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La presidenta del Parlamento catalán, Laura Borràs, en un contacto con los medios / EP

Laura Borràs mantendrá los supersueldos en el Parlament de funcionarios que no trabajan

La presidenta de la cámara regional ha blindado las licencias de edad, aunque ha reducido el tiempo de disfrute a tres años antes de la jubilación

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El equipo de la presidenta del Parlamento catalán, Laura Borràs, ha mantenido los sueldos de exfuncionarios que ya no trabajan en la cámara autonómica. La alto cargo ha blindado las llamadas licencias de edad, que permiten a los extrabajadores de la institución percibir elevados emolumentos sin estar activos y durante un tiempo antes de su jubilación. 

Pese a que ayer Borràs dijo que había solucionado el problema, su gabinete ha acometido una reforma del reglamento del hemiciclo regional sobre los supersueldos sin trabajar antes de jubilarse, pero no ha terminado con este priviliegio. Eso sí, lo ha limitado a tres años antes de la fecha de inactividad y ha aumentado el tiempo mínimo de antigüedad para poder percibirlos. 

Sueldos más altos que el del 'president'

O sea, la presidenta de la cámara no ha puesto fin a los bonus previos a la jubilación aunque se han traducido en salarios muy elevados. Con arreglo a esta prerrogativa, los extrabajadores del Parlament reciben hasta 140.000 euros anuales sin trabajar si se suman los trienios. 

Ello provoca que los exfuncionarios presenten emolumentos mayores que los del expresidente catalán, Pere Aragonès. La retribución es menor, aunque también importante, en el caso de los exempleados con cargos menores, como ujier. 

Polémica

La decisión de ajustar a la baja las licencias de edad llega pese a que la reumuneración de los exempleados del Parlament ha provocado una auténtica tormenta política. El propio president, Pere Aragonès, recordó ayer que la estructura de la Generalitat de Cataluña no contempla estos beneficios. 

Por su parte, el expresidente de la cámara regional, Ernest Benach, justificó la aprobación --por unanimidad-- en 2008 de las retribuciones alegando que el contexto "era otro". La explicación no convenció a los partidos de la oposición, que pidieron acabar con esta práctica.