Menú Buscar
Pablo Casado saluda a Soraya Sánez de Santamaría antes de su intervención en el XIX Congreso del PP en Madrid / EFE

Casado se reivindica como “uno más” del PP entre proclamas de "presidente"

El candidato a la presidencia afirma en un discurso más político que de cara al partido que él deja votar a los compromisarios “con la cabeza y el corazón”

6 min

Poco después de la diez y media de la mañana de este sábado, Pablo Casado subía en el escenario del hotel Auditorium de Madrid para intentar ganar los apoyos decisivos para imponerse a Soraya Sáenz de Santamaría en la votación de los 3.000 compromisarios y convertirse en el próximo presidente del PP. Y si su rival ha reivindicado en la previa que es la más votada entre las bases, él ha asegurado que es “uno más” de los militantes del PP. Su representante.

Ha explicado que no ha llamado a ninguno de los asistentes que votarán al sustituto de Mariano Rajoy en la presidencia del PP porque “quiero que votéis con la cabeza y el corazón”.

Ha hablado de una “renovación tranquila, constructiva y de futuro” para conseguir que el partido se abra a la sociedad y vuelva a conseguir 11 millones de votos. Los necesarios para llegar a Moncloa “en solitario, sin apoyos vergonzantes ni bisagras nacionalistas”. El primer dardo de su intervención contra al PSOE y su “moción de censura” que también ha tildado de "vergonzante".

Nueva etapa

Casado se ha reivindicado como el candidato de unidad. Tanto interna en el partido con un “cabio de etapa que contará con todos” pero también más allá de la formación. Con la vista puesta en el corolario de elecciones que tendrá lugar en 2019, el candidato a la presidencia del PP ha afirmado que en el partido al que quiere dar forma “caben a todos los que están a la derecha del partido socialista, incluso alguno de la izquierda que nos vota porque sabe que gestionamos mejor”.

En clave interna, ha asegurado a los 3.000 compromisarios que “pase lo que pase, vamos a salir de este congreso más unidos”. Incluso ha hecho un guiño a su rival al agradecerle la “campaña limpia” que ha llevado a cabo. Cuestión compleja en su candidatura, ya que se asegura que de allí partieron los vídeos que hacen mofa de Soraya Sáenz de Santamaría que han aparecido en la última semana.

Candidato liberal

Casado ha iniciado su discurso con cierta ventaja respecto a la exvicepresidenta del Gobierno, que le ha predecido en el escenario. Ha sido recibido con gritos de “presidente, presidente” por parte de los compromisarios, una proclama que también se ha escuchado a lo largo de su intervención y en su entrada en el auditorio.

Especialmente en la parte en que ha enarbolado la bandera liberal. Ha reivindicado que el PP es el “partido de la libertad individual”, de los autónomos, los emprendedores, que quiere fomentar la innovación y ha tendido la mano a los “hermanos de Nicaragua, Venezuela y Cuba” por su defensa de “libertad de derechos y obligaciones”.

Pro vida y familia

También ha arrancado el aplauso de los asistentes cuando ha proclamado que quiere presidir el “partido de la vida y de la familia”. Ha prometido que se opondrá a la “ley de la eutanasia de Pedro Sánchez por innecesaria e injusta” y ha dejado entrever que abrirá de nuevo el debate sobre el aborto. Ha aplaudido de nuevo la normativa socialista que se aprobó en los años 80 y ha aplaudido la polémica decisión del PP de recurrir el cambio aplicado en por José Luís Rodríguez Zapatero en el Tribunal Constitucional.

El colofón de su discurso pro familia ha sido prometer que el lugar en el que se vive no puede ser fundamental para la escolarización. “¿A caso es de derechas decir que son los padres los que deben elegir los colegios de sus hijos y no un código postal?”, ha afirmado ante los compromisarios entregados.

Contra los nacionalismos

Casado ha centrado el grueso de la intervención en clave más política que de partido. Ha sacado pecho de que el PP es la formación de la unidad de España y que va en contra de los nacionalismos con la ley en la mano. Incluso en momentos en que se “ha jugado la cara”, tanto en Euskadi como en Cataluña. Además de asegurar que frenará el “plan de Torre como hizo con el plan de Puigdemont y el de Ibarretxe”. Y ha prometido que el futuro PP "reconquistará" Cataluña en un momento en el que las encuestas le sitúan en sus mínimos históricos. 

“No más amenazas, no más chantajes”, ha sentenciado. Unas palabras dirigidas a los políticos que han sufrido amenazas y escraches por pertenecer al PP. Ha sentenciado que seguirá a capa y espada el legado que ha heredado y que piensa defender. "¡Qué viva el PP y viva España!". Así ha concluído su intervención.