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El expresidente Josep Bartomeu (i) y Carles Puigdemont (d) y Carles Vularrubí (c) en el palco del Barça / EFE

La ‘policía patriótica’ de Puigdemont puso el foco en Bartomeu

Los Mossos abrieron una investigación paralela a la del juzgado, que según ha precisado en un comunicado, no ha ordenado la detención del expresidente del Barça

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La juez que instruye el llamado Barçagate asegura que la detención del expresidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, “pertenece a la esfera estrictamente policial”. Es decir, que no responde a una orden judicial. Una precisión que se enmarca en el exceso de celo que, a lo largo de toda esta investigación, han demostrado los Mossos d’Esquadra, así como las ramificaciones políticas de la misma. No es un secreto los intereses de los partidos políticos por controlar una institución como el Barça. Tampoco lo es la gran amistad entre Carles Puigdemont y el candidato a presidir el club, Joan Laporta, y la escasa complicidad de Bartomeu con el procés.

Según un comunicado del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Juzgado de Instrucción 13 ha ordenado la entrada y registro en el FC Barcelona practicada hoy, pero “las detenciones pertenecen a la esfera estrictamente policial”.

Carles Puigdemont y Joan Laporta, en Rumanía en 2014. Al fondo, la esposa del presidente de la Generalitat, Marcela Topor / DINU ZARÀ (ADEVARUL)
Carles Puigdemont y Joan Laporta, en Rumanía en 2014. Al fondo, la esposa del presidente de la Generalitat, Marcela Topor / DINU ZARÀ (ADEVARUL)

El llamado Barçagate tiene su origen en la contratación de la empresa I3Ventures para hacer una monitorización de redes sociales. Las investigaciones intentan determinar si se fracturaron facturas y perfiles en redes sociales que atacaban a jugadores, expresidentes y otros personajes d el entorno blaugrana. 

De hecho, la actuación de los Mossos en este caso siempre ha sido, cuando menos, poco habitual. Tal como informó Crónica Global, agentes afines a Puigdemont, comandados por el exconsejero de Interior, Miquel Buch, abrieron una investigación paralela a la del juzgado basada en “otras denuncias” relacionadas con los hechos. Habitualmente, cuando un juez investiga, la policía solo puede actuar a las órdenes del juez. O si indagan por su cuenta, deben comunicarlo inmediatamente al instructor, si se tratan de los mismos hechos o hechos conexos.

Perfil controvertido

El pasado de los dos inspectores es bastante controvertido. Jordi Ollé y Lluís Miquel Venteo, son dos mandos que ascendieron puestos en el escalafón policial durante el procés. Venteo fue responsable de coordinar la seguridad del Barça y quienes han trabajado con él aseguran que es una persona muy seria y profesional. Llegó a compaginar ese cargo en el club con la jefatura de la ARRO (Área de Recursos Operativos) en Barcelona.

Sin embargo, Venteo cuestionó la gestión de la directiva de Bartomeu en el control de los grupos violentos. Según publicó El Triangle, el inspector mantiene buenas relaciones con la empresa Barna Porters Seguridad SL, que la actual directiva descartó contratar.

Jordi Ollé fue noticia hace seis años, cuando la Audiencia de Girona ordenó investigar el uso que hizo a título personal del velero británico Alfresco, requisado en junio del 2007 a unos narcos.