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Marta Pascal, Esperança Esteve, Carles Campuzano y Lluís Recoder, representantes del 'nuevo' catalanismo, en la presentación del libro del diputado de la exConvergència / CG

Puigdemont y Torra declaran la guerra a los críticos del PDeCAT

Los partidarios de Marta Pascal, que piden "una fuerza tranquila", esperarán los resultados de las generales y las municipales para calibrar cómo organizan una nueva fuerza política

09.04.2019 00:00 h.
7 min

A las puertas de unas elecciones decisivas y de un ciclo que lo puede cambiar todo. Carles Puigdemont y el presidente que tiene a sus órdenes en la Generalitat, Quim Torra, han declarado la guerra a los críticos del PDeCAT, que han logrado dar el paso. Las palabras de Marta Pascal, la excoordinadora general del PDeCAT, anunciando que la formación de un nuevo partido es posible de cara a las elecciones autonómicas, han disparado las alarmas. Torra consideró que Cataluña “se dirige desde el Palau de la Generalitat”, aunque hable cada día con Puigdemont, en alusión al reproche de Pascal, que critica que Cataluña se dirija desde Waterloo. Y Puigdemont reprochó a Pascal que vaya "por los diarios", mientras los políticos presos "sufren".

¿Qué ha sucedido? La corriente interna en el PDeCAT quiere salir a flote, con una enmienda a la totalidad contra la forma de dirigir el partido por parte de David Bonvehí, que se ha “entregado” a los designios de Puigdemomt. “Hace falta una fuerza tranquila, serena, con vocación de utilidad y eficacia, que ponga la autonomía y la independencia al servicio de los retos del país”, señaló el diputado Carles Campuzano en la presentación de su libro, en la tarde del lunes, acompañado por la propia Pascal, el exconsejero de la Generalitat Lluís Recoder y la exdiputada del PSC Esperança Esteve.

'Demos' catalán 

El libro, con el título de Reimaginem la independència (La Catarata), es una apuesta por una vía diferente, que respete “las mayorías, los procedimientos y la complejidad de la sociedad catalana”. Campuzano verbalizó lo que una gran parte del PDeCAT reclama, aunque se mantenga esa difusa apuesta sobre la independencia, sin abordar, todavía, si el problema no es tanto los procedimientos como la propia idea de la independencia, en un mundo interdependiente. Campuzano lo evidenció al señalar que hoy la soberanía de los Estados se ha diluido mucho, pero se mantiene la defensa de un demos catalán que debe, en algún momento, “decidir su futuro”.

Pascal, junto a Esperança Esteve, Campuzano y Recoder

Pascal, Esperança Esteve, Campuzano y Recoder

Todo eso, sin embargo, representa ahora una impugnación al proyecto de Puigdemont, que ha elaborado una lista electoral al Congreso con sus fieles, con acompañantes “prepolíticos”, como se les conoce en el partido, como Laura Borràs o Míriam Nogueras en detrimento, precisamente, de diputados como Carles Campuzano, Jordi Xuclà o Marta Pascal.

Contra la uniformidad

Pascal insistía, en la presentación del libro de Campuzano, que se ha acabado el tiempo de la “uniformidad”, y que “no se puede confundir unidad con uniformidad”. Pero, ¿qué hacer, cuándo y cómo?

Esas preguntas no tienen respuesta todavía. Pascal, hace sólo unos años, defendió con fervor el proceso independentista, aunque fue ella quien le dijo a Artur Mas, tras las elecciones de 2015, que no diera un paso al lado y que no dejara la política catalana en manos de la CUP y de Carles Puigdemont.

Público asistente a la presentación del libro de Carles Campuzano

Público asistente, en la presentación del libro de Campuzano

Los 'prepolíticos' reaccionan

Ese paso de Pascal ahora, que le ha supuesto una crítica frontal desde su propio entorno independentista, recibió la respuesta de esos “prepolíticos”. Según Nogueras, “la prioridad es el país, no los partidos”. La vicepresidenta del PDeCAT incidió en que las decisiones se han tomado en el seno del partido. “Todo lo que ha decidido el PDeCAT está aprobado por un amplio consenso de los asociados y los órganos de dirección”, señaló.

Lo que esos dirigentes han planeado, tras el paso de Pascal, es la creación de un nuevo partido, a partir de los resultados que obtenga Junts per Catalunya en las elecciones generales y en las municipales del 26 de mayo. Una de las previsiones es que Junts per Catalunya, que tiene como cabeza de lista a Jordi Sànchez, en prisión, y a Laura Borràs como candidata efectiva tenga un mal resultado. Los entre cinco y siete diputados, como los ocho actuales, no podrían justificar, aseguran fuentes del partido, la operación de Puigdemont.

¿Y si Puigdemont pierde?

Pero la clave llegará con las elecciones municipales. En función del peso político que mantenga el PDeCAT en el territorio, todos esos dirigentes tomarán posiciones. El 26 de mayo también se celebrarán elecciones europeas, y aquí se la jugará Carles Puigdemont, que ha designado como número dos a Toni Comín, que fue elegido diputado en el Parlament bajo las siglas de Esquerra Republicana. Si Puigdemont no obtiene el apoyo suficiente de los catalanes, y no es elegido, el mensaje estará claro. Si ocurre lo contrario, el poder del expresidente será total.

En ese camino una de las figuras importantes será la de Lluís Recoder, presente este lunes en el acto con Carles Campuzano. Recoder, sin embargo, no tiene deseos de liderar nada. Y en ese instante aparece, de nuevo, la figura de Artur Mas, que no deja de entrevistarse con miembros del PDeCAT. Mas ha señalado en uno de los últimos actos internos del partido que él no tiene previsto volver a encabezar un proyecto político, pero que “si las circunstancias cambian, las decisiones también pueden cambiar”.

¿Existe el espacio? Entre el público al acto de presentación del libro de Campuzano había dirigentes que quieren ensayar esa idea. Estaba la candidata al Congreso de Convergents, Silvia Requena, y miembros de Units per Avançar, y exconvergentes clásicos, como la exdiputada al Congreso, Joaquima Alemany o la exconsejera Maria Eugènia Cuenca, o Carles Llorens