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El restaurante Cal Lliuret, llamado al boicot tras la visita de Ada Colau / GOOGLE

Llaman al boicot a un restaurante de Lleida tras la visita de Colau

Los dueños del local denuncian una oleada de comentarios ofensivos tras compartir una fotografía con la alcaldesa de Barcelona

3 min

La discriminación ideológica no cesa. Es lo que denuncian los dueños del restaurante Cal Lliuret (Lleida), a quienes los usuarios llaman a boicotear tras subir a sus redes sociales una fotografía con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau

La imagen, compartida a través de Instagram, generó una oleada de comentarios ofensivos hacia la regidora y también hacia los trabajadores, que lamentan la polémica. "La defensora de okupas venida a burguesa, no la conozco pero la veo como una política vendida a las élites", escribió alguno de los usuarios, que calificaban la imagen como "publicidad negativa". 

Publicación del restaurante tras la visita de Ada Colau / INSTAGRAM
Publicación del restaurante tras la visita de Ada Colau / INSTAGRAM

Obligada a aumentar la privacidad

Tras la publicación, la responsable del restaurante, Montse Artigas, se vio "obligada" a cerrar el perfil al detectar los mensajes negativos que le hacían llegar a raíz de una fotografía en la que también aparece ella. 

"Hay gente que se sobrepasó", asegura, por lo que no solo incrementó la privacidad, sino también bloqueó a las personas que las insultaban. Pese a todo, Artigas siente que algunas personas se tomen como algo personal la visita de Colau. "En nuestro restaurante no discriminamos a nadie", añade.

Otros políticos

Asimismo, asegura que los insultos no provenían de usuarios habituales, ya que tienen "una clientela fidelizada" que no se molestaría por recibir a un cargo público. De hecho, no es la primera vez que acude una personalidad relevante a su establecimiento. Entre otros, varios cargos de la Generalitat o del mundo de la cultura, todos de ideologías diversas.

Reseña negativa del restaurante Cal Lliuret / GOOGLE
Reseña negativa del restaurante Cal Lliuret / GOOGLE

En declaraciones a Crónica Global, reconoce que no imaginaban que "sucedería todo esto". Por ello, la solución que encontró fue privatizar el perfil de esa red social --la única con la que cuenta el local--. Al menos, hasta que las aguas se calmen.

Pero los "maleducados" no cesaron, pues encontraron una nueva forma de atacar a través de los buscadores, donde se pueden leer reseñas malintencionadas: "Si fue Colau tendré que esperar a que se vaya su prepotencia para volver… lo siento por los dueños…"; o "restaurante podemita, mejor no ir donde ha pisado Ada Colau. A saber qué te meten en el plato... Hay mejores sitios, más agradables, que no buscan amiguismos con esa gentuza".