio de 2023 KIOSKO.NET

El relato es totalmente diferente si quienes hablan son los hoteleros. En Madrid y Barcelona constatan que los estadounidenses lideran el mercado. Lo cuenta Diego Molpeceres en El Independiente: "«Los turistas de Estados Unidos están a tope», confiesa una de las jefas de cocina de uno de los hoteles más lujosos de Madrid. No hay otra nacionalidad que despunte tanto como los visitantes del país norteamericano. Pero no sólo en la capital de España sino también en Barcelona, donde hace unas semanas se dejaba ver el expresidente de EEUU Barack Obama junto al director de cine Steven Spielberg, antes de un concierto de Bruce Springsteen. El coronavirus frenó su llegada, pero la recuperación del turismo y la movilidad está haciendo que los turistas estadounidenses regresen en masa. «Este turista ocupa la primera posición en el ranking de llegadas de turistas internacionales a la capital», trasladan a El Independiente desde la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid. En el acumulado de enero a abril se registraron 235.658 llegadas, con 80.199 solo en ese último mes. Se enfocan principalmente al segmento de alojamiento de nivel más elevado. Del acumulado, 53.242 pernoctaron en hoteles de cinco estrellas (un 82,84% más); y otros 123.211 eligieron hoteles de cuatro estrellas (un 59,17% más). Además, realizan de media una estancia de 2,5 noches, lo que ha supuesto un aumento del 4,44% respecto al año anterior".
También habla la parte catalana: "Desde el Consorcio Turisme de Barcelona aseguran que en el mes de mayo se ha registrado el máximo histórico de la serie (desde 2009) en turistas de EEUU alojados en hoteles de la ciudad condal, con más de 125.000 visitantes. De enero a mayo suman una cuota del 10,7%, por lo que suponen ya el primer mercado internacional para la capital catalana. El nivel de reservas en hoteles -añaden- se encuentra muy por encima del nivel de reservas que había a estas alturas del año pasado. Por lo que la perspectiva del organismo es que este mercado «continúe superando, como mínimo, las cifras de 2022 durante los próximos meses». Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del mes de abril reflejan la pujanza de los turistas del país norteamericano. En ese mes visitaron España 319.653 estadounidenses, lo que supone un crecimiento del 60,7% interanual. En el acumulado del año, ya están un 75,4% por encima del mismo período de 2022, con 854.769 visitantes. La estadística también confirma que son el primer mercado de visitantes para la Comunidad de Madrid (11,6% del total) y el segundo de Cataluña (10,1%), solo por detrás de los franceses (25%)".

Política. La entrevista del domingo viene en La Vanguardia y es a Pere Aragonès, el presidente de la Generalitat. El hombre casi da por sentado que se avecina un Gobierno de coalición entre PP y Vox o en el menos malo de los casos, entre PP y el PSOE. Ese pacto es una inferencia de ERC que se está haciendo popular en el independentismo. Sea como fuere, no preocuparse que ahí está Aragonès diciendo que "habrá que defender Catalunya ante un pacto PP-Vox o PP-PSOE". Qué cosas. El president al rescate de Cataluña.

La entrevista corre a cargo de Àlex Tort y Lola García. Ahí van las preguntas y respuestas más destacadas:
Pregunta: ¿Cómo serán las relaciones del Govern con la Moncloa si mandan a partir del 23 de julio el PP y Vox?


Respuesta: Déjeme decir que la relación con el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos no ha sido fácil. Tenemos una lista importante de incumplimientos. Pase lo que pase en las elecciones habrá que defender Catalunya y todo lo que representa: el estado del bienestar, la lengua y la cultura catalanas, las instituciones, también el futuro político de este país. Habrá que reforzar las líneas de defensa de Catalunya. Nos han estado avisando el PP y Vox. Están diciendo que Catalunya será el enemigo a batir.


P: Usted daba por hecho dos días después de los comicios municipales que habría un gobierno PP-Vox. ¿Ahora solo es una posibilidad?


R: Quien lo dio por hecho fue Pedro Sánchez, que convoca elecciones para intentar cambiar la situación. Es una posibilidad. Tenemos que estar preparados para todas las circunstancias. La mejor defensa que se podrá hacer de Catalunya el 23 de julio es desde el independentismo, y desde las posiciones independentistas y progresistas.


P: Gabriel Rufián habla de una gran coalición PP-PSOE. ¿Se lo cree usted?


R: No es descartable. Hace siete años, Rajoy fue investido presidente del gobierno con la abstención del PSOE.
P: Pero no fue para formar un gobierno PP-PSOE


R: Hay muchas maneras de gobernar y de grandes coaliciones: puede ser de facto, con un apoyo externo, o una gran coalición compartiendo gobierno. Pero el PSOE no puede pedir que se le vote para defender Catalunya ante la extrema derecha, porque entre Madrid y Catalunya siempre acaban escogiendo los intereses del Estado.


P: ¿Si se quiere defender Catalunya, no se tendría que contar también con los comunes y el PSC?


R: Solo con un gran resultado del independentismo, y especialmente de ERC, tendremos la garantía de que la defensa se produce. En materia de escuela, vivienda o antirrepresiva, Sánchez ha tomado decisiones gracias a la influencia y presión que ha tenido el independentismo republicano. Porque se presentó con otro discurso y después de una investidura fallida que quería hacer de la mano de Albert Rivera dijo que las penas de los presos políticos se tenían que cumplir íntegramente, y se presentó en una campaña llena de banderas de España. Después cambió. Y no por gracia divina, sino gracias a la negociación y a la capacidad de ERC de hacerlo virar.

La portada de La Vanguardia del 2 de julio de 2023

Qué grandes estos amigos republicanos que van a salvar Cataluña otra vez mientras obligan al Gobierno, el que sea, a modificar sus planteamientos. 
Mientras tanto, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo se pasea por las tierras ilerdenses para afianzar su credo bilingüe y autonómico. "Feijóo se proclama 'periférico y bilingüe' en busca del escaño perdido en 2019 en Lérida: 'No cuenten conmigo para hacer políticas centralistas'", destaca El Mundo al respecto. El texto es de Gerard Melgar: "No fue casual que Alberto Núñez Feijóo desgranase ayer sus propuestas electorales en materia agroalimentaria en la pequeña localidad leridana de Gimenells i el Pla de la Font. Ubicado en la agrícola y ganadera comarca del Segrià y limítrofe con Huesca, este municipio de 1.100 habitantes es uno de los cinco catalanes en los que el PP ha conseguido la Alcaldía tras las elecciones del pasado 28 de mayo, junto a Badalona, Castelldefels y otras dos pequeñas poblaciones: Pontons y Monistrol de Montserrat. Si acaso estas dos razones consumadas no fueran suficientes, existía un tercer factor de peso, este ya futurible, para que el presidente del PP, que ya estuvo en Barcelona el pasado lunes presentando su programa económico, pisara Lérida. Los populares aspiran a conseguir el escaño que perdieron en esta provincia (donde se reparten cuatro actas) en la cita electoral de abril de 2019 y que ya no recuperaron en la repetición de noviembre de ese mismo año".
Sigue Melgar: "Por ello, aunque se tratase de un acto eminentemente económico, Feijóo no quiso desaprovechar la ocasión para lanzar un mensaje en clave territorial: «Nunca me oirán un discurso centralista, no cuenten conmigo para hacer políticas centralistas cuando llegue a la presidencia del Gobierno». Y prosiguió: «Vengo de la periferia, soy un político periférico, bilingüe, que ama una de las lenguas de su tierra y entiendo perfectamente lo que siente un catalán cuando le dicen 'usted es periférico y lo que hay que hacer son políticas centralistas'», añadió. El líder del PP, no obstante, quiso dejar claro que tampoco aceptará "imposiciones de nadie", en referencia a las exigencias de los partidos independentistas: "Aquí todos somos iguales y los que quieren comer solos es porque quieren comer más, así que no cuenten conmigo para romper la unidad del Estado porque creo que no es bueno para los catalanes"".
De otro tono fue la comparecencia del líder de Vox, Santiago Abascal, ayer en Barcelona, donde prometió "acabar con la 'imposición' de catalán en la escuela", según recoge El Periódico. Del texto del referido medio: "El candidato de Vox a la presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, se ha comprometido este sábado a acabar con el modelo de inmersión lingüística en catalán en las escuelas de Catalunya y a seguir modelos como los que los gobiernos de la Comunitat Valenciana y Baleares han anunciado que van a aplicar. En un acto en Barcelona, el líder ultra ha considerado una "imposición" que la escolarización se haga en lengua catalana y negó que valencianos y baleares hablen la misma lengua: "Aquí se habla catalán; allí, valenciano, y en el otro lado, balear, y algunos quieren llamarlo todo de la misma manera'. Abascal ha apostado por lo que llama "libertad de elección" y ha prometido que en la Comunitat Valenciana y en las islas "se garantizará el derecho a escolarizar a los hijos en la lengua común de los españoles". Vox ha resultado clave para la llegada del PP al gobierno de estas dos autonomías y gobernará en coalición en Valencia".
En la barricada independentista, además de las llamadas de ERC a la resistencia destaca que "Junts recupera a Puigdemont para su pugna con ERC de cara al 23J", según sostiene un titular de La Razón. El texto es de Cristina Rubio: "Junts vuelve a jugar la carta de la confrontación ante las inminentes elecciones generales. Y lo hace invocando a su principal líder, Carles Puigdemont –pendiente esta semana que viene de la resolución de la Justicia europea sobre su inmunidad– y defendiendo los postulados más radicales del partido de la mano de Míriam Nogueras, persona de su más estricta confianza que el expresidente de la Generalitat ha colocado como cabeza de cartel en Barcelona. Tras ser designada oficialmente, Nogueras ha sido la encargada de recrudecer el discurso y ya ha planteado los comicios como una suerte de plebiscito «entre el Reino de España y Cataluña» para empezar a fijar el relato. Un mensaje que busca volver a agitar el desafío, llamar a la movilización independentista y marcar perfil ante ERC. De hecho, Junts endurece la batalla contra los republicanos después de haber quedado por delante suyo en los comicios municipales del 28-M, una victoria parcial –el PSC fue primero en Cataluña– que los posconvergentes buscan repetir ahora".
Sin embargo, los juntaires tienen una piedra en el zapato que son las diputaciones, según una información de Marta Lasalas en El Nacional. La idea de no pactar con el PSC en el ente provincial de Barcelona ha encontrado contestación en el territorio: "Las diputaciones se están convirtiendo en una pesadilla para el secretario general de Junts, Jordi Turull. Primero fueron las diputaciones de Lleida y Tarragona. Junts tenía a tocar un pacto con el PSC en estas dos demarcaciones, pero la dirección nacional del partido apostó por negociar con ERC y los republicanos aprovecharon el paso atrás de los juntaires para pactar con los socialistas. La pérdida de los dos entes provinciales, que Junts contaba presidir, calentó los ánimos entre los dirigentes de los respectivos territorios. Ahora, sin embargo, es la Diputación de Barcelona la que atormenta al secretario general, que se resiste a reeditar el acuerdo que cerró con el PSC la pasada legislatura, lo cual puede acabar provocando una ruptura del grupo de diputados provinciales. (...) El malestar ante la decisión de la cúpula de Junts ha llegado al punto que dos de los diputados provinciales, el alcalde de Igualada, Marc Castells, y el alcalde de Torrelles de Foix, Sergi Vallès, podrían estar dispuestos a romper la disciplina del grupo de Junts y apoyar un gobierno de PSC y comunes, según avanzó esta semana La Vanguardia. En cualquier caso, y más allá de que Turull consiga reconducir la situación y recomponer la grieta, cuadros y dirigentes territoriales empiezan a cuestionar abiertamente la estrategia del secretario general, a quién responsabilizan de haber favorecido el pasado mes de octubre la salida de Junts del Govern de la Generalitat y, ahora, le culpan de no haber conseguido garantizar la presencia de Junts en el gobierno de las diputaciones catalanas, a pesar de haberlas tenido al alcance".
2 de julio, santoral: Aristón mártir, Bernardino Realino, Cresceniano mártir, Felicísimo mártir, Félix de la Campania mártir, Liberato abad y compañeros, Lídano de Sezze, Martiniano mártir, Proceso mártir, Otón de Bamberg, Suituno de Winchester, Urbano mártir, Vidal mártir, Marcia mártir, Monegunda de Tours y Sinforosa mártir.