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Marta Rovira comparece por videoconferencia en la denominada comisión del 155 del Parlamento de Cataluña / EUROPA PRESS

Marta Rovira (ERC) critica el 155 por "unilateral y autoritario"

La prófuga ve a Cataluña en un "punto de no retorno" y pide al independentismo que "no confunda el adversario"

7 min

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha reclamado este martes al independentismo "no confundir el adversario" y rehuir el enfrentamiento entre independentistas "aislando los elementos más tóxicos", además de "recuperar los grandes consensos y acordar una estrategia colectiva" entre ellos.

La dirigente republicana ha intervenido mediante videoconferencia desde Suiza ante la denominada Comisión de Investigación del Parlament sobre la aplicación del artículo 155 en Cataluña. En la misma, Rovira ha reñido a todos los partidos independentistas por haber llegado a la situación actual de máxima división.

"Combinar acción institucional con la calle"

Rovira, exdiputada de ERC --uno de los dos socios del Gobierno independentista catalán-- ha reclamado que el independentismo aborde esta situación y la futura estrategia compartida con "pragmatismo", teniendo presente en todo momento que "hay que combinar la acción institucional con la calle" y que "sólo avanzamos cuando llegamos a grandes consensos" entre nacionalistas.

"Liderar el proceso con grandes consensos no significa competir ni uniformizar, sino volver a sentarse, consensuar, ceder, coordinarnos para ser más fuertes, y esto hay que pedirlo a todos, no sólo a unos", ha subrayado.

"No generar más división"

En este punto, la prófuga se ha mostrado muy contundente al analizar cómo se ha llegado al estado actual de enfrentamiento entre las tres formaciones independentistas, JxCat, ERC y la CUP, que ha conducido al final anticipado de la legislatura y la próxima convocatoria de elecciones.

"Primera reflexión --ha dicho-- para recuperar el consenso hay que hacer dos ejercicios, salir bastante reflexionados desde casa y pensar dos veces antes de abrir la boca, y no generar más división porque cada organización independentista tiene que asumir la responsabilidad ante sus actuaciones, y no culpar a las otras".

"Toxicidad"

Según la líder de ERC "hay que asumir el reto, al ver el nivel de toxicidad que hay, de aislar a los elementos más tóxicos" a fin de "no alimentar la división interna entre independentistas", y partiendo de la base de que "hay que ser leales a nuestras convicciones".

"Segunda reflexión, hay que identificar en todo el momento el adversario antes de señalar al independentista que tenemos al lado y no confundirlo nunca con quién es el adversario". Algo que según Rovira es imprescindible para "disminuir la toxicidad que vemos".

"Punto de no retorno"

Para la ex diputada de ERC, el referéndum ilegal independentista del 1-O marcó "un punto de no retorno", pero para aprovechar su legado "el independentismo tiene el reto de ganar mucha más legitimidad".

Esto es así, ha admitido, porque "ahora mismo muchas de nuestras reivindicaciones solo son legítimas para nosotros mismos, es lamentable pero es así".

"Amnistía"

La política nacionalista, sin embargo, ha avisado de que "no es posible el camino de la resolución política del conflicto sin frenar la represión y sin una amnistía para tanta injusticia"

Sobre la denominada mesa de negociación con el Estado, la prófuga ha instado "a aprovechar todas las oportunidades de diálogo, sin debates estériles", ya que el independentismo "tiene que recoger la voz de todos los ciudadanos que piden que dialoguemos".

Critica el 155 por "unilateral y autoritario"

Rovira, una de las impulsoras de las denominadas leyes de desconexión del 6 y 7 de septiembre de 2017 que acababan con la Constitución y el Estatuto en Cataluña, del referéndum ilegal del 1-O y de la declaración unileral de independencia de octubre de ese año ha considerado que la aplicación del artículo 155 de la Constitución después de todo ello vulneró el principio democrático en Cataluña

A su peculiar modo de ver, la interpretación que se hizo de este artículo implicó una modificación sustancial de la Carta Magna, lo cual supuso una actualización "del pacto constitucional del 78 de forma claramente unilateral y autoritaria".

Lejos de hacer cualquier tipo de autocrítica sobre sus propias acciones, la dirigente secesionista ha dicho que el pacto constitucional está muerto y que al "régimen" del 78 se le ha caído la máscara. Es más, en su opinión, es una "carta blanca para usurpar las competencias de cualquier Comunidad Autónoma, no solo de Cataluña, que pueda discrepar o tener una posición ideológica diferente a la del Gobierno central".

Boya critica la "poca resistencia"

También ha comparecido la ex diputada de la CUP Mireia Boya, que ha criticado la "poca resistencia" de los dirigentes que se quedaron en la Generalitat con el 155 y ha reprochado que, según ella, en octubre de 2017 se perdió una oportunidad para profundizar en la estrategia de la desobediencia, ya que cree que la gestión posterior al 1-O ha sido una derrota para el independentismo.

La política nacionalista ha dicho también que tras el 1-O hubo "amenazas de muerte por parte del Estado" y que por eso se renunció a implementar la declaración de independencia, algo que ha lamentado porque considera que la violencia no es culpa de los que la sufren y que no se tendrían que haber paralizado movilizaciones por este motivo.

Asimismo, ha recriminado la falta de unidad estratégica del independentismo y ha cargado contra el diálogo con el Estado porque, a su peculiar modo de ver, no ha funcionado nunca.