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La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, durante una sesión de la cámara / EFE

La Fiscalía formaliza su querella contra Forcadell por desobediencia y prevaricación

El TSJC recibe el escrito de la acusación pública contra la aprobación de los trabajos parlamentarios sobre la independencia

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La Sala Civil Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha recibido esta mañana la querella del Ministerio Fiscal contra la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, por desobediencia y prevaricación. La querella ha quedado registrada y, en unos días, se acordará si se admite a trámite o no.

La acción del ministerio público tiene lugar después de que el Tribunal Constitucional le instara a abrir una vía penal, tras la aprobación de la Cámara catalana en julio de los trabajos de la comisión del proceso constituyente sobre la independencia de Cataluña. El alto tribunal considera que se incumplió su orden de no desarrollar acciones que vulneren las normas constitucionales.

"Grave quiebra del ordenamiento constitucional"

Entiende la Fiscalía que las "decisiones de la presidenta del Parlamento acordando someter al Pleno las conclusiones de la Comisión pese a encaminarse a la derogación por la vía de hecho de la Constitución no pueden ser reputadas como actos políticos a los efectos de quedar fuera del ámbito de prevaricación administrativa. Se trata de decisiones que afectan al funcionamiento del Parlamento y que potencialmente pueden generar una grave quiebra del ordenamiento constitucional”.

Añade en su querella que “una vez que el TC publicó la sentencia de 2 de diciembre de 2015 anulatoria de la resolución 1/XI –acuerdo de ruptura con el Estado— por resultar imposible el encaje en el ámbito competencial del Parlamento de Cataluña, en la ordenación territorial del Estado y en los procedimientos establecidos de reforma constitucional y estatutaria, los actos desarrollados por la presidenta del Parlamento para poner en práctica el designio secesionista encarnado en la misma desbordaron claramente los estrechos márgenes de la excusa absolutoria para convertirse en puras vías de hecho, ajenas al normal desempeño de su función representativa y, en consecuencia, susceptibles de persecución penal”.

La noticia de la formalización de la querella coincide con la celebración de un Pleno ordinario en el Parlamento catalán.