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Las sombras del Grupo Balañá en la defensa del constitucionalismo ha afectado a Libres e Iguales

Las sombras del Grupo Balañá en la defensa del constitucionalismo

El testimonio de la secretaria judicial ante el Supremo narrando cómo el director del Teatro Coliseum no facilitó su salida el 20 de septiembre ha hecho emerger otros episodios similares

6 min

La secretaria judicial Montserrat del Toro señaló, durante el juicio del procés en el Tribunal Supremo, al director del Teatro Coliseum, del Grupo Balañá, como principal responsable de no “facilitar su salida” a través del local en la crítica tarde del 20 de septiembre de 2017 ante el Departamento de Economía.

Su testimonio, el primero en sede judicial, no es el único que pone en entredicho la conducta de los responsables del Grupo Balañá a la hora de defender el constitucionalismo en Cataluña. La entidad Libres e Iguales lamentó en 2017 que el conglomerado empresarial impidiera que alquilaran uno de sus teatros para organizar un acto contra el referéndum ilegal del 1 de octubre. Una situación que no se produjo durante el alumbramiento de Ciutadans, cuando les cobraron 6.000 euros por alquilarles el Teatro Tívoli.

Sin disponibilidad

Según explica en su blog la presidenta de Libres e Iguales, Cayetana Álvarez de Toledo, los empleados de Pedro Balañá se negaron a ceder las instalaciones del Teatro Tívoli para celebrar junto a Mario Vargas Llosa, Albert Boadella, Fernando Savater y Andrés Trapiello, entre otros, el acto contrario al referéndum secesionista.

En un primer momento, les pasaron un presupuesto de 9.000 euros para alquilar la sala. Posteriormente, y tras preguntarle “en qué iba a consistir el acto”, alegaron que el teatro “no estaba disponible ningún día del mes de septiembre”, según la versión de Álvarez de Toledo. Este medio ha intentado contactar con el Grupo Balañá, pero la entidad no ha respondido a sus peticiones.

Obra ‘Looking for Europe’

Otro episodio en el que habrían mostrado sus reticencias en albergar en sus teatros un acto crítico con el nacionalismo fue cuando el filósofo Bernhard-Henri Lévy contactó con ellos para representar en el Teatro Coliseum la función Looking for Europe, con la colaboración del cómico Albert Boadella.

De acuerdo con el relato del periodista Arcadi Espada, el filósofo francés “tuvo que mentir”. “¿Esto que hacen no irá contra Cataluña, no?”, dice el periodista que preguntaron los responsables de la sala. Después de la inicial renuencia y de la argumentación de Lévy, el 25 de marzo el Teatro Coliseum acogerá Looking for Europe.

Con el reciente testimonio de la fedataria judicial en el Supremo, estos otros episodios que denuncian la conducta del Grupo Balañá respecto a los eventos en defensa del constitucionalismo en Cataluña han adquirido mayor relevancia. Especialmente por la trayectoria de la empresa familiar en la región.

El imperio de Grupo Balañá

Los inicios del imperio empresarial de la familia Balañá se remontan a Pedro Balañá Espinós, que empezó como arrendatario de plazas de toros en 1927. En algunas de sus plazas torearon diestros de la talla de Manolete y Chamaco.

Terminada la Guerra Civil, en 1939, adquirió otras plazas de toros en Zaragoza, Jerez de la Frontera, Linares, Guadalajara, Calatayud y Palma; y en 1946 compró La Monumental a la entonces viuda del abogado Pere Milà Camps. En 1960, con la apertura económica del régimen franquista, recibió la Cruz de Beneficiencia del Gobernador Civil de Barcelona Matías Vega Guerra y colaboró activamente con Josep Maria Porcioles Colomer, alcalde franquista en Barcelona desde 1957 hasta 1973. Fruto de esta colaboración, Balañá llegó a ser concejal en el ayuntamiento de la capital catalana por el tercio sindical en 1963. Poco antes de morir inauguró su último cine conocido como Palacio Balañá. Su hijo, Pedro Balañá Forts, profundizó la diversificación empresarial del Grupo Balañá apostando por teatros y salas de cine.

El imperio está ahora en manos de la tercera generación, con Pere Balañá Mombrú al frente. El Grupo Balañá está integrado por las salas Arenas Multicines, Aribau Multicines, Aribau Club 2, Balmes Multicines, Bosque Multicines, Glòries Multicines, Gran Sarrià Multicines y Palau Balañá Multicines. En cuanto a teatros, el grupo tiene el Coliseum, el Tívoli, el Club Capitol-Sala Pepe Rubianes y el Club Capitol 2.

Reclamación contra la Generalitat

La prohibición por parte del Parlament en 2010 de las corridas de toros llevó al Grupo Balañá a reclamar a la Generalitat 10 millones de euros en concepto de lucro cesante por la plaza de La Monumental.

Después de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de enero de 2018 la Generalitat se vio obligada a indemnizar a la familia Balañá con un millón de euros "por los perjuicios derivados del cese”. En un primer momento, el Govern de Artur Mas ofreció 329.699 euros al grupo empresarial por dichos prejuicios. Un gesto que no tuvieron con el resto de peticiones de compensación: desestimaron retribuir 28 de un total de 29 alegando que podían continuar "su actividad" en las plazas que mantuvieran en propiedad fuera de Cataluña.

En la actualidad, el Grupo Balañá se ha olvidado de la tauromaquia. Ha vendido La Monumental y se dedica a sus salas de cine y teatro.