Menú Buscar
Una furgoneta con cámara de la Brigada Móvil, en el Camp Nou como parte del dispositivo contra Tsunami Democràtic / CG

El Camp Nou, blindado contra Tsunami Democràtic

Mossos d'Esquadra y el FC Barcelona acorazan el estadio azulgrana contra los activistas independentistas que pretenden rodear la instalación y reventar el clásico de la Liga

5 min

El Camp Nou ya está blindado contra Tsunami Democràtic. El estadio del FC Barcelona se empezó a poblar de dotaciones de la Brigada Móvil de los Mossos d'Esquadra​ el martes por la tarde en previsión de la manifestación-escrache secesionista convocada coincidiendo con el partido de la Liga entre el Barça y el Real Madrid.

Fuentes policiales han alertado de que se están desplegando furgonetas con cámaras sobre el capó, un vehículo que no se utiliza en los partidos de alto riesgo --el clásico lo es-- ni de la Champions League. El objetivo es identificar a los posibles alborotadores convocados por Tsunami, la ANC y Lliris de Foc, el nuevo grupo violento nacionalista catalán. Hay más. El martes por la tarde se estaba celebrando también una reunión al más alto nivel en el coliseo azulgrana para cerrar los últimos flecos del dispositivo de seguridad dentro de la instalación. El encuentro siguió a otro celebrado anteayer en el que se definieron los detalles del despliegue dentro del campo y se reforzaron algunos aspectos que se veían críticos.

Blindaje

La información que ha trascendido sobre esos encuentros es escasa. El FC Barcelona tratará de garantizar, como ha venido declarando su junta en todo momento, que el partido se dispute con total normalidad. Voces no oficiales de los Mossos d'Esquadra han recordado que la institución deportiva ha avanzado la hora de entrada de los vigilantes de seguridad y stewards, unos 2.000, que velarán por el mantenimiento del orden en los accesos, grada y césped. Esta orden también es de aplicación al personal de servicios que trabaja en el estadio en día de partido.

Todo ello será dentro del Camp Nou, donde se desconoce si habrá incidencias. El Departamento catalán de Interior ya ha avisado de que el escenario que más teme es una invasión del terreno de juego. Mandos de los Mossos consultados por este medio discrepan de la laxitud del conseller Miquel Buch. "Es evidente que la invasión de campo es una opción. Pues hay que disuadirla antes de que pase. ¿Cómo? Con el aviso de fuertes multas para quien salte al césped. Tendría que haber habido más contundencia dialéctica del consejero y del FC Barcelona", han indicado.

Peor escenario: llegar en taxi

Las fuentes del campo de la seguridad ponen más deberes al club anfitrión. "Se ha trabajado bien con la contratación de vigilantes, pero la coordinación para peinar al personal de servicios tendría que haber sido más fluida. El Camp Nou es una auténtica ciudad: allí trabajan 3.000 personas. Pues se tendría que haber peinado a limpiadores, vendedores, sanitarios y demás. ¿El problema? Muchos de ellos son fijos discontinuos o eventuales. Cribar trabajador por trabajador para descartar que sea un alborotador es complicado porque uno, no se sabe cuántos traerán los proveedores, y dos, cuántos presentarán. Para el futuro se impondría mayor coordinación, pues mucha de esta gente es joven, son estudiantes", han explicado.

Sea como fuera, desde la policía autonómica el despliegue será colosal: el mayor posible, con todo el personal de la Brigada Móvil y el Área Regional de Recursos Operativos (Arro) movilizado. Asimismo y tal y como ha informado el Ministerio del Interior, otros 500 antidisturbios del resto de fuerzas y cuerpos de seguridad del estado apoyarán a la policía catalana. Estos cordones policiales impedirán que los radicales independentistas, que confluirán en cinco puntos en torno al Camp Nou, lo invadan o intenten impedir el traslado del autobús del Real Madrid para disputar el partido. Si ello fuera así, el peor escenario que baraja la fuerza pública es que los jugadores del club de Concha Espina lleguen al estadio con la empresa de taxis conveniada con el FC Barcelona. "Conocen los accesos y las calles como nadie y no cantan como un autobús. Es el escenario último antes de la suspensión", apostillan.