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El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, en el Parlament / CG

El Síndic Ribó dice que desconocía quién le pagó sus viajes a dos finales de la Champions

El defensor del pueblo catalán, Rafael Ribó, niega que las contrataciones posteriores a las empresas de Soler fueran una contraprestación por sus invitaciones

7 min

El Síndic de Greuges --equivalente al defensor del pueblo catalán--, Rafael Ribó, ha asegurado este martes que desconocía quién pagó sus dos viajes a sendas finales de la Champions que disputó el Barça en 2009 y 2015, en Roma y Berlín, respectivamente, y a los que se desplazó junto a su mujer y su hija con un grupo en un avión fletado por el empresario Jordi Soler, investigado por el caso de las mordidas del 3% de Convergència (CDC).

En su declaración voluntaria como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, que investiga el denominado caso 3 % de presunta financiación ilegal de CDC mediante comisiones por obras públicas, Ribó ha tirado balones fuera diciendo que hasta que no ha tenido acceso a las actuaciones no ha sabido quién pagó esos viajes, según fuentes jurídicas presentes en la comparecencia.

Invitación a comer

Ribó, que ha comparecido durante unos 45 minutos a petición propia, ha explicado que en 2009, tras otro partido del Barça en Champions, se encontró con el que fuera diputado de Convergència Ramón Camp y el propio Soler, y que regresó con ellos a Barcelona, pero que entonces tampoco supo que el empresario corría con los gastos de ese vuelo. Después de eso, en una cena que organizó él, coincidió de nuevo con Soler, aunque ha afirmado que no sabía a qué se dedicaba éste exactamente.

Por lo que respecta al viaje de 2015, que es el que se investiga en esta causa, el defensor del pueblo catalán ha dicho que fue él quien compró las tres entradas para la final de Champions --una para su mujer, otra para su hija que le costó 1.300 euros en la reventa y otra para él--. Y, para demostrarlo, ha dicho que va a aportar los recibos del Barça y de la entidad financiera a través de la cual abonó el importe.

Un viaje de 40.000 euros

Según la versión del Síndic de Greuges, fue Camp quien le comentó que en el avión en el que iba a ir él a la final había varios sitios libres, y que Ribó se ofreció a pagar las furgonetas para desplazarse luego desde el aeropuerto de Berlín hasta el estadio, si bien el político convergente le contestó que no era necesario. Además, ha dicho que en un correo electrónico posterior al viaje que envió a Camp, también le sugirió hacerse cargo de algunos gastos del viaje, aunque no ha explicado qué respuesta obtuvo a cambio.

Según la investigación, las mercantiles Electromecánica Soler, Grup Soler Constructora y Soler Global Service afrontaron los 39.900 euros que costó el alquiler del avión y la furgoneta para los desplazamientos en Berlín durante aquel viaje,

Ante las preguntas del fiscal acerca de quién pensaba que corría con todos esos gastos, el Síndic se ha limitado a señalar que suponía que lo habían sufragado entre todos --viajaron 14 personas en el avión-- porque era un grupo de amigos culés.

Pasión por el Barça y el "mito" Guardiola

Otras fuentes consultadas por Europa Press han subrayado que Ribó ha insistido varias veces durante la declaración en que él es culé --hincha del Barça-- y ha llegado a decir que el entonces entrenador del Barça, Pep Guardiola, es un mito en Cataluña.

Sobre las contrataciones posteriores a las empresas de Soler, ha negado que fueran una contraprestación por la invitación al viaje a Berlín. De hecho, ha querido dejar claro que la institución del Síndic de Greuges no es la que hace las adjudicaciones públicas, sino que de eso se encarga la Generalitat.

No obstante, ha recalcado, según fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio, que el Síndic de Greuges sí tramita las reclamaciones que se puedan presentar contra empresas privadas que prestan servicios públicos en Cataluña.

Presunto delito de cohecho

La Fiscalía, que consideró que los hechos investigados podrían constituir un delito de cohecho pasivo impropio --que sanciona al cargo público que acepta un regalo entregado en consideración a su posición--, pidió al juez que remitiese las actuaciones al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) al estar Ribó aforado.

Antes de dar ese paso, el magistrado le ofreció la oportunidad de declarar voluntariamente como persona investigada.

Según la Fiscalía, "Ribó no solo aceptó la invitación al viaje en un vuelo pagado por Jordi Soler, sino que además tomó la iniciativa de solicitar que dicho empresario pagara también el viaje a Berlín de su hija".

La Mesa del Parlament rechaza tramitar su cese

A pesar de hechos como estos, la Mesa del Parlament ha rechazado este martes tramitar el proceso que había impulsado Cs para abrir un debate para cesar a Ribó como Síndic de Greuges.

Cs había promovido este mecanismo con la voluntad de cesar al Síndic y mantener este debate en el pleno, pero ningún otro grupo parlamentario le ha apoyado, por lo que el proceso no ha salido adelante.

El líder de Cs en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha criticado que el PSC-Units no haya apoyado en la Mesa de la Cámara catalana tramitar el mecanismo para debatir el cese: "Mientras Ribó declara en la Audiencia Nacional, el PSC se niega a que podamos votar su cese", ha criticado.