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Carles Puigdemont (en una imagen de archivo) ha establecido complicidades independentistas con Suiza / EFE

Puigdemont reniega del pacto de Gobierno progresista de PSOE y Podemos

El líder postconvergente lanza un 'dardo' a ERC asegurando que el acuerdo queda lejos de las "expectativas" en lo relativo al "conflicto político" causado por el 'procés'

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Carles Puigdemont se ha sumado a las críticas de la oposición al acuerdo de Gobierno progresista entre el PSOE y Unidas Podemos (UP). Al dirigente fugado de Junts Per Catalunya no le ha gustado el contenido del pacto --que entre otras medidas incluye la derogación parcial de la reforma laboral aprobada por el PP y su partido, CiU, en 2012--, en concreto en lo referente al modelo territorial planteado por ambas formaciones de izquierdas.

El prófugo ha cargado contra el nuevo Ejecutivo de coalición, puesto que su modelo de Estado no le agrada: "Me parece que el acuerdo PSOE-UP había levantado expectativas por encima de sus posibilidades. Leyendo lo que han pactado sobre el conflicto político entre Cataluña y España [sic], no veo la diferencia entre el futuro Gobierno de coalición y uno del PSOE en solitario", ha recriminado.

De este modo, Puigdemont presiona a su gran rival electoral, ERC, cuyo apoyo o abstención en la investidura del presidente en funciones, Pedro Sánchez, resulta indispensable para que el nuevo Gobierno vea la luz este domingo.

"Diálogo" para el "conflicto político"

El líder postconvergente desdeña así la oferta para abordar lo que en el documento firmado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias denominan “conflicto político catalán” mediante la “vía política”. Es decir, a través del “diálogo, la negociación y el acuerdo”; o bien traspasar a la Generalitat las “competencias pendientes ya reconocidas en el Estatut de Cataluña”, como por ejemplo becas, formación sanitaria especializada, salvamento marítimo y legislación laboral.

El acuerdo de Gobierno progresista contempla medidas de marcado carácter social como subir los impuestos a las rentas más altas, aumentar el salario mínimo, actualizar las pensiones en función del IPC o regular los alquileres, entre otras. Algo a lo que los postconvergentes se han mostrado reacios a lo largo de su historia.

Rechazo postconvergente a la investidura de Sánchez

El rechazo de Puigdemont es compartido por los principales dirigentes de su partido, JxCat, como por ejemplo Laura Borràs, para quien las medidas de carácter social carecen de relevancia alguna al no contemplarse lo que denomina "autodeterminación" --un derecho reservado a las colonias-- de Cataluña.

La diputada postconvergente ha anunciado, además, su rechazo a la investidura de Sánchez con un explícito "no es no".